Así tengo montado mi sistema de ventas entero con Claude Code

Tracking de leads, carritos abandonados, one time offers dinámicos. Te enseño cómo tengo montada mi plataforma de ventas entera con Claude Code.

Me lleváis pidiendo esto desde hace semanas.

Que os enseñe cómo tengo montado mi sistema de ventas. Que enseñe la plataforma por dentro. Que cuente qué pasa desde que una persona entra por YouTube hasta que compra un curso. Y vale, vamos allá.

Aviso antes de empezar: esto no es un tutorial de cinco pasos. Es una mirada por dentro de un sistema que llevo meses construyendo con Claude Code, en el que cada pieza habla con las demás. No pretende ser replicable en una tarde. Pretende dar ideas.

¿Por qué no uso Stripe directo y me ahorro el lío?

Porque el IVA existe. Y el IVA es el enemigo invisible del que nadie te habla cuando empiezas a vender productos digitales.

Te explico. Cuando tú vendes un producto digital en Europa, tienes que aplicar el IVA del país del cliente. Vale, suena razonable. El problema es que luego te llega alguien de Canarias y no le aplica el IVA canario. O alguien de Andorra. O de Gibraltar. Y tienes que emitir rectificativas, generar facturas nuevas, cuadrar todo eso con tu gestoría y no volver a mirar nunca el correo. Yo eso lo llevé un tiempo y me volví loco. Pero loco de verdad.

Así que paso por Paddle. Paddle es lo que se llama un Merchant of Record. Básicamente es como si yo les vendiera licencias de mis productos a ellos y ellos las revendieran al cliente final. Yo solo les emito una factura semanal a Paddle. El cliente, si tiene cualquier problema con el IVA, con el VAT, con lo que sea, lo reclama a Paddle, no a mí.

Se quedan su porcentaje, un 5% aproximadamente. Comparado con Stripe es un poco más caro, sí. Pero comparado con volverme a quedar hasta las dos de la mañana haciendo rectificativas, es una ganga. A veces pagar por no tener que mirar algo es la mejor inversión que puedes hacer.

Esto es la base. Sin esto, el resto del sistema no puede existir. Y esto, ojo, no lo monté con Claude. Esto es una decisión de negocio que tomé antes.

¿Qué es lo que realmente he construido con Claude?

El tracking. Eso es lo que he construido. Y es lo que lo cambia todo.

Cuando alguien compra un curso, yo no veo solo que compró. Veo el camino entero que hizo para llegar ahí. Veo que esta persona entró por un vídeo concreto de YouTube, que bajó un lead magnet, que después se paseó por tres páginas de venta distintas, que abandonó un carrito, que le llegó el email de recuperación y que volvió al cabo de dos días y compró.

Cada movimiento está registrado. Cada scroll en una página de ventas. Cada botón que pulsa. Cada vez que abre un producto para mirarlo y se va sin comprar.

Y esto no lo tengo porque compré una herramienta. Lo tengo porque se lo pedí a Claude Code y lo construimos juntