Me siento agotado sin haber hecho nada físico
No has movido un dedo pero estás destrozado. No es drama. Tu cerebro quema energía en cosas que los demás hacen sin esfuerzo. Y eso tiene nombre.
No he ido al gym. No he corrido. No he cargado cajas ni he subido montañas. Me he sentado en una silla ocho horas, he contestado emails y he ido a dos reuniones.
Y estoy destrozado. Así, en plan no-me-pidas-nada-más-hoy destrozado.
Y cuando alguien me pregunta "¿qué has hecho hoy?" y le digo que nada especial, no entiende cómo puedo estar tan cansado. Ni yo lo entiendo, la verdad. Pero aquí estoy, en el sofá, sin energía para coger el mando de la tele.
¿Cómo puedes estar cansado si no has hecho nada?
Esa es la pregunta que te haces a ti mismo cada tarde, ¿verdad? Y la que te hacen los demás con esa cara de "no te creo pero no te lo voy a decir".
Porque visualmente no has hecho nada. No has sudado. No has movido el cuerpo. No hay ninguna razón visible para el agotamiento. Y sin embargo estás tan cansado que cocinar te parece un desafío olímpico.
El problema es que asociamos cansancio con actividad física. Si no te has movido, no deberías estar cansado. Y si lo estás, algo raro pasa contigo.
Pero no pasa nada raro contigo. Pasa que el cansancio mental existe, consume energía real, y hay cerebros que lo sufren mucho más que otros.
¿Qué gasta tanta energía si no me he movido?
A ver, déjame que te lo explique con una imagen que a mí me ayudó mucho.
Imagina que tu cerebro es un ordenador. Un ordenador normalito tiene 8 pestañas abiertas. Chrome, el email, un documento, Spotify. Funciona bien. No se calienta. Le sobra batería.
Ahora imagina un ordenador con 347 pestañas abiertas. Todas cargando. Todas consumiendo RAM. Algunas ni las ves porque están detrás, pero siguen ahí, chupando recursos. El ordenador va lento. Se calienta. Se queda sin batería a las dos horas.
Pues eso. Hay cerebros que funcionan con 8 pestañas y cerebros que funcionan con 347. Y no es algo que elijas. Es cómo vienen de fábrica.
Cada pensamiento que cruza tu cabeza consume energía. Cada decisión que tomas consume energía. Cada vez que tu atención salta de una cosa a otra y tienes que traerla de vuelta consume energía. Cada ruido del entorno que filtras (o no filtras) consume energía.
Y cuando tu cerebro no filtra bien, cuando tu atención salta sin control, cuando cada decisión te cuesta el triple porque tienes que luchar contra 15 impulsos antes de elegir, al final del día estás agotado. Sin haber hecho "nada".
El agotamiento invisible
Es invisible porque nadie lo ve. Nadie ve las 87 decisiones que has tomado para hacer una sola tarea. Nadie ve las veces que tu atención se ha ido y la has tenido que traer de vuelta. Nadie ve la energía que gastas en parecer "normal" en las reuniones cuando tu cerebro está saltando de pensamiento en pensamiento como un mono con cafeína.
Eso se llama masking. Y es agotador.
Es como ser un pato en un lago. Por arriba, tranquilo, normal, todo controlado. Por abajo, pedaleando como un loco para no hundirte. Y la gente solo ve la parte de arriba.
Esto es exactamente por lo que te cansas más que los demás haciendo lo mismo. No estás exagerando. No eres blando. Tu cerebro consume más recursos para las mismas tareas. Es así de simple y así de injusto.
¿Y si esto no es "estar cansado" sino algo más?
Te lo digo por experiencia. Yo me pasé años pensando que era un blando. Que la gente aguantaba más que yo porque era más fuerte, más disciplinada, más lo-que-sea.
Y resulta que no. Resulta que mi cerebro tiene TDAH, y una de las consecuencias menos conocidas del TDAH es el agotamiento crónico por sobreactividad mental. No el TDAH de la tele, el de no poder estar quieto. El TDAH real de adultos que se sientan en una silla ocho horas y acaban más cansados que alguien que ha hecho obra.
Porque el gasto energético no es solo físico. El cerebro consume aproximadamente el 20% de la energía del cuerpo. Y si tu cerebro funciona a tope todo el día porque no puede bajar revoluciones, ese 20% se queda corto.
Esto no es un diagnóstico. Es una pista. Si te sientes identificado, habla con un profesional. Un psicólogo o psiquiatra que pueda evaluar lo que pasa de verdad.
¿Se puede gestionar este cansancio?
Se puede mejorar. No eliminar, pero sí mejorar.
Lo que a mí me funciona es reducir la carga cognitiva a lo largo del día. Menos decisiones. Menos multitarea. Menos cosas abiertas. Todo lo que puedas automatizar, planificar por adelantado o simplificar es energía que te ahorras.
Y lo más importante: descansar de verdad. Que no es tirarte en el sofá con el móvil. Es hacer algo que no requiera decisiones ni atención. Caminar sin rumbo. Ducharte. Poner música y no hacer absolutamente nada.
Porque si tu descanso es scrollear el móvil, tu cerebro sigue igual de activo. Y no descansa. Y mañana te despiertas igual de cansado. Y la espiral sigue.
---
Si esto te suena a tu día a día, tengo un test de 43 preguntas que te ayuda a entender cómo funciona tu cerebro. Sin diagnóstico, gratis, y con información suficiente para saber si toca hablar con alguien. Hacer el test TDAH.
Sigue leyendo
Voy a la tienda a por algo concreto y vuelvo sin ello
Fuiste al súper a por leche. Vuelves con 4 bolsas. Sin leche. Tu cerebro ha hecho la compra por ti sin consultarte.
No puedo mantener una conversación larga sin desconectarme
Te desconectas a mitad de las conversaciones sin querer. No es mala educación ni falta de interés. Te explico qué pasa en tu cabeza y por qué.
No sé dónde puse algo que tenía en la mano hace un segundo
Tenías el móvil en la mano. Literalmente. Y ahora no sabes dónde está. Bienvenido al club de los que pierden cosas en tiempo real.
Procrastino ir a dormir cada noche aunque esté agotado
Llevas horas muerto de sueño pero sigues mirando el móvil. No es falta de voluntad. Tiene nombre y tiene explicación.