Volver al blog

La impulsividad de Kanye West: de College Dropout a candidato a presidente

Kanye West lleva décadas tomando decisiones que nadie entiende. Pero si conoces la impulsividad del TDAH, el patrón encaja demasiado bien.

tdahfamosos

Kanye West interrumpió a Taylor Swift en los MTV Awards, se presentó a presidente, cambió su nombre a Ye y lanza álbumes sin terminar. Todo el mundo lo llama loco. Yo lo llamo un cerebro sin filtro.

Y antes de que nadie salte: no estoy diagnosticando a Kanye West. No soy psicólogo y tampoco juego a serlo en internet. Lo que sí puedo hacer es mirar un patrón de comportamiento que se repite a lo largo de veinte años y decir: esto me suena. Esto lo reconozco. Esto encaja con algo que conozco muy bien.

La impulsividad.

¿Es Kanye West impulsivo o tiene un patrón más profundo?

Vamos a repasar un momento la lista de cosas que Kanye ha hecho en público, delante de cámaras, sin que nadie le haya pedido opinión:

Subirse al escenario en los MTV Awards de 2009 para quitarle el micrófono a Taylor Swift porque él consideraba que Beyoncé merecía el premio. En directo. Delante de millones de personas. Sin pararse medio segundo a pensar "igual esto no es buena idea".

Anunciar que se presentaba a presidente de Estados Unidos. En 2020. Sin partido. Sin equipo. Sin plan aparente más allá de "me acaba de parecer una buena idea".

Cambiar su nombre legal a Ye. Sin apellido. Porque sí.

Lanzar álbumes que cambiaba literalmente después de publicarlos. Donda salió, se actualizó, se volvió a actualizar. Como si el concepto de "producto terminado" no existiera en su vocabulario.

Cada una de estas cosas por separado podría ser una excentricidad. Todas juntas forman un patrón. Y ese patrón tiene un nombre que cualquier persona con TDAH reconoce al instante: impulsividad sin filtro ejecutivo.

El cerebro que actúa antes de pensar

La impulsividad del TDAH no es "ser espontáneo". No es "vivir el momento". Es tu cerebro tomando decisiones antes de que la parte que evalúa consecuencias tenga tiempo de intervenir.

Es como si tu sistema de frenos tuviera un retraso de tres segundos. Para cuando quieres frenar, ya has pasado el semáforo.

Kanye ha descrito su propia mente de formas que encajan perfectamente con esto. Ha hablado de cómo las ideas le llegan con una urgencia que no puede ignorar. De cómo necesita actuar en el momento exacto en que algo se le ocurre o siente que lo va a perder. De cómo le resulta físicamente incómodo contenerse.

Eso no es ser maleducado. Es un cerebro que procesa el impulso y la acción como si fueran la misma cosa. Sin el paso intermedio que la mayoría de la gente da por hecho: pararte a pensar si es buena idea.

Prince tenía algo parecido

La impulsividad que crea imperios (y los pone en peligro)

Aquí está la trampa.

La misma impulsividad que hizo que Kanye interrumpiera a Taylor Swift es la que hizo que produjera College Dropout cuando absolutamente nadie apostaba por él como rapero. Todos le decían que se quedara produciendo beats para otros. Él no podía. Su cerebro no le dejaba conformarse con eso.

La misma impulsividad que le hizo anunciar una candidatura presidencial absurda es la que le llevó a crear Yeezy, una marca de zapatillas que facturó más de mil millones de dólares. Porque alguien con ese tipo de cerebro no ve las barreras que los demás ven. No porque sea más valiente. Porque literalmente no las procesa a tiempo.

Eso es lo que la gente no entiende sobre la impulsividad. No es blanco o negro. No es buena o mala. Es un rasgo que puede construir algo increíble un martes y destrozarlo un miércoles. Depende del contexto. Depende de si tienes gente alrededor que te ayude a filtrar. Depende de si conoces tu propio cerebro o estás a ciegas.

Elon Musk tiene una versión parecida de esto

Lo que nadie quiere escuchar sobre Kanye

Kanye West tiene un diagnóstico público de trastorno bipolar. Eso está confirmado. Sobre el TDAH, no hay diagnóstico público. Lo que hay es un patrón de comportamiento que cualquier profesional reconocería como compatible.

Y esto importa. Porque cuando la gente ve a Kanye hacer algo impulsivo, la reacción es siempre la misma: "está loco", "es un narcisista", "solo quiere atención".

Puede que haya algo de eso. No lo sé. No estoy dentro de su cabeza. Pero lo que sí sé es que reducir un patrón de comportamiento complejo a "está loco" es exactamente lo que le pasa a millones de personas con TDAH todos los días. En sus trabajos. En sus relaciones. En sus familias.

La persona que interrumpe en las reuniones no es maleducada. El que cambia de proyecto cada tres meses no es vago. El que dice lo que piensa sin filtro no es insensible. A veces es un cerebro que funciona diferente y que nadie le ha explicado cómo.

La diferencia entre genio y desastre

David Bowie se reinventó docenas de veces

La impulsividad de Kanye ha producido algunos de los discos más influyentes del hip-hop. My Beautiful Dark Twisted Fantasy existe porque Kanye se encerró en Hawái con un equipo de productores y trabajó con una intensidad obsesiva que solo tiene sentido si entiendes lo que es un hiperfoco. No es disciplina. Es un cerebro que se enganchó a algo y no puede soltarlo hasta que está hecho.

Pero esa misma impulsividad también le ha costado contratos, amistades, su matrimonio y su reputación. Porque el hiperfoco no distingue entre una sesión de estudio a las tres de la mañana y un tuit a las tres de la mañana que va a arruinar tu semana.

Y eso es lo que hace que la impulsividad del TDAH sea tan difícil de gestionar. No es que sea mala. Es que no tiene interruptor. Funciona igual a las tres de la mañana en el estudio que a las tres de la mañana en Twitter. Y las consecuencias son muy distintas.

Lo que Kanye nos enseña sin querer

Que la impulsividad no es un defecto de carácter. Es un rasgo neurológico que, sin estructura, sin filtros externos y sin autoconocimiento, puede destrozar todo lo que construyes. Pero que con las herramientas adecuadas, con gente alrededor que entienda cómo funciona tu cerebro, puede ser exactamente lo que te diferencia.

Kanye no necesitaba que el mundo lo llamara loco. Necesitaba que alguien le dijera: tu cerebro funciona así, y esto es lo que puedes hacer con ello.

Es la historia de siempre. Un cerebro que no encaja en las normas. Que hace cosas que los demás no entienden. Que parece caótico desde fuera pero que desde dentro tiene su propia lógica imparable.

La pregunta no es si Kanye es impulsivo. La pregunta es cuántas personas con el mismo tipo de cerebro están ahí fuera sin saber por qué actúan como actúan. Sin saber que tiene nombre. Sin saber que se puede gestionar.

Si alguna vez te has sentido identificado con esa forma de funcionar, si tomas decisiones antes de pensarlas, si actúas y luego te preguntas por qué lo has hecho, puede que merezca la pena entender cómo funciona tu cerebro.

Hacer el test de TDAH

Relacionado

Sigue leyendo