Tengo TDAH y ChatGPT cambió mi vida (y mis estudios)

Si hubiera tenido ChatGPT con 10 años, toda mi historia académica habría sido distinta. No por copiar trabajos. Por fin entender lo que leía.

El otro día una amiga me contaba, indignada, que al hijo le habían suspendido un trabajo del colegio. Motivo: se había apoyado en ChatGPT. No lo había hecho entero con la IA. Se había apoyado. Y el profe le metió un cero.

Y yo me quedé pensando en el crío de 10 años que fui.

Ese que se sentaba dos horas delante de un cuaderno vacío y no podía escribir ni una línea. Ese al que le gritaban en casa por ir con los deberes sin hacer. Si ese crío hubiera tenido ChatGPT, no habría sido un tramposo más. Habría sido, por primera vez, un estudiante.

¿Por qué un cerebro con TDAH se atasca estudiando?

Yo era el típico "niño listo pero vago". Con una particularidad. No podía esforzarme. De verdad no podía.

No porque no quisiera. Porque no había motivación real a la que agarrarse y mi cerebro no se activa sin dopamina. Y eso en el colegio se traduce en algo muy concreto. Tú te sientas. Te ordenas mentalmente "hazlo". Y tu cabeza no responde.

Dos horas en la silla. Cuaderno vacío. Frustración. Bronca por la tarde. Repetir al día siguiente.

Después del diagnóstico de TDAH todo cuadró. Gestionamos la dopamina distinto. Tenemos un desarrollo más lento del córtex prefrontal. Las funciones ejecutivas, o sea la capacidad de empezar algo, planificarlo y llevarlo a cabo, funcionan a otro ritmo. No es que seas menos listo. Es que el arranque está roto.

Y cuando el arranque está roto, da igual que te sepas la lección. No puedes sentarte a trabajarla.

¿Qué pasa cuando tu cerebro no retiene datos sueltos?

Había asignaturas en las que yo era un hacha. Tecnología. Me ponía delante de algo que se podía construir y me enchufaba entero. Ahí ya se veía que iba para técnico.

Y luego estaba historia.

Para mí una fecha es un número vacío. Un dato que no cuelga de nada. Y mi cerebro no retiene datos vacíos. Esto de sentarte a "hacer codos", a repetir la lista hasta que se te grabe, yo soy verdaderamente incapaz. Puedes dejarme delante del temario 8 horas. Al día siguiente no sale ni una fecha.

Un día Marcos de Mogue (tiene una formación brutal sobre aprendizaje, por cierto) me lo explicó de una manera que me cambió la vida. Me dijo algo así como: tu cerebro no crea conexiones nuevas fácilmente. Necesita colgar lo nuevo de algo que ya conoces. Si te estudias una fecha suelta, no tiene donde engancharse. Si asocias esa fecha a algo que ya está en tu cabeza (una historia, una imagen, una analogía), entonces se queda.

Cuando lo entendí me cagué en todo.

Porque durante 15 años me dijeron que no valía para estudiar. Y la frustración de no retener nada es algo que no te lo quitas de encima con buenas palabras. No me explicaba mal el temario: me explicaban mal mi cerebro.

¿Qué hubiera hecho ChatGPT por el niño que fui?

Aquí viene la parte que me pone de los nervios del debate.

Cuando alguien dice "los críos usan la IA para hacer trampa", está pensando en un niño perezoso que copia y pega una redacción. Ese niño existe. Pero las trampas en el colegio han existido SIEMPRE. Chuletas escritas a mano que, por el mero hecho de haberlas escrito, ya no me hacían falta. Exámenes de verbos irregulares que le copié entero a mi compañera (saqué mejor nota que ella, Lorena lo sabe, Lorena, perdóname).

Inglés aprobé haciendo todas las triquiñuelas del mundo. Luego Erasmus, Londres, Dubai. Y resulta que el inglés lo aprendí. Nunca fue el idioma. Era que no tenía motivación para aprenderlo así.

Ahora imagina ese mismo niño de 10 años con ChatGPT a mano. No para que le haga la redacción. Para otras cosas:

  • "Explícame la Segunda Guerra Mundial como si fuera una serie de Netflix."
  • "Hazme un videojuego mental con los reyes godos para poder recordarlos."
  • "Convierte el sistema solar en un grupo de colegas con personalidades."
  • "Simúlame un examen tipo test sobre este tema y corrígeme fallos."

