"Triunfaron POR el TDAH" — por qué esa frase es peligrosa
"Triunfaron gracias al TDAH" es una frase que suena bonita pero hace daño real. Te explico por qué ese mito es peligroso.
"Einstein tenía TDAH y mira lo que hizo." "Michael Phelps tiene TDAH y ganó 23 oros." "El TDAH es un superpoder."
Ya. Y la diabetes tipo 1 te da acceso a agujas gratis.
Hay una diferencia entre decir que personas con TDAH han logrado cosas extraordinarias y decir que las lograron GRACIAS al TDAH. Y esa diferencia importa mucho. Porque una cosa es reconocer que un cerebro diferente puede encontrar caminos que otros no ven. Y otra muy distinta es montar un relato donde una condición neurológica que arruina la vida de millones de personas se convierte en el secreto del éxito.
Vamos a desmontar esto.
¿Por qué es peligroso decir que alguien triunfó gracias al TDAH?
Porque estás cogiendo a las cinco personas que salieron en la portada de una revista y borrando del mapa a los cinco millones que no.
Se llama sesgo de supervivencia. Y funciona así: solo ves a los que llegaron. A los que ganaron medallas, llenaron estadios, vendieron millones de libros. No ves a la persona con TDAH que lleva tres años intentando mantener un trabajo estable. No ves al chaval que dejó la carrera porque no podía con el formato de estudio. No ves a la madre que llora de frustración porque su hijo no encaja en ningún sitio y nadie le explica por qué.
Esas personas no salen en los artículos de "famosos con TDAH que triunfaron". Pero existen. Son la mayoría. Y cada vez que alguien dice "el TDAH es un superpoder", a ellos les están diciendo, sin querer, que si no triunfan es porque no se esfuerzan lo suficiente.
Es como decir que la lotería es un buen plan de jubilación porque conoces a alguien que le tocó.
¿Triunfaron POR el TDAH o A PESAR de él?
Esto es lo que se llama confundir correlación con causalidad. Y es un error de lógica de primero de bachillerato.
Michael Phelps tiene TDAH y ganó 23 oros olímpicos. Verdad. Pero también tenía un entorno que le apoyó desde niño, un entrenador que le entendía, acceso a recursos, una disciplina brutal impuesta desde fuera, y un cuerpo que la genética diseñó para nadar. ¿El TDAH fue parte de la ecuación? Seguro. ¿Fue LA razón? Ni de lejos.
Los deportistas con TDAH que conocemos
Si fuera una ventaja competitiva, no sería un trastorno. No estaría en el DSM-5. No necesitaría diagnóstico, ni terapia, ni medicación.
La culpa silenciosa del que no "triunfa"
Esta es la parte que más daño hace. Y la que menos se habla.
Cuando repites el mensaje de que el TDAH es un superpoder, estás creando un estándar imposible. Si Phelps pudo ganar 23 oros con TDAH, si Jim Carrey pudo conquistar Hollywood, si fulanito pudo montar una empresa millonaria... ¿qué excusa tienes tú?
Eso es lo que recibe la persona con TDAH que está luchando por llegar a fin de mes. Que se olvida de pagar facturas. Que pierde llaves, pierde citas, pierde oportunidades. Que se siente incapaz de funcionar como los demás y encima tiene que escuchar que su condición es "un regalo".
Imagina que te rompes una pierna y alguien te dice: "Oye, Pistorius corrió en los Juegos Olímpicos sin piernas. Tu pierna rota es un superpoder, tío." No te sentirías inspirado. Te sentirías insultado.
Pues eso es exactamente lo que pasa cuando le dices a alguien con TDAH que debería sentirse afortunado por tenerlo.
¿Entonces el TDAH es solo malo?
No. Y eso es lo que hace que este tema sea tan complicado.
El TDAH no es un superpoder ni es una sentencia de muerte. Es una neurología diferente. Punto. Viene con cosas que suman y cosas que restan. Viene con hiperfoco y con incapacidad de empezar. Viene con creatividad y con parálisis. Viene con energía para comerte el mundo un martes y con no poder levantarte del sofá un miércoles.
El problema no es reconocer las ventajas. Reconocerlas está bien. El problema es construir un relato donde las ventajas son la historia completa y las desventajas son un detalle menor. Porque eso no es optimismo. Es negación.
Los escritores con TDAH que admiramos
Lo que deberíamos decir en lugar de "triunfaron por el TDAH"
Algo así:
"Personas con TDAH han logrado cosas extraordinarias. Algunas características de su cerebro les ayudaron en contextos específicos. Pero también tuvieron que luchar contra muchas otras cosas que ese mismo cerebro les ponía delante. Y la mayoría de personas con TDAH no tienen acceso a los mismos recursos, entornos ni oportunidades."
No es tan bonito para un titular de Instagram. Lo sé. No cabe en un reel de treinta segundos. Pero es verdad. Y la verdad importa más que el engagement.
Porque cada vez que simplificas el TDAH a "superpoder", estás eligiendo la narrativa cómoda por encima de la realidad de millones de personas. Y eso no es inspirar. Es invisibilizar.
El TDAH no necesita marketing. Necesita comprensión.
Si alguna vez has sentido que no encajas en el molde del "TDAH superpoder", puede que lo que necesites no sea inspiración. Puede que necesites entender cómo funciona tu cerebro de verdad.
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