Constancia para Inconstantes: el sistema que funciona cuando tú no puedes
Por qué siempre lo dejas en el mismo punto, por qué la motivación no sirve, y qué sistema uso yo para mantenerme constante con TDAH.
Tienes unas mallas del Decathlon con la etiqueta puesta.
Una app que se llama algo como HabitPro o LifeTracker o algo con la palabra "zen" en algún sitio.
Y una alarma a las 7 de la mañana que lleva desactivada desde la semana dos.
No te estoy acusando. Te estoy describiendo. Porque yo hacía exactamente lo mismo.
¿Por qué siempre lo dejas en el mismo punto?
Hay un patrón que se repite como un bucle mal programado.
Ilusión. Acción. Meseta. Excusa. Abandono. Culpa.
Y vuelta a empezar.
Lunes: te levantas con energía. Tres días seguidos haciendo las cosas bien. Tres cuadraditos verdes en la app. Te sientes invencible. "¿Por qué no empecé antes?"
Jueves: bueno, te levantaste un poco tarde. Pero cuenta.
Viernes: ya veremos el lunes.
Semana dos: la alarma suena y la apagas. "Cinco minutitos." Esos cinco minutitos se convierten en 40 minutos mirando el móvil en la cama.
Semana tres: la alarma ya ni suena. La quitaste el martes "porque total, esta semana estoy liado".
Si tienes TDAH, este ciclo lo conoces de memoria. Pero no es exclusivo del TDAH. Es humano. Lo que pasa es que con un cerebro que funciona como un Windows XP arrancando a las 9 de la mañana, el bucle se intensifica.
¿Y si la motivación no fuera la respuesta?
Todo el mundo te dice que necesitas encontrar tu "por qué". Que tienes que visualizar tu mejor versión. Que te levantes cada mañana con ganas.
Mentira.
Las ganas no duran. Nunca duran. La fuerza de voluntad es como intentar calentar una casa con un mechero. Funciona cinco minutos. Luego te quemas los dedos y lo sueltas.
Llevo años observando esto. En mí y en la gente que me escribe. Y hay un patrón que se repite siempre: los cambios que de verdad haces en tu vida nunca vienen de la ilusión. Vienen del dolor. Del miedo a volver atrás.
Piensa en cualquier cambio real que hayas hecho. Dejar a alguien. Cambiar de trabajo. Ponerte las pilas con la salud.
Te apuesto lo que quieras a que no lo hiciste porque "tenías ganas". Lo hiciste porque algo te dolía tanto que moverte era menos malo que quedarte donde estabas.
Hay una imagen que uso mucho cuando explico esto. Un perro sentado en un porche, lloriqueando. Un vecino pasa y le pregunta al dueño: "¿Qué le pasa a tu perro?" "Está sentado encima de un clavo." "¿Y por qué no se mueve?" "Porque no le duele lo suficiente."
Eso es lo que nos pasa. No te mueves porque todavía aguantas. El sofá con el móvil es más cómodo que levantarte. La ansiedad de no hacer nada es soportable. Hasta que deja de serlo. Y entonces te mueves. Sin motivación. Sin ganas. Sin que nadie te dé una charla inspiracional.
El miedo a volver al punto de partida es la gasolina que no se agota. Eso es lo que enseño en Constancia para Inconstantes. Un sistema que no depende de que te levantes inspirado un lunes.
¿Se puede planificar una cagada?
Llevas dos semanas perfecto. Gym. Comida sana. Te has levantado a tu hora. Y un martes a las 11 de la noche te comes una pizza entera viendo algo que ni te gusta en Netflix.
"Bueno, total, ya la he cagado."
Y ahí empieza el desastre. No por la pizza. Por lo que pasa en tu cabeza después de la pizza. La culpa. El "no valgo para esto". La sensación de que las dos semanas anteriores no han servido de nada.
Pero hay un truco que a mí me explotó la cabeza.
La diferencia entre cagarla y cagarla a propósito.