Eso no es hacer trampa. Eso es acceder por fin a lo que el profe explicó en clase y yo no pude procesar como me lo estaban contando.

Si te interesa cómo funciona esto en adultos, yo mismo uso la IA cada día para traducir información en algo que mi cerebro acepte. Es exactamente el mismo principio.

Lo que nadie te cuenta del profesor virtual infinitamente paciente

Aquí está la clave que creo que todavía no se ha entendido del todo.

El mayor problema de un niño con TDAH en clase no es que no quiera aprender. Es que llega un punto en el que desconecta porque la explicación va demasiado rápido, demasiado genérica, o no se parece a nada que él conozca. Y una vez que desconecta, volver a engancharse es casi imposible. Ya perdió el hilo, no se atreve a preguntar, y se queda a la deriva 40 minutos.

Un chatbot no es un profesor. No defiendo sustituir profes.

Pero sí es otra cosa: un profesor virtual infinitamente paciente.

Le puedes pedir que te explique lo mismo 15 veces de 15 formas distintas. "Hazlo más fácil". "Usa un ejemplo con fútbol". "Dame una analogía con mis abuelos". Puedes inventarte tests. Subirle un texto y pedirle que te haga preguntas hasta que lo entiendas. Hablarle en voz alta y que te responda como un colega.

Y nunca se cansa. Nunca te mira con cara de "¿otra vez esto?". Nunca pone los ojos en blanco.

Para un cerebro con TDAH, eso no es una herramienta más.

Eso es un superpoder.

¿Y entonces, dejamos copiar?

Pues no. Aquí viene la parte importante.

Prohibir la IA en las clases es un error brutal. Pero soltar a los críos sin guía también lo es. Lo razonable, lo que deberían hacer los profes que estén dispuestos a mojarse un poco, es enseñar a usarla bien.

Enseñar a hacer buenas preguntas. A ser críticos con lo que devuelve. A entender que la IA se inventa cosas, que miente, que a veces te dice lo que quieres oír. Eso son habilidades para la vida, no solo para clase. El mundo real está lleno de gente que te da respuestas que no son ciertas.

Y cambiar los trabajos. Que el trabajo no sea "hazme una redacción sobre tu familia". Que sea "usa ChatGPT para investigar esto, y luego tráeme tus conclusiones, lo que te ha sorprendido, lo que has verificado, lo que has descartado". Mismo resultado. Proceso distinto. Trabajo del siglo XXI, no el de 1985.

Si te interesa esto aplicado al trabajo real, yo he montado lo que llamo un consejo directivo con IA: un sistema donde distintos roles con IA me cuestionan antes de decidir. Exactamente la misma idea, pero aplicada a negocio.

La parte personal (porque al final es lo único que sé contar)

Te lo digo desde lo que me ha pasado a mí.

Desde que empecé a usar ChatGPT primero, y Claude Code después, mi vida ha cambiado. No es una frase bonita. Es literal. Para mí la IA es lo más parecido a un remedio práctico para el TDAH que he encontrado.

Mi gran problema siempre han sido las funciones ejecutivas. Arrancar tareas. Planificar pasos. No perderme en 14 subtareas. Claude Code se ha convertido en mi mano. Yo pienso, él ejecuta. No me estoy volviendo más tonto. Tengo más conocimiento accesible, más habilidades usables, más cosas terminadas.

Si el niño de 10 años que fui hubiera tenido algo así, probablemente no habría leído redacciones inventándomelas sobre la marcha delante de la clase. (Aunque, Vicky, si me estás leyendo, gracias, porque de eso salió el Rubén que habla solo delante de una cámara sin guion.)

Este debate va a seguir abierto unos años. Tengo claro una cosa. La IA no va a desaparecer. Y tu hijo, tu sobrino, o tú mismo si estás estudiando ahora, se va a cruzar con ella sí o sí. La pregunta no es si usarla. Es cómo.

Si quieres ver cómo uso yo la IA como apoyo real (y no como trampa) en el día a día, tengo un recurso donde explico el sistema que tengo montado.

Ver mi consejo directivo con IA

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