Tienes 14 apps de productividad y sigues apuntando todo en un papel
Notion, Todoist, Trello, Obsidian, TickTick, Google Keep. Y al final lo importante está en un post-it pegado al monitor.
Vamos a hacer un inventario rápido.
Notion: tienes 47 tableros, 3 dashboards, un sistema de second brain que montaste un domingo a las 2 de la mañana después de ver un vídeo de Thomas Frank. Lo usaste dos semanas.
Todoist: 234 tareas pendientes. La más antigua es de hace 11 meses. Llevas 3 meses sin abrir la app.
Trello: un tablero con tres columnas que se llaman "Por hacer", "Haciendo" y "Hecho". La columna de "Hecho" tiene 4 tarjetas. La de "Por hacer" tiene 89.
Google Keep: 67 notas. La mitad son listas de la compra que nunca fuiste a comprar.
Obsidian: lo instalaste, lo configuraste con 14 plugins, y lo abriste tres veces.
TickTick: probaste la versión premium un mes. No renovaste.
Y a pesar de todo esto - a pesar de los 47 tableros, las 234 tareas, las 67 notas y los 14 plugins - lo que de verdad usas es un trozo de papel. Un post-it amarillo pegado al monitor con tres cosas escritas a boli.
Y es lo único que funciona.
¿Por qué las apps no funcionan para el cerebro TDAH?
Porque las apps de productividad son un producto. Y como producto, su objetivo es que las uses más, no que seas más productivo. Más funciones, más dashboards, más automatizaciones, más integraciones. Todo diseñado para que pases más tiempo configurando el sistema que haciendo el trabajo.
Y tu cerebro TDAH es el cliente perfecto para eso. Porque configurar un sistema nuevo es exactamente el tipo de tarea que genera dopamina. Es nueva. Es creativa. Tiene estructura visual. Puedes pasarte 3 días perfeccionando Notion y sentir que has sido productivo sin haber producido absolutamente nada.
La app no es la herramienta. La app es la distracción. Y la distracción se disfraza de trabajo.
El papel funciona porque tiene limitaciones
Un post-it tiene espacio para 3-5 cosas. No más. No puedes meter 234 tareas en un post-it. No puedes crear subtareas, ni etiquetas, ni prioridades con colores, ni fechas de vencimiento con recordatorios.
Y eso es exactamente lo que lo hace funcionar.
Tu cerebro TDAH necesita simplicidad. Cuando le das 234 tareas, se paraliza. No sabe por dónde empezar, se agobia, y acaba haciendo la tarea número 235: buscar otra app de productividad.
Cuando le das 3 tareas en un papel, hace la primera. Luego la segunda. Luego la tercera. Y tacha. Y esa tachada genera más satisfacción que cualquier animación de "tarea completada" de cualquier app del mercado.
Hay algo primitivo y directo en tachar con un boli. Es físico. Es irreversible. Es real. Y tu cerebro lo reconoce como una recompensa de una forma que el check digital no consigue.
Mi sistema actual es vergonzosamente simple
Te lo cuento con la advertencia de que ningún influencer de productividad me invitaría a su canal.
Tengo un cuaderno. Uno físico. A5. Tapa dura. Sin líneas - porque las líneas me agobian, no me preguntes por qué.
Cada mañana escribo las 3 cosas que tengo que hacer ese día. No las 10 que me gustaría. No las 7 que debería. Las 3 que, si hago, el día ha sido productivo.
Cuando termino una, la tacho. Cuando termino las 3, el día se acabó. No importa que sean las 2 de la tarde. No importa que "pueda" hacer más. Las tres están hechas. El día es un éxito. Me levanto.
¿Y las otras 47 cosas que tengo que hacer? Están en una lista semanal. Cada domingo por la noche escribo todo lo que necesito hacer esa semana. Y cada mañana, de esa lista, elijo las 3 del día.
Las que no se hacen en la semana, pasan a la siguiente. Si una tarea lleva 3 semanas pasando sin hacerse, la borro. Porque si llevas 3 semanas sin hacerla, o no es importante o no es tu trabajo.
Pero necesito un sistema digital para X...
Sí. Probablemente necesites algo digital para algunas cosas. Un calendario para citas. Un email para comunicación. Quizá una herramienta de notas para información de referencia.
Pero la gestión de tareas diaria - lo que hago hoy, lo que hago mañana, lo que necesita mi atención ahora mismo - funciona mejor en papel. Al menos para mi cerebro.
Y la razón es que el papel no tiene notificaciones. No tiene pestañas. No tiene esa tentación de "voy a reorganizar mi sistema" que aparece cada vez que abres Notion.
El papel es aburrido. Y el cerebro TDAH necesita que su sistema de productividad sea aburrido. Porque si el sistema es interesante, el sistema se convierte en el trabajo. Y el trabajo real se queda sin hacer.
La próxima vez que quieras probar una app nueva
Antes de instalarla, hazte una pregunta: ¿tengo un problema que esta app resuelve, o tengo un impulso de buscar algo nuevo porque lo que tengo me aburre?
Si es lo primero, prueba la app. Si es lo segundo - que es lo segundo el 90% de las veces - cierra la pestaña, coge un post-it, y escribe las 3 cosas que tienes que hacer hoy.
Tu negocio no necesita 14 apps. Necesita que hagas 3 cosas al día, todos los días, durante los próximos 6 meses.
El papel te lo recuerda. Las apps te lo complican.
Elige.
¿Tu TDAH está saboteando tu negocio? Hice un test de 15 preguntas que diagnostica cómo afecta a tu negocio en 5 dimensiones: dinero, foco, decisiones, energía y mentalidad. 5 minutos y sabes dónde se te escapa el dinero.
Sigue leyendo
Presupuesto a ojo: la forma más rápida de trabajar gratis
Haces presupuestos de memoria sin calcular horas ni costes reales. Cuando acabas el proyecto descubres que has trabajado gratis.
El día que dupliqué mis precios y vendí más que nunca
Dupliqué mis precios esperando perder clientes. Vendí más. Lo que nadie te cuenta sobre cobrar lo que vales como emprendedor con TDAH.
Las mañanas son para crear y las tardes para destruir todo lo que has creado
Por la mañana escribes la mejor página de ventas de tu vida. Por la tarde la borras entera. El ciclo de creación-destrucción del TDAH.
Crear contenido gratis para vender algo de pago sin sentirte un estafador
Das valor gratis, luego vendes algo. Y te sientes sucio. Como si engañaras a la gente. Así se resuelve el dilema del creador con producto.