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Deportistas extremos con TDAH: cerebros que necesitan adrenalina

Skate, snowboard, motocross, surf. Los deportes extremos dan lo que el cerebro TDAH necesita: riesgo, novedad y dopamina. No es locura, es química.

tdahfamosos

Hay gente que ve un barranco y piensa "qué bonita la vista". Y hay gente que ve un barranco y piensa "me pregunto si puedo saltar eso con una moto".

Adivina qué grupo tiene más probabilidades de tener TDAH.

No es broma. Los estudios sugieren que las personas con TDAH puntúan significativamente más alto en escalas de búsqueda de sensaciones. Traducido: necesitan más estímulo para sentirse vivas que la media. Y los deportes extremos ofrecen exactamente eso. Novedad, riesgo, adrenalina a litros y la posibilidad real de matarte si no prestas atención.

Curiosamente, eso último es justo lo que hace que funcione. Cuando el riesgo es real, el cerebro TDAH se enciende. No tiene que esforzarse por prestar atención. La atención aparece sola, porque no le queda otra opción.

¿Por qué los cerebros TDAH gravitan hacia lo extremo?

La respuesta corta: dopamina.

El cerebro TDAH tiene un déficit crónico de dopamina. Es como tener el depósito de gasolina pinchado: se vacía más rápido de lo normal y necesitas rellenarlo constantemente. Las actividades tranquilas no generan suficiente. Las actividades normales, a veces. Pero las actividades que implican riesgo, velocidad y la posibilidad de romperte algo generan una cascada de dopamina que por fin pone el cerebro a funcionar a tope.

Es la misma razón por la que el deporte en general funciona como regulador del TDAH. Pero los deportes extremos llevan esa lógica al siguiente nivel. No es solo ejercicio. Es ejercicio más adrenalina más novedad más concentración obligatoria. Es el pack completo.

Y por eso no es casualidad que en los X Games, los Juegos de Acción y los circuitos de deportes extremos haya una concentración de cerebros TDAH que haría las delicias de cualquier investigador.

Tony Hawk: el que lo empezó todo

Tony Hawk fue diagnosticado con TDAH de niño

El resto es historia. Pro a los 14 años. Leyenda a los 25. El 900. Los videojuegos. El imperio. Pero lo que la mayoría no cuenta es por qué el skate funcionó donde todo lo demás fallaba.

El skate es repetición con variación. Intentas un truco. Te caes. Lo intentas otra vez, pero un poco diferente. Cada intento es nuevo, cada caída te da información, y la línea entre conseguirlo y no conseguirlo es tan fina que tu cerebro no puede permitirse desconectar ni un segundo.

Para un cerebro TDAH, eso es como enchufarse a un generador de dopamina. Hawk no era disciplinado. Era un cerebro TDAH que encontró la actividad perfecta para su cableado. Y se enganchó como un imán a un frigorífico.

Shaun White: la misma historia en la nieve

Shaun White tiene TDAH diagnosticado. Tres oros olímpicos en snowboard. Trece medallas en los X Games. El tipo dominó el halfpipe durante más de una década con un estilo que sus competidores describían como "de otro planeta".

Su infancia fue la de siempre: energía incontrolable, problemas en el colegio, dificultad para encajar en entornos que exigían estar quieto y callado. Sus padres lo metieron en deportes. Probó el skate y el snowboard casi al mismo tiempo. Se quedó con los dos.

Lo que hace interesante a White no es solo su palmarés. Es cómo describe la relación entre su cerebro y el deporte. Ha dicho que el halfpipe es el único sitio donde su cabeza se calla. Donde toda esa energía que en la vida normal es un caos se convierte en algo útil. Donde cada giro, cada truco, cada salto requiere una concentración tan absoluta que no queda espacio para nada más.

Eso es hiperfoco activado por la situación correcta. El mismo cerebro que en una reunión se dispersa a los tres minutos, en un halfpipe de seis metros de alto funciona a un nivel que los demás no alcanzan.

Travis Pastrana: el tío que saltó de un avión sin paracaídas

A ver, técnicamente llevaba paracaídas. Pero se lo puso en el aire. Después de saltar. Ya me dirás si eso cuenta.