Imagina que antes de empezar tu plan, decides algo: "El sábado como lo que me dé la gana." Lo pones en el calendario. Lo decides tú. No es un fallo. Es una decisión.
El sábado llega. Te comes la pizza. Sin culpa. Porque estaba planeado. Y el domingo sigues. Porque nunca dejaste de seguir el plan.
La pizza del martes a las 11 de la noche sin avisar te destruye. La pizza del sábado que estaba en tu calendario te la comes igual de tranquilo. Misma pizza. Resultado opuesto.
Eso es una cagada planificada. Y cambia completamente cómo tu cerebro procesa un "fallo". Porque ya no es un fallo. Es una pieza del plan.
¿Qué hay dentro de Constancia para Inconstantes?
No es un curso de "levántate a las 5 y medita". No es una charla motivacional. Es un sistema.
20 lecciones en vídeo (~3 horas). Te explica por qué siempre lo dejas en el mismo punto, cómo hacer que los días malos no te saquen del plan, y cómo reducir la fricción para que hacer las cosas cueste menos que no hacerlas.
Un cuaderno de trabajo en Notion. Vas viendo las lecciones y en el cuaderno las aplicas a tu caso. No es ver vídeos, asentir con la cabeza y seguir con tu vida. Es montarte TU sistema. Con TUS objetivos.
5 ejemplos completados. Perder peso, hacer ejercicio, aprobar oposiciones, crear contenido, controlar finanzas. Buscas el que se parezca a tu caso y lo entiendes al momento.
Un asistente de IA dentro de la plataforma. Le preguntas lo que quieras. "No entiendo esto de la fricción." Te lo explica con tu caso. "No sé qué poner aquí." Te ayuda a rellenarlo. Como tener a alguien al lado mientras trabajas en tu plan. Pero sin pagar un coach.
85€.
Si mi sistema de productividad cabe en un post-it, mi sistema de constancia cabe en un curso de 3 horas. Lo complicado no es el sistema. Es que nadie te lo ha explicado bien.
¿Qué es el Kit de IA?
Hasta el viernes 20 de febrero a las 23:59, el curso viene con un bonus: el Kit de IA "Tu Coach de Constancia con ChatGPT".
Son 10 prompts diseñados para que ChatGPT te acompañe como un coach. Funciona con la versión gratuita. Cero coste extra.
Tres de los que más me gustan:
Revisión semanal. Cada domingo, 10 minutos. Le cuentas cómo ha ido la semana y te dice qué has cumplido, qué no, y qué ajustar. Como una revisión con un coach que conoce tu plan al milímetro.
"Hoy no puedo." Para los días de mierda. Le dices que no tienes ganas de nada y te ayuda a encontrar el mínimo que puedes hacer hoy. A veces ese mínimo es una cosa ridícula de 2 minutos. Y eso es suficiente para no romper la racha.
"Quiero dejarlo todo." El botón de emergencia. Antes de tirar la toalla, le dices esto y te reconecta con tu por qué. Con el motivo real por el que empezaste. El que se te olvida justo cuando más falta te hace.
El curso se queda para siempre. El Kit desaparece el viernes.
¿Para quién es esto?
Para la persona que ha empezado 47 cosas y no ha terminado ninguna. Para la que tiene un cajón lleno de cuadernos con las 3 primeras páginas escritas. Para la que sabe perfectamente lo que tiene que hacer pero no entiende por qué no lo hace.
No necesitas más motivación. No necesitas otro libro de hábitos. No necesitas otra app que acabará enterrada en la tercera pantalla del móvil.
Necesitas un sistema que funcione cuando tú no puedes.
**Constancia para Inconstantes — 85€**
La constancia no es un talento. Es un sistema. Y este es el que me sacó del bucle a mí.
Mis directivos de IA se llaman "tibio" entre ellos. Y de esas peleas salen mis mejores decisiones. Si emprendes solo y necesitas alguien que te diga la verdad, descarga el consejo directivo gratis.