Me olvido de citas y compromisos aunque los apunte en tres sitios
Lo apuntas en el calendario, en una nota y en un post-it. Y aún así se te olvida. El problema no es tu agenda sino tu cerebro.
El dentista me llamó para preguntarme si iba a ir a la cita. La cita que era hace dos horas. La cita que tenía apuntada en Google Calendar con una alarma que ignoré sin darme cuenta. La cita que también tenía en un post-it pegado en la pantalla del portátil. Post-it que miré 14 veces sin leerlo.
Le dije que se me había olvidado. Me dijo que era la tercera vez. Lo dijo con ese tono de "ya no sé si enfadarme o preocuparme".
Yo tampoco lo sé.
¿Cómo puedes olvidar algo que tienes apuntado delante de tus narices?
Pues mira, eso es exactamente lo que me preguntaba yo. Tengo la cita en tres sitios distintos. Tres. Calendario digital con alarma, post-it físico en la pantalla, y nota en el móvil. Y aún así se me olvida.
No es un problema de herramientas. Es un problema de procesamiento.
Porque una cosa es ver la información y otra cosa es que tu cerebro la registre como "importante, tienes que actuar". Para la mayoría de la gente, ver un recordatorio activa una cadena de acciones: leer, procesar, planificar, ejecutar. Para otros, ver un recordatorio es como ver un mueble. Está ahí. Lo miras. Pero no genera ninguna reacción.
Es lo que pasa cuando tu cerebro decide que las llaves no existen. Solo que en vez de llaves, son citas. Compromisos. Reuniones. Cumpleaños.
La lista de cosas que he olvidado
Para que veas que no exagero.
He olvidado citas médicas, reuniones de trabajo, cumpleaños de familiares (incluido el de mi madre, dos veces), recoger paquetes, devolver libros a la biblioteca, cancelar suscripciones antes de que me cobraran, entregar documentos con fecha límite, y una vez olvidé que había quedado con alguien y me presenté en el sitio equivocado un día después.
Todo apuntado. Todo anotado. Todo con recordatorios.
Y si te reconoces en esto, no te estoy contando mi historia. Te estoy contando la tuya.
El problema de la alarma que no funciona
Las alarmas son la solución obvia. Y funcionan para casi todo el mundo. Suena la alarma, lees el recordatorio, actúas.
Pero hay cerebros para los que la alarma no es el final del proceso, sino el principio de otro problema. Suena la alarma. La lees. Piensas "vale, dentro de 30 minutos tengo que salir". Y tu cerebro, en vez de fijar eso como prioridad, lo suelta. Porque ha llegado otro pensamiento. Otra tarea. Otro estímulo.
Y 30 minutos después no sales. Porque hace 29 minutos tu cerebro ya tiró la información a la basura.
Es como un buzón de correo con un agujero en el fondo. Los mensajes entran, pero se caen antes de que los leas. Y tú no te enteras de que se han caído hasta que alguien te llama para decirte que no has aparecido.
Esto le pasa a gente que no puede seguir una agenda más de tres días y lleva años pensando que es culpa suya.
Lo que funciona (más o menos)
Mira, no voy a decirte que he resuelto esto porque mentiría. Pero he mejorado.
Lo que más me ha ayudado es pasar de alarmas pasivas a alarmas activas. Una alarma pasiva es una notificación que puedes ignorar. Una alarma activa es algo que te obliga a actuar. Por ejemplo: poner la alarma en un sitio donde tengas que levantarte a apagarla. Cuando te levantas, el cambio de contexto físico hace que tu cerebro se "resetee" y registre la información.
También: alarmas múltiples. No una. Tres. A 30 minutos, a 15, y a 5. Porque la primera la vas a ignorar. La segunda puede que la registres. Y la tercera, con suerte, te activa.
Y lo más importante: entender que esto no es falta de interés. Que olvidar la cita del dentista no significa que no te importe tu salud. Significa que tu cerebro procesa las prioridades de una forma diferente. Y si esto te pasa de manera constante, un psicólogo o psiquiatra puede ayudarte a entender por qué.
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Si se te olvidan citas, compromisos y cosas importantes a pesar de tenerlas apuntadas, quizá no es un problema de organización. Es de atención. Tengo un test de 43 preguntas que te puede dar bastante claridad. Gratis, rápido, sin tonterías. Hacer el test TDAH.
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