No puedo planificar mi semana y cada lunes empiezo desde cero
Tu cerebro con TDAH no falla al planificar porque seas vago. Los sistemas normales no están hechos para ti. Esto es lo que sí funciona.
Cada lunes te dices "esta semana sí".
Te levantas con energía, abres la agenda, escribes las tareas, asignas bloques horarios. Lunes productivo. Martes aceptable. Miércoles a mediodía miras la lista y no reconoces ni tu propia letra. Para el jueves ya estás improvisando. Y el viernes haces lo que puedes con lo que queda.
El domingo por la noche vuelves al punto de partida. Otra vez. Como en el Día de la Marmota, pero sin Bill Murray y sin la parte divertida.
Y lo peor no es que falle el plan. Lo peor es la vocecita que dice "si fueras más disciplinado esto no pasaría". Esa vocecita miente. Lleva años mintiéndote.
¿Por qué cada lunes sientes que empiezas de cero con TDAH?
Porque tu cerebro no almacena los planes como el de los demás.
La planificación requiere algo que en neurociencia llaman "memoria prospectiva": la capacidad de recordar que tienes que hacer algo en el futuro. Ir al médico el jueves. Enviar ese email después de comer. Comprar leche al volver del trabajo.
El cerebro con TDAH tiene la memoria prospectiva de un pez con jet lag. No es que no quieras recordar. Es que tu cerebro descarta la información sobre el futuro como si fuera spam. Vive en el ahora, para bien y para mal.
Así que el lunes planificas con toda tu buena intención. Pero para el miércoles tu cerebro ya ha decidido que esa lista que escribiste es de otra persona. No la reconoce. No la siente suya. Y sin esa sensación de conexión, la ignora.
No es falta de voluntad. Es neurología.
¿Por qué los sistemas de planificación normales no funcionan?
Porque están diseñados para cerebros que mantienen la intención estable durante días.
El sistema clásico funciona así: defines objetivos, los troceas en tareas, los metes en un calendario, los ejecutas en orden. Lógico. Limpio. Bonito.
Y completamente inútil para un cerebro que cambia de prioridad cada vez que recibe un estímulo nuevo.
He comprado 12 agendas y ninguna ha durado más de 2 semanas
El problema nunca fue la agenda. El problema es que estos sistemas asumen que tú vas a ir a buscar la información. Que el jueves a las 10 vas a abrir la app y mirar qué toca. Pero tu cerebro con TDAH no hace eso. Si la tarea no está delante de tus narices en el momento exacto, no existe.
La productividad con TDAH no es lo que te han contado
¿Qué funciona entonces para planificar con TDAH?
No voy a venderte el método definitivo porque no existe. Pero hay cosas que a mí me han funcionado mucho mejor que cualquier agenda bonita.
Planifica solo el día, no la semana. Tu cerebro no puede sostener un plan de 5 días. Puede sostener uno de 1. Cada mañana, 3 cosas. Solo 3. Las escribes donde las veas sin tener que buscarlas. Un post-it en la pantalla. Una pizarra al lado del escritorio. Lo que sea, pero visible.
Deja de confiar en tu memoria futura. Si se te ocurre algo que tienes que hacer el jueves, no lo "guardes para el jueves". Ponlo en un sitio que te lo recuerde el jueves. Alarma, recordatorio, mensaje programado a ti mismo. Tu cerebro no es un calendario. Deja de tratarlo como uno.
Usa el cuerpo, no solo la cabeza. Suena raro, pero funciona. Los planes que involucran movimiento se olvidan menos. Si tienes que hacer una llamada importante, levántate y camina mientras la haces. Si tienes que revisar un documento, cambia de sitio. El cerebro con TDAH necesita estímulo sensorial para enganchar la tarea a la memoria.
Acepta que el plan va a cambiar. Esto es clave. No planifiques como si fueras a ejecutar un plan perfecto. Planifica sabiendo que a las 11 de la mañana algo va a saltar por los aires. Y que eso está bien. Tu plan no es un contrato. Es una brújula. Si señala más o menos al norte, sirve.
¿Y si llevo años así y me siento un desastre?
Normal. Llevas años usando herramientas que no encajan con tu cerebro y culpándote por no hacerlas funcionar.
Es como intentar abrir una puerta con la llave equivocada y pensar que el problema son tus manos. No son tus manos. Es la llave.
GTD, bullet journal, Pomodoro... todos prometen orden
La buena noticia es que no tienes que arreglar tu cerebro. Solo tienes que dejar de usar sistemas que lo ignoran.
Cada lunes que "empiezas de cero" no es un fracaso. Es tu cerebro diciéndote que lo que estás usando no funciona. Escúchalo. Cambia el sistema, no te cambies a ti.
Y si el próximo lunes te levantas y solo eliges 3 cosas para ese día, sin plan semanal, sin agenda nueva, sin promesas épicas... vas a terminar más cosas que en las últimas 3 semanas juntas.
No porque seas más disciplinado. Sino porque por fin estás jugando con tus reglas.
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