Abro la tarea, la miro 3 segundos y abro YouTube

Abres el documento. Lo miras. Tu cerebro dice 'no' y antes de darte cuenta estás viendo un vídeo sobre cómo viven en Islandia.

Lo hago varias veces al día. Abro el documento que tengo que escribir. Leo la primera línea. Mi cerebro dice "no." Y sin ningún proceso consciente de decisión, mis dedos ya han escrito "youtube.com" en el navegador.

No decido abrir YouTube. No pienso "voy a procrastinar." Es automático. Como un reflejo. Como cuando alguien te lanza algo y lo esquivas sin pensar. Excepto que aquí lo que esquivo es el trabajo y lo que atrapo es un vídeo de 23 minutos sobre un tipo que restaura relojes antiguos.

Y lo peor es que ni siquiera me interesan los relojes antiguos. Pero esos 23 minutos me enganchan más que la tarea que tengo que hacer. Porque el vídeo tiene algo que la tarea no tiene: novedad constante, recompensa visual cada pocos segundos, y cero esfuerzo mental.

¿Por qué tu cerebro elige YouTube antes que la tarea?

Porque tu cerebro busca dopamina. Y YouTube es un dispensador de dopamina infinito. Cada vídeo, cada corte, cada thumbnail, cada "siguiente vídeo" es un chute pequeñito que mantiene tu cerebro entretenido y estimulado.

La tarea, en cambio, no da dopamina hasta que la terminas. Y si la tarea es larga, estamos hablando de horas sin recompensa. Tu cerebro mira esas horas, mira YouTube, y la decisión está tomada antes de que tú tengas voz ni voto.

No es falta de disciplina. Es que tu cerebro está jugando a un juego donde YouTube lleva ventaja de 100 a 0. Y tú pretendes ganar con fuerza de voluntad. Es como pretender ganar un Gran Premio de Fórmula 1 en un Seat Ibiza. Puedes intentarlo, pero el resultado ya está decidido.

El ciclo de 3 segundos

Esto es lo que me pasa. Abro la tarea. La leo. 3 segundos. Mi cerebro evalúa: "Esto requiere esfuerzo, no da recompensa inmediata, no me interesa ahora mismo." Y en el segundo 4, ya estoy en otro sitio.

No es una decisión racional. No peso pros y contras. No pienso "prefiero YouTube a trabajar." Es más primitivo que eso. Es mi cerebro buscando la ruta de menor resistencia. Y YouTube siempre, siempre, es la ruta de menor resistencia.

Y lo peor no es el tiempo que pierdo. Es la culpa después. Porque cada vez que cierro YouTube y vuelvo a abrir la tarea, pienso: "Acabo de perder 40 minutos." Y esa culpa no me motiva. Me hunde. Me deja peor que antes. Y con menos energía para la tarea. Y entonces, ¿qué hago? Abro YouTube otra vez. Porque ahora necesito algo que me suba el ánimo. Y el ciclo se repite.

Es exactamente como cuando abres el documento y lo cierras sin escribir nada. Pero en vez de cerrar el documento, lo dejas abierto detrás de YouTube. Que es peor. Porque al menos cerrarlo es un cierre limpio. Dejarlo abierto es un recordatorio constante de que no estás haciendo lo que deberías.

¿Por qué las distracciones ganan siempre?

Porque son más fáciles. Punto. No hay más misterio. Tu cerebro tiene un sistema de prioridades que funciona por facilidad y recompensa inmediata, no por importancia. Y las distracciones ganan en las dos categorías. Son fáciles de acceder y dan recompensa al instante.

La tarea real requiere esfuerzo para empezar, esfuerzo para mantener la atención, y la recompensa llega al final. Tres desventajas contra cero. YouTube gana por goleada.

Y esto explica por qué siempre eliges hacer lo que no tienes que hacer. No es que prefieras lo fácil. Es que tu cerebro no te da la opción de elegir lo difícil. La elección ya está hecha antes de que seas consciente de ella.

¿Qué hago yo para no acabar en YouTube cada 3 minutos?

Bloqueadores. Uso bloqueadores de páginas web. Sin vergüenza. Porque si dependo de mi fuerza de voluntad para no abrir YouTube, pierdo. Cada vez. Así que elimino la opción.

Hay días que me bloqueo YouTube, Twitter, Reddit y todo lo que no sea trabajo. Y esos días soy productivo. No porque tenga más disciplina. Sino porque he eliminado la opción fácil y a mi cerebro no le queda más remedio que ir a por la difícil.

¿Es un parche? Sí. ¿Debería poder controlarme sin bloqueadores? En teoría sí. En la práctica, si mi cerebro siempre elige la opción más fácil, la solución no es luchar contra mi cerebro. Es cambiar las opciones disponibles.

No soy médico. No diagnostico a nadie. Pero si tu reflejo automático cada vez que abres una tarea es abrir algo más fácil, si llevas años luchando contra eso sin éxito, quizá merezca la pena entender por qué tu cerebro funciona así.

---

Si cada tarea termina en YouTube y quieres saber por qué tu cerebro funciona de esta manera, tengo un test de 43 preguntas que te puede dar bastante claridad. Gratis, sin diagnóstico, y con información suficiente para decidir si necesitas explorar más. Hacer el test TDAH.

Relacionado

Sigue leyendo