Travis Pastrana es posiblemente el deportista extremo más loco que ha existido. Campeón de motocross freestyle. Piloto de rally. Fundador de Nitro Circus, que básicamente es un circo donde la gente hace cosas que desafían al sentido común con motos, bicis y lo que encuentren.

No tiene diagnóstico público de TDAH. Pero su historia encaja con una precisión que da escalofríos.

De niño era hiperactivo hasta niveles que preocupaban a sus médicos. Sus padres probaron todo: natación, gimnasia, fútbol. Nada funcionaba. Nada le daba suficiente estímulo. Hasta que lo montaron en una moto de motocross.

A los 14 años era campeón nacional.

Pastrana ha descrito su relación con el riesgo de una forma que suena exactamente a búsqueda de dopamina: "Necesito algo que me asuste un poco para sentirme centrado". Eso no es un perfil de temerario sin cerebro. Eso es un perfil de cerebro que necesita más estímulo del normal para funcionar correctamente.

El patrón: riesgo como medicina

Fíjate en lo que tienen en común todos estos deportistas.

Hiperactividad de niños. Dificultad para encajar en entornos tranquilos. Una energía que el mundo veía como problema. Y un deporte extremo que convirtió ese "problema" en su mayor ventaja.

El riesgo funciona como regulador para el cerebro TDAH por una razón sencilla: obliga a prestar atención. Cuando te estás tirando por una rampa a quince metros de altura, tu cerebro no se va a pensar en lo que va a cenar. No se distrae con el ruido de fondo. No necesita que le recuerdes que se concentre. Se concentra solo, porque la alternativa es el hospital.

Eso es lo que los investigadores llaman "atención dirigida por amenaza". El cerebro TDAH tiene problemas con la atención voluntaria, la que tienes que generar tú mismo. Pero la atención involuntaria, la que aparece cuando hay peligro real, funciona perfectamente. Y los deportes extremos activan exactamente esa.

Es el mismo mecanismo que explica por qué las personas con TDAH trabajan mejor bajo presión. La urgencia activa lo que la rutina no puede. El deportista extremo simplemente ha encontrado una forma de vivir en ese estado de urgencia permanente.

La parte que nadie cuenta

Aquí tengo que ser honesto, porque sería fácil caer en el relato de "los deportes extremos son la solución para el TDAH" y eso es peligroso.

Los deportes extremos tienen un coste. Lesiones graves. Carreras que terminan por una caída. Cuerpos destrozados a los cuarenta. Y una relación con el riesgo que, si no se gestiona bien, puede saltar del skatepark a otros contextos menos controlados.

La búsqueda de sensaciones del TDAH no distingue entre riesgo bueno y riesgo malo. El mismo cerebro que necesita adrenalina en una rampa de skate puede buscarla también en decisiones impulsivas, en relaciones explosivas o en sustancias que prometen el mismo subidón sin la parte del esfuerzo físico.

Los deportistas famosos con TDAH que conocemos

No cuento esto para quitar mérito a nadie. Lo cuento porque entender por qué tu cerebro busca lo extremo es más importante que encontrar el próximo subidón.

¿Y si tu deporte extremo es otra cosa?

No todo el mundo va a tirarse por una rampa de skate o saltar de un avión. Y no hace falta.

El principio es el mismo: tu cerebro necesita más estímulo del que la vida cotidiana le ofrece. El truco no es eliminarlo. Es encontrar formas de dárselo que no impliquen acabar en urgencias.

Puede ser escalada. Puede ser artes marciales. Puede ser emprender un negocio que te dé miedo. Puede ser cualquier cosa donde haya novedad, riesgo controlado y la necesidad de estar presente al cien por cien. Lo que importa no es la actividad. Es que tu cerebro tenga algo que le obligue a encenderse.

Tony Hawk encontró una tabla de skate. Shaun White encontró un halfpipe. Pastrana encontró una moto.

Tú necesitas encontrar lo tuyo. Pero primero necesitas entender por qué lo necesitas.

Si llevas toda la vida buscando la siguiente descarga de adrenalina sin saber exactamente por qué, puede que tu cerebro te esté pidiendo algo que tiene nombre y explicación. El primer paso es descubrir qué hay detrás.

Hacer el test de TDAH

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