No puedo controlar el llanto cuando me frustro

Te frustras y se te saltan las lágrimas sin querer. En el trabajo, en una discusión, haciendo algo simple. No es debilidad.

Estoy intentando arreglar algo en el ordenador. Un problema técnico que debería ser fácil pero que llevo una hora sin resolver. Y cada intento falla. Y cada fallo me frustra un poco más. Y de repente, sin previo aviso, noto que se me están llenando los ojos.

No estoy triste. No me ha pasado nada grave. Estoy intentando solucionar un problema con un archivo que no se abre. Y estoy a punto de llorar.

Y lo peor no es el llanto. Lo peor es la vergüenza. Porque sé que es desproporcionado. Sé que llorar porque un archivo no se abre es, objetivamente, una respuesta un poco excesiva. Y aun así no puedo pararlo.

¿Por qué lloro cuando me frustro?

A ver, vamos a aclarar algo. Llorar es una respuesta fisiológica. Tu cuerpo la activa automáticamente cuando la intensidad emocional supera un umbral. Es como sudar cuando hace calor. No lo eliges. Pasa.

El problema es que tu umbral está muy bajo. Donde la mayoría de la gente necesita un nivel de frustración alto para que se activen las lágrimas, tú te activas con frustración media. A veces baja. Y no es que sientas más. Es que tu cuerpo reacciona antes.

Imagínate una alarma de humo. Una alarma bien calibrada salta cuando hay fuego. Tu alarma salta cuando alguien hace una tostada. Técnicamente funciona. Detecta humo. Pero la respuesta no es proporcional al estímulo.

Y esto no es solo con frustración. Pasa con enfado, con impotencia, con agobio, con emoción positiva incluso. Cualquier emoción que suba rápido puede activar el llanto. Porque tu sistema emocional no tiene regulador de velocidad. Va de 0 a "lleno" sin pasar por los números del medio.

No es solo "ser sensible"

Mira, sé lo que te dicen. "Eres muy sensible." "Tienes que endurecerte." "No puedes ir por la vida llorando por todo."

Gracias. Súper útil. Igual de útil que decirle a alguien con alergia que deje de estornudar.

El tema es que esto no es una cuestión de sensibilidad en plan "me emociono viendo pelis". Esto es una respuesta automática de tu cuerpo a un nivel de frustración que tu sistema nervioso interpreta como insoportable. Tú no eliges llorar. Tu cuerpo lo hace por ti. Y cuando intentas frenarlo, la presión se acumula y es peor.

Si alguna vez has sentido que tu cerebro no tiene regulador de volumen emocional, esto es la prueba física. Las emociones no se quedan en tu cabeza. Se manifiestan en tu cuerpo. Y el llanto es la manifestación más visible de una frustración que no tiene salida.

El llanto en el trabajo (y la vergüenza que viene con él)

Donde esto se convierte en un problema real es en contextos donde llorar no está "permitido". El trabajo, una reunión, una discusión con tu jefe, una presentación.

Porque no es solo que llores. Es que llorar en esos contextos te hace parecer inestable, débil, poco profesional. Y tú lo sabes. Y el saber que vas a parecer débil te genera más frustración. Y esa frustración activa más el llanto. Es un bucle de mierda que se retroalimenta.

Y encima, cuando intentas explicar que "no estoy llorando porque esté triste, estoy llorando porque estoy frustrado", la gente no lo entiende. Porque para la mayoría, llorar = tristeza. Y punto. No hay más opciones en su mapa mental.

Pero tú sabes que no es tristeza. Es frustración comprimida. Es la presión de un cerebro que procesa las emociones a una velocidad y una intensidad que tu cuerpo no puede contener. Y las lágrimas son la válvula de escape.

Lo que hago (porque "no llorar" no es una opción)

No te voy a decir que aprendas a no llorar. Si pudiera controlar el llanto, lo haría. No es una cuestión de técnica. Es una cuestión de cableado.

Lo que sí hago es dos cosas.

Primero: me doy permiso. Parece una tontería, pero luchar contra el llanto lo empeora. Cuando noto que viene, si estoy en un sitio donde puedo permitírmelo, lo dejo salir. Dura 2 minutos. A veces menos. Y cuando pasa, puedo volver a pensar con claridad. Reprimir el llanto consume energía. Dejarlo salir la libera.

Segundo: cuando estoy en un sitio donde no puedo llorar (trabajo, reunión, lo que sea), interrumpo la frustración antes de que llegue al punto de no retorno. Me levanto. Pido un minuto. Voy al baño. Bebo agua fría. Cualquier cosa que cambie el estado físico durante 60 segundos. No es que evite el llanto. Es que bajo la temperatura antes de que hierva.

Y si alguien me critica en ese momento, ya me ha arruinado el día entero. Así que la prioridad es salir de la situación antes de que escale.

Quizá no es fragilidad

Ese llanto que viene sin avisar cuando te frustras. Esa vergüenza de llorar por cosas que "no son para tanto". Esa sensación de que no controlas tu propio cuerpo. Ese patrón de toda la vida de reaccionar emocionalmente de forma desproporcionada. Esa certeza de que todo te cuesta más que a los demás, incluido algo tan básico como gestionar la frustración sin llorar...

Le pasa a mucha gente. Y tiene nombre.

Se llama TDAH. Y la desregulación emocional, incluyendo respuestas físicas como el llanto ante la frustración, es uno de sus rasgos menos reconocidos. No es debilidad. No es falta de control. Es un sistema nervioso que reacciona más rápido y más fuerte de lo que tu cuerpo puede gestionar silenciosamente.

No estoy diciendo que sea tu caso. Esto no sustituye hablar con un profesional. Pero si llevas toda la vida avergonzándote de llorar cuando te frustras, quizá no necesitas endurecerte. Quizá necesitas entender qué está pasando.

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