Los gurús de LinkedIn no pagan tus facturas

Llevas un año consumiendo contenido de productividad y tu negocio sigue igual. Los consejos de LinkedIn no funcionan si tu cerebro funciona distinto.

"Levántate a las 5. Medita 20 minutos. Journaling. Batido verde. Bloquea el calendario. Deep work de 9 a 12. Networking de 12 a 1. Lunch saludable. Más deep work. Gym. Lectura. Dormir a las 10."

Eso dice el tío de LinkedIn que factura 6 cifras. El mismo que publica una foto con su café a las 5:47 de la mañana como si fuera un mérito deportivo. El mismo que dice "si yo puedo, tú puedes" como si todos los cerebros fueran iguales.

Yo lo intenté. Te juro que lo intenté. Me levanté a las 5. Me duré 3 días. Al cuarto me quedé dormido con el despertador sonando 47 minutos seguidos. Mi novia estuvo a punto de tirarme el móvil por la ventana. Y con razón.

¿Por qué los consejos de LinkedIn no te funcionan?

Porque están diseñados para cerebros que funcionan de forma lineal. Cerebros que pueden decidir "de 9 a 12 hago deep work" y luego hacerlo. Así. Sin más.

Mi cerebro de 9 a 12 ha abierto 14 pestañas, ha tenido 3 ideas para proyectos nuevos, ha empezado un email que no ha terminado, ha ido a la cocina dos veces, y ha producido exactamente cero minutos de deep work. Pero ha estado muy ocupado. Eso sí.

Y cuando vuelvo a LinkedIn y veo al gurú diciendo "la disciplina es libertad", una parte de mí piensa: "Tiene razón, soy yo el que falla". Y otra parte piensa: "Tío, si la disciplina fuera libre yo sería millonario".

El problema no eres tú. El problema es aplicar consejos diseñados para un hardware distinto al tuyo. Es como copiar el modelo de otro sin entender que lo que funciona para él no funciona para ti.

Los 3 consejos de LinkedIn que más daño hacen

Número uno: "Sé constante". La constancia para un cerebro TDAH no es hacer algo todos los días a la misma hora. Es volver a intentarlo después de haber fallado 4 días seguidos. Pero eso no queda tan bien en un carrusel.

Número dos: "Simplifica". Me encanta cuando alguien que tiene un equipo de 5 personas, un asistente virtual y un gestor te dice que "simplifiques". Tío, yo soy el equipo de 5 personas. Soy el CEO, el becario, el de marketing, el de soporte y el de limpieza. Simplificar mi negocio es eliminarme a mí mismo.

Número tres: "Invierte en ti". Esta es la trampa perfecta para el cerebro TDAH. Cada curso nuevo es un subidón de dopamina. Otra cosa nueva que aprender. Otra herramienta. Otro framework. Y acabas con 47 cursos comprados, 3 empezados, 0 terminados, y la cuenta bancaria llorando.

Lo que realmente funciona (y nadie comparte)

Te voy a decir qué funciona para mí y me da igual si queda bien en LinkedIn o no.

Trabajar cuando mi cerebro quiere. No cuando el calendario dice. Si a las 3 de la tarde estoy encendido, trabajo hasta las 11 de la noche. Si a las 9 de la mañana mi cerebro está en modo Windows XP arrancando, no fuerzo. Leo. Paseo. Hago cosas de bajo impacto.

Listas de 3 cosas. No de 27. Tres cosas que si las hago hoy, el día ha valido la pena. Normalmente hago dos. A veces las tres. Y cuando hago las tres me siento como si hubiera conquistado Roma.

Cero rutina matutina. Me levanto, café, y lo que salga. Unos días es productividad salvaje. Otros días es mirar el techo 40 minutos. Ambos son parte del proceso.

Y sobre todo: dejar de consumir contenido de gente que no tiene tu cerebro. Que es exactamente lo que pasa cuando pasas horas en LinkedIn absorbiendo consejos que están diseñados para personas neurológicamente distintas a ti.

"Pero ese tío gana más que yo"

Sí. Probablemente. Y ese tío también duerme mejor que tú, tiene menos ansiedad que tú, y no se pasa 20 minutos intentando decidir qué tarea hacer primero mientras las 14 compiten por atención en su cabeza como si fuera una subasta en eBay.

No digo que sus consejos sean malos. Digo que son irrelevantes para tu cerebro.

Es como ir al médico con dolor de rodilla y que te den tratamiento para el codo. El médico no es malo. Pero no te está tratando a ti.

Busca gente que hable tu idioma. Gente que entienda que tu cerebro salta cada 4 minutos y que eso no se arregla con un bloque de deep work en el calendario. Gente que haya emprendido con un cerebro que funciona como el tuyo.

No necesitas otro consejo de LinkedIn

Necesitas dejar de buscar la solución en un carrusel de 10 slides.

Tu negocio no va a mejorar porque un tío con 100k seguidores te diga que "seas disciplinado". Tu negocio va a mejorar cuando entiendas cómo funciona tu cabeza y montes un sistema que funcione con ella. No contra ella.

Y eso, curiosamente, nadie lo enseña en LinkedIn. Porque no queda tan bien en un post como "levántate a las 5".

Mira, emprender con TDAH tiene sus propias reglas. Y cuanto antes dejes de jugar con las de otro, antes empiezas a ganar.

¿Consumes más contenido del que aplicas? Hice un test de 15 preguntas que diagnostica cómo tu TDAH afecta a tu negocio en 5 dimensiones: dinero, foco, decisiones, energía y mentalidad. Son 5 minutos. Y es más útil que 47 carruseles de LinkedIn.

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