Volver al blog

¿Es TDAH o trastorno de procesamiento sensorial? Cuando los estímulos te desbordan

La ropa te roza, la luz te ciega, el ruido te paraliza. Puede ser TDAH o procesamiento sensorial. Así se distinguen.

tdah

La ropa te roza, la luz te ciega, el ruido te paraliza. Puede ser TDAH. O puede ser otra cosa.

Yo durante años pensé que era exagerado. Que eso de no soportar ciertas texturas de ropa, de querer arrancarme la etiqueta de cada camiseta como si fuera una garrapata, de no poder estar en un centro comercial sin sentir que me iba a dar algo... era simplemente ser quisquilloso.

Hasta que empecé a leer sobre el trastorno de procesamiento sensorial y pensé: un momento. Esto también me suena. Demasiado.

Y es que cuando ya tienes un diagnóstico de TDAH, cualquier síntoma nuevo que aparece lo metes en el mismo saco. "Será cosa del TDAH." Como cuando tu coche hace un ruido raro y dices "bah, ya lo hacía antes". Hasta que un día se te cae el tubo de escape en la rotonda.

¿Cuál es la diferencia entre TDAH y trastorno de procesamiento sensorial?

El TDAH es un problema de regulación de la atención y los impulsos. Tu cerebro no filtra bien qué es importante y qué no. Te distrae todo, te cuesta frenar, y la dopamina va por libre.

El trastorno de procesamiento sensorial (TPS) es un problema de cómo tu cerebro interpreta los estímulos que le llegan por los sentidos. No es que te distraigas con el ruido. Es que el ruido te duele. No es que la luz te moleste un poco. Es que te sientes como si alguien te apuntara con un foco de interrogatorio de película de espías.

Con TDAH, el ruido de la cafetería te distrae y pierdes el hilo de lo que estabas leyendo.

Con TPS, el ruido de la cafetería te genera una reacción física: tensión, agobio, ganas de salir corriendo.

Con TDAH, el problema es que tu cerebro se va a otro sitio.

Con TPS, el problema es que tu cerebro no puede procesar lo que le está llegando.

Parecidos en la superficie. Muy distintos por dentro. Como confundir hambre con náuseas: las dos te hacen sentir mal en el estómago, pero la solución es justo la opuesta.

¿Puede una persona tener los dos a la vez?

Sí. Y es más frecuente de lo que parece.

Muchos adultos con TDAH tienen hipersensibilidad sensorial sin saberlo. No es que seas "demasiado sensible". Es que tu sistema nervioso está procesando estímulos a un volumen que nadie más percibe. Como si todos estuvieran en una fiesta con la música al 4 y tú la tuvieras al 11.

El TDAH ya de por sí tiene un componente de mala regulación. Tu cerebro no filtra. No decide bien qué es relevante y qué no. Si a eso le sumas un sistema sensorial que amplifica todo lo que recibe, tienes una combinación explosiva.

Piensa en un día normal: sales a la calle, el sol te da en los ojos y ya vas mal. Llegas al trabajo, los fluorescentes parpadean justo lo suficiente para que notes un zumbido que nadie más oye. Tu compañero de al lado come una manzana y el crujido te perfora el cerebro. Y todo eso mientras intentas concentrarte en una hoja de cálculo que ya de por sí no te interesa nada.

Al final del día no estás cansado. Estás destruido. Y no sabes por qué, porque "no has hecho nada". Pero tu cerebro ha estado peleándose con cada estímulo como un portero de discoteca un sábado noche.

¿Cómo sé si es una cosa o la otra?

Hay una pregunta que aclara bastante: ¿el problema es que no puedo ignorar el estímulo, o es que el estímulo me causa malestar físico?

Si estás trabajando y el ruido del aire acondicionado te distrae, te hace perder la concentración, te lleva a mirar el móvil y al final acabas viendo vídeos de gatos... eso suena a TDAH. Tu cerebro se fue a otro sitio porque no pudo filtrar.

Si estás trabajando y el ruido del aire acondicionado te genera tensión en el cuello, te pone nervioso, te dan ganas de gritar o de salir de la habitación... eso suena a procesamiento sensorial. Tu cerebro no se fue a otro sitio. Se quedó ahí, atrapado, intentando procesar algo que le resultaba insoportable.

Y luego está la opción C: que el ruido te distraiga Y te genere malestar. Porque claro, ¿por qué iba a ser sencillo?

¿Por qué importa saber la diferencia?

Porque las estrategias son distintas.

Para el TDAH, quieres reducir distracciones. Cascos con cancelación de ruido, un entorno ordenado, música de fondo que te ayude a enganchar la atención. Le das a tu cerebro un carril por el que ir.

Para el procesamiento sensorial, quieres reducir la intensidad del estímulo. No se trata de filtrar, sino de bajar el volumen del mundo. Ropa sin etiquetas, luces cálidas en vez de fluorescentes, texturas que tu piel tolere, espacios donde puedas controlar cuánto te llega.

Si solo tratas el TDAH pero ignoras el componente sensorial, vas a seguir llegando al final del día agotado sin entender por qué. Puedes tener toda la estructura del mundo, todas las apps de productividad, todas las listas de tareas. Pero si tu cerebro lleva ocho horas peleándose con la textura de los pantalones y la luz del monitor, no va a poder con nada más.

Es como ir al gimnasio con una mochila de 20 kilos que no te has quitado. Claro que puedes hacer ejercicio. Pero todo cuesta más y no entiendes por qué.

¿Es lo mismo que el autismo?

No, pero se solapan. Y se confunden. Mucho.

El autismo también tiene un componente sensorial fuerte, y de hecho el TPS se asocia más con autismo que con TDAH en la literatura clínica. Pero eso no significa que si tienes sensibilidad sensorial seas autista. Significa que el cerebro humano es complicado y que las etiquetas a veces se quedan cortas.

Lo importante no es el nombre que le pongas. Es entender qué le pasa a tu cerebro para dejar de pelearte con él.

¿Qué hago si me reconozco en todo esto?

Lo primero: no te diagnostiques con un post de blog. Ni con este ni con ninguno.

Lo segundo: observa. Durante una semana, fíjate en qué estímulos te generan malestar físico, no solo distracción. Anótalo si puedes. ¿Es el ruido? ¿La luz? ¿Las texturas? ¿Los olores fuertes? ¿Las multitudes? Piensa en esos días de sobreestimulación total y en qué exactamente te estaba pasando.

Lo tercero: lleva eso a un profesional. Un neuropsicólogo, un terapeuta ocupacional, alguien que entienda que el cerebro no funciona en compartimentos estancos y que puedes tener TDAH y procesamiento sensorial alterado al mismo tiempo.

Tu cerebro no es defectuoso. Pero puede que esté gestionando el doble de información que el de al lado sin que nadie se haya dado cuenta. Y eso se puede trabajar. Cuando sabes lo que pasa, puedes hacer algo con ello.

---

Si te has reconocido aquí y quieres entender mejor cómo funciona tu cerebro, hice un test de TDAH con 43 preguntas basadas en escalas clínicas reales. No diagnostica, pero te da más información en 10 minutos que un artículo de Google. Gratis, sin email obligatorio.

Relacionado

Sigue leyendo