El cumpleaños de tu hijo y tú pensando en un email de un cliente
Tu hijo sopla las velas y tú estás físicamente ahí pero mentalmente en un email. Ese es el momento en que sabes que algo va mal.
Tu hijo sopla las velas. Todos aplauden. La camara del movil graba. Y tu estas ahi, de pie, sonriendo, aplaudiendo.
Pero tu cabeza esta en otro sitio.
Esta en el email que llego hace 20 minutos. El cliente que no ha pagado. El lanzamiento de manana. La reunion que no has preparado. El numero de la cuenta que viste esta manana y que no para de repetirse en bucle en tu cabeza.
Estas fisicamente en el cumpleanos de tu hijo. Mentalmente estas en tu negocio. Y lo peor no es que este pasando. Lo peor es que te has dado cuenta. Y no puedes pararlo.
El TDAH no te deja estar presente ni cuando quieres
Esto es lo que la gente no entiende del TDAH. No es que no te importe. Te importa mas de lo que puedes expresar. Darias cualquier cosa por poder apagar tu cerebro durante dos horas y estar ahi, solo ahi, viendo a tu hijo ser feliz.
Pero tu cerebro no tiene ese interruptor. La informacion entra sin filtro. El email que leiste de camino a la fiesta ocupa el mismo espacio mental que el momento que tienes delante. Y como el email tiene urgencia y el cumpleanos no la tiene, tu cerebro prioriza el email.
No porque sea mas importante. Porque es mas estimulante para un cerebro que funciona con urgencia como combustible.
El momento en que sabes que algo va mal
Todo emprendedor tiene un momento asi. Ese instante concreto en el que miras la escena desde fuera y piensas: esto no esta bien.
Para mi fue en una comida de Navidad. Mi familia hablando, riendose, y yo debajo de la mesa contestando emails desde el movil. No emails urgentes. Emails que podian esperar dos horas. Pero mi cerebro me habia convencido de que si no los contestaba ahora, algo terrible pasaria.
Nada terrible habria pasado. Lo terrible era lo que estaba pasando en ese momento: estaba eligiendo la bandeja de entrada por encima de las personas que me importan.
Y con TDAH esa eleccion no se siente como una eleccion. Se siente como una necesidad. Tu cerebro te dice que tienes que hacerlo. Y discutir con tu propio cerebro mientras tu familia celebra algo es una pelea que no puedes ganar en tiempo real.
La culpa que viene despues
Lo mas destructivo no es el momento en si. Es la culpa posterior.
Por la noche, cuando todo el mundo duerme, te acuerdas. Te acuerdas de la cara de tu hijo cuando miro hacia ti y tu estabas mirando el movil. Te acuerdas de que no sabes que deseo pidio. Te acuerdas de que el momento paso y no puedes recuperarlo.
Y te prometes que la proxima vez sera diferente. Que la proxima vez dejaras el movil en el coche. Que la proxima vez estaras presente de verdad.
Pero la proxima vez tu cerebro vuelve a hacer lo mismo. Porque las promesas no cambian la neurologia. Los sistemas si.
Como deje de estar en dos sitios a la vez
No fue fuerza de voluntad. Fue logistica.
Regla uno: el movil se queda en el coche durante eventos familiares. No en silencio. No boca abajo. En el coche. Si no esta en mi mano, no puedo mirarlo.
Regla dos: antes de cualquier evento, hago una descarga mental. Cojo un papel y escribo todo lo que mi cerebro esta rumiando. Los emails pendientes, las tareas, las preocupaciones. Las saco de la cabeza y las pongo en papel. Es como decirle a mi cerebro: ya las he apuntado, no las vas a olvidar, ahora puedes soltar.
Regla tres: aviso a los clientes. Si tengo algo pendiente, mando un mensaje antes: "estoy fuera hasta las X, te contesto manana". La ansiedad de dejar algo sin responder se reduce un 80% cuando la otra persona sabe que no vas a contestar.
No es perfecto. Sigo teniendo momentos en los que mi cabeza se va. Pero ahora dura 30 segundos en vez de toda la fiesta. Y esos 30 segundos los pillo a tiempo y vuelvo.
Los cumpleanos no se repiten
Tu hijo va a cumplir 5 anos una sola vez. Tu madre va a cumplir 70 una sola vez. La primera palabra, el primer gol, la funcion del colegio. Pasan una vez.
Los emails pasan todos los dias.
Si tu negocio necesita que estes disponible 24/7 para funcionar, no tienes un negocio. Tienes una jaula con wifi.
Y ningun email vale la cara de tu hijo buscandote con la mirada y encontrando a alguien que mira una pantalla.
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Tienes 14 apps de productividad y sigues apuntando todo en un papel
Notion, Todoist, Trello, Obsidian, TickTick, Google Keep. Y al final lo importante está en un post-it pegado al monitor.
No puedes hacerlo todo y lo sabes pero sigues intentándolo
"Llevas el marketing, las facturas, el soporte y los emails. Tu cerebro dice que nadie lo hará como tú. Y eso es justo el problema."
Mi padre tuvo que llamar a mis clientes porque yo no podía
Tu cerebro con TDAH se congela justo cuando más necesitas actuar. El teléfono suena y tú no puedes cogerlo. No es pereza. Es parálisis.
Vendes cuando no necesitas dinero y no vendes cuando sí
Cuando vas bien te sale vender sin esfuerzo. Cuando necesitas dinero se nota y los clientes huyen. El ciclo maldito.