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Zooey Deschanel: TDAH y ser la chica rara de Hollywood

Zooey Deschanel tiene TDAH diagnosticado. Su energía peculiar, sus múltiples proyectos y ese personaje de 'chica rara' tienen más sentido del que parece.

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Hay personas que, cuando te enteras de que tienen TDAH, piensas: "claro, tiene todo el sentido del mundo".

Zooey Deschanel es una de ellas.

Actriz, cantante, compositora, productora, fundadora de una web de contenido para mujeres, protagonista de una de las comedias más queridas de los últimos quince años... La mujer no para. Y resulta que hay una explicación para eso.

¿Qué tiene que ver el TDAH con ser la "chica rara"?

Si has visto New Girl, conoces a Jess. La profe de infantil que llega a vivir con tres tíos que no conoce de nada, que tararea cuando está nerviosa, que toma decisiones impulsivas con una energía que agota solo de mirar, que no termina de encajar en ningún sitio pero tampoco parece importarle demasiado.

Ese personaje le hizo famosa en todo el mundo. Y tiene mucho de ella.

Zooey Deschanel lleva años siendo etiquetada como "manic pixie dream girl", ese arquetipo cinematográfico de la chica excéntrica, espontánea y llena de energía que aparece para alegrarle la vida al protagonista masculino aburrido. Una etiqueta que ella misma ha cuestionado varias veces porque, dice, la reduce a un adorno.

Pero hay algo en ese arquetipo que resuena con la experiencia real del TDAH, especialmente en mujeres. La energía que otros no entienden. Los saltos de conversación. La intensidad emocional. La sensación de ser demasiado, o de no ser suficiente, dependiendo del día.

El diagnóstico que lo explica todo

Deschanel habló públicamente sobre su diagnóstico de TDAH hace algunos años. No con el dramatismo de una gran revelación, sino casi como quien menciona que tiene intolerancia a la lactosa. Una realidad que forma parte de su vida y que ayuda a explicar cómo funciona su cabeza.

Y su cabeza funciona así: múltiples proyectos a la vez, cambios de dirección, hiperfoco en lo que le apasiona y dificultad para mantener la atención en lo que no.

Mientras rodaba New Girl durante siete temporadas, también mantenía activo She & Him, el proyecto musical que comparte con M. Ward. Paralelamente cofundó Hello Giggles, una plataforma de contenido digital orientada a mujeres que más tarde fue comprada por el grupo Time. Todo a la vez. Todo mezclado.

Eso no es ambición desorganizada. Es un cerebro que necesita varios frentes abiertos para mantenerse encendido.

Por qué las mujeres con TDAH tardan tanto en diagnosticarse

La historia de Zooey es un ejemplo perfecto de algo que se repite constantemente en mujeres con TDAH: el diagnóstico llega tarde porque los síntomas se leen de otra manera.

En los hombres, el TDAH suele manifestarse con hiperactividad visible, impulsividad, conflictos escolares. Es fácil de detectar aunque no siempre se hace correctamente.

En las mujeres, el perfil es diferente. Más inatención que hiperactividad. Más disregulación emocional que conflicto abierto. Más "es muy intensa" que "no puede quedarse quieta". Y todo eso se disfraza muy bien de personalidad, de carácter, de "ser así".

Zooey Deschanel durante años fue "la chica rara". La que piensa diferente. La que tiene una energía peculiar. No "la chica con TDAH". Esa etiqueta vino después.

Como a Paris Hilton, que no supo que tenía TDAH hasta la edad adulta y cuya historia es uno de los casos más claros de diagnóstico tardío con consecuencias reales en su vida. O como a tantas otras mujeres que llevan décadas sintiéndose raras sin saber exactamente por qué.

La trampa del hiperfoco creativo

Hay algo que la gente no entiende del TDAH cuando ve a alguien como Zooey Deschanel: asumen que si tienes TDAH no puedes hacer nada bien, que todo te sale mal, que eres un caos total.

Pero el hiperfoco existe. Y cuando existe, produce resultados que parecen imposibles desde fuera.

La capacidad de obsesionarse durante horas, días o semanas con un proyecto creativo. La intensidad con la que un cerebro con TDAH se mete en algo que le apasiona. Eso explica cómo alguien puede mantener una carrera de actriz, un proyecto musical, una empresa digital y seguir siendo reconocible en cada una de esas facetas.

No es que el TDAH no exista en esos momentos. Es que el TDAH en modo hiperfoco es otra cosa.

El problema viene cuando el hiperfoco desaparece. Cuando el proyecto deja de ser nuevo. Cuando toca hacer las partes aburridas. Cuando hay que gestionar lo que ya no emociona.

Ahí es donde el TDAH muerde de verdad.

Ser demasiado en un mundo que pide normalidad

Una cosa que llama la atención en las entrevistas de Zooey Deschanel es la frecuencia con la que habla de haber sentido que no encajaba. No de forma dramática, sino como dato.

El TDAH tiene eso. Te hace diferente de una manera que es difícil de explicar. No es que seas malo en todo. Es que funcionas con una lógica distinta. Que te aburres de cosas que a otros les parece normal aguantar. Que te emocionas con cosas que a otros les parecen una tontería. Que tienes una energía que a veces asusta y a veces agota.

Y eso, en la vida cotidiana, se traduce en una sensación persistente de rareza. De no ser exactamente lo que se supone que deberías ser.

Hollywood tiene una relación rara con eso. Por un lado, premia la creatividad y la intensidad. Por otro, exige encajar en moldes muy concretos. Zooey Deschanel encontró un molde que le funcionó, el de la chica rara, y lo llevó durante años. Pero hay una diferencia entre ser la chica rara de la comedia romántica y tener un cerebro que genuinamente procesa el mundo de otra manera.

La segunda parte es real. La primera es un personaje.

Lo que podemos aprender de su historia

Zooey Deschanel no habla del TDAH como una limitación. Tampoco como un superpoder de cuento de hadas. Lo trata como lo que es: una característica de cómo funciona su cerebro que tiene implicaciones reales en su vida y que ayuda a entender por qué hace las cosas como las hace.

Esa normalización es importante.

No porque el TDAH no sea un reto, que lo es, sino porque la narrativa de "tienes TDAH y por eso no puedes" es tan dañina como la de "tienes TDAH y por eso eres un genio". La realidad está en el medio y es más interesante que cualquiera de las dos versiones.

También es un ejemplo de algo que vale la pena recordar: el TDAH no tiene una cara única. No todos los que lo tienen son hiperactivos y caóticos. Muchos son creativos y productivos y tienen vidas que desde fuera parecen perfectamente normales. Ese es parte del problema, que es invisible cuando quiere serlo.

Y es parte del motivo por el que actores como Aarón Piper han hablado de lo importante que es visibilizar el diagnóstico. Porque cada persona que lo hace hace más fácil que la siguiente se reconozca.

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Si leyendo esto te has reconocido en algo, quizás vale la pena que eches un vistazo al test de TDAH para adultos. No es un diagnóstico, pero es un punto de partida.

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