Cómo monté un equipo de 6 directivos sin contratar a nadie
Uso agentes de IA como consejo directivo para tomar mejores decisiones de negocio. Discuten, votan, se insultan y ninguno cobra nómina.
El drama del emprendedor en solitario
Si emprendes solo, tienes un problema invisible que te desangra: eres juez y parte al mismo tiempo. Tú tienes la idea, tú la ejecutas y tú decides si es buena. Y claro, como no hay nadie sentado frente a ti para llevarte la contraria, siempre ganas la discusión.
Felicidades, campeón. El problema es que cada vez que "ganas" una de esas peleas mentales, tu negocio pierde.
Necesitas fricción. Necesitas a alguien que te llame "tibio" cuando te acobardas y que te frene los pies cuando quieres lanzar tres productos en una semana.
Yo monté ese equipo. Con IA. Cinco directivos con personalidad, criterio y acceso a datos reales de mi negocio. Discuten entre ellos, votan, y a veces ni participo. Solo me siento a leer cómo se pelean.
Y de esa pelea salen las mejores decisiones que he tomado nunca.
No es ChatGPT
Olvídate de "preguntarle a un chatbot". Eso es pedirle opinión a un becario que no sabe nada de tu empresa.
Lo que yo hago es diferente:
Cada agente tiene contexto real. Mis métricas, mis emails, mis transcripciones, mi historial de decisiones. No opinan en el vacío. Opinan sobre MI negocio con MIS datos.
Cada agente tiene un rol con personalidad. El de marketing es agresivo, quiere crecer. El de finanzas es conservador, quiere márgenes. El de producto quiere calidad. Se contradicen. Se pelean. Y eso es exactamente lo que quieres.
Los agentes hablan ENTRE ELLOS. No es un ping-pong contigo. Es una reunión donde tú a veces ni participas. De repente ves al de marketing diciéndole al de finanzas "es que eres demasiado tibio". De esa fricción salen las mejores ideas.
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