Perseguir clientes es agotador: haz que te encuentren ellos
Mandas 20 DMs al día y cada vez vendes menos. Hay otra forma de vender que no requiere perseguir a nadie ni suplicar atención.
Mandas 20 DMs al día. Comentas en 30 posts. Haces follow-up hasta que te bloquean. Y cada vez vendes menos.
Porque perseguir clientes es el modelo de negocio más agotador que existe.
Es como intentar ligar en una discoteca corriendo detrás de la gente con un megáfono. Técnicamente puedes hacerlo. Pero nadie va a girar la cabeza con ganas de conocerte. Van a girar la cabeza con ganas de llamar a seguridad.
Y sin embargo, la mitad de internet te dice que eso es "vender". Que tienes que ser proactivo. Que si no estás en los DMs, no estás en el juego. Que tienes que hacer "outreach". Que el follow-up es la clave.
La clave de qué. De que te bloqueen 14 personas antes del desayuno.
¿Por qué perseguir clientes no escala?
Porque estás vendiendo con tu tiempo. Y tu tiempo tiene un techo.
Puedes mandar 20 mensajes al día. O 50 si te pones las pilas. O 100 si no quieres dormir, comer ni tener vida. Pero en algún momento llegas al límite. No puedes mandar 10.000 DMs personalizados. No puedes comentar en todos los posts de tu nicho. No puedes hacer networking con cada persona que respira en LinkedIn.
Y lo peor: la conversión es ridícula. De esos 50 mensajes, te responden 5. De esos 5, les interesa a 2. De esos 2, compra medio. En un buen día.
Estás cambiando horas por migajas. Como un camarero que va mesa por mesa preguntando si alguien quiere algo, pero en un restaurante vacío. Mucho esfuerzo, poca dignidad, cero escalabilidad.
¿Y si la solución fuera dejar de buscar?
Suena contraintuitivo. Suena a coach que te dice "atrae la abundancia con tu energía". Pero no va por ahí.
La idea es simple: en vez de ir tú a buscar clientes, haz que los clientes vengan a ti. Y para eso necesitas una sola cosa. Algo que trabaje cuando tú no estás trabajando. Algo que siga vendiendo mientras duermes, desayunas o te peleas con Hacienda.
Contenido.
Un artículo que alguien encuentra buscando en Google. Un vídeo que el algoritmo muestra a las 3 de la mañana. Un email que llega a la bandeja de entrada sin que tengas que mover un dedo. Eso es lo que hace el trabajo pesado. No tú a las 11 de la noche respondiendo DMs con los ojos medio cerrados.
Yo me pasé meses perfeccionando herramientas en vez de vender. Me sentía productivo porque estaba "trabajando en el negocio". Pero no estaba construyendo nada que trabajara por mí. Estaba decorando la tienda mientras la calle seguía vacía.
¿Contenido? Pero si yo ya publico y no vendo nada
Ya. Porque publicar no es lo mismo que construir un sistema.
Publicar un post bonito en LinkedIn está bien. Te da likes. Te da visibilidad efímera. Pero si no hay nada debajo, ese post es un castillo de arena. Bonito, temporal, y completamente inútil cuando suba la marea.
El sistema real tiene tres patas:
Algo que atraiga. Un blog, un canal de YouTube, un podcast. Algo que la gente encuentre sin que tú tengas que empujarla. Algo que responda preguntas que tu cliente ideal ya se está haciendo.
Algo que capture. Una lista de correo donde la relación continúe. Porque la visita sin captura es como echar agua en un colador. Pasa, moja, y se va. No queda nada.
Algo que venda. Un producto claro con un precio claro para un problema claro. Sin misterio. Sin "agenda una llamada para saber el precio". Sin teatro.
Si tienes las tres patas, no necesitas perseguir a nadie. La gente llega sola, te conoce a su ritmo, y cuando está lista, compra. Sin que le hayas mandado un solo DM de "Hola, vi tu perfil y me parece muy interesante".
¿Cuánto tiempo tarda esto en funcionar?
Más del que te gustaría. Menos del que crees.
Perseguir clientes da resultados inmediatos. Malos, pero inmediatos. Mandas 50 DMs, te compran 0,5 personas, y sientes que "algo se mueve".
Construir un sistema tarda semanas. A veces meses. Los primeros artículos no los lee nadie. Los primeros vídeos los ven tus amigos y tu madre. La lista de correo crece de 3 en 3.
Pero hay un momento en el que la cosa se mueve sola. En el que abres el correo y hay ventas que no has empujado tú. En el que alguien te escribe diciendo "te encontré buscando en Google y llevo tres semanas leyendo todo lo que publicas". Ese momento cambia el juego.
Porque entonces no vendes más. Vendes mejor. Con menos esfuerzo. A gente que ya te conoce, que ya confía, que ya quiere lo que ofreces. No tienes que convencer a nadie. Solo tienes que estar ahí cuando decidan comprar.
El error más caro es no tener sistema
Lo viví en mis carnes. 700.000 personas vieron un vídeo mío y no vendí nada. Setecientas mil. Porque no había sistema debajo. No había lista. No había producto claro. Había un vídeo viral y un tío mirando los analytics sin saber qué hacer con toda esa atención.
Perseguir clientes es el plan B de quien no tiene plan A. Es lo que haces cuando no has construido la máquina. Cuando no tienes contenido que atraiga, ni lista que capture, ni producto que venda solo.
Y mira, no pasa nada por haber estado ahí. Casi todos empezamos así. Mandando DMs, haciendo networking forzado, comentando en posts de desconocidos esperando que nos hagan caso. Es la fase uno. El problema es quedarse en la fase uno para siempre.
Deja de perseguir. Empieza a construir.
No digo que lo hagas todo mañana. No digo que dejes de responder mensajes o de hablar con gente. Digo que cada hora que inviertes en perseguir clientes es una hora que no inviertes en construir algo que los atraiga sin ti.
Un artículo tarda dos horas en escribirse. Pero trabaja para ti durante años. Un DM tarda cinco minutos en mandarse. Pero muere en el mismo instante en que la otra persona lo ignora.
Las matemáticas no mienten aunque tú quieras.
Así que la próxima vez que te sientes a mandar mensajes a desconocidos, pregúntate: ¿estoy vendiendo o estoy mendigando? Porque la diferencia es sutil pero el resultado es radicalmente distinto.
Y si estás mendigando, no te preocupes. Todos lo hemos hecho. El truco es darte cuenta a tiempo y empezar a construir la máquina que haga el trabajo por ti.
Antes de que te bloqueen 15 personas más.
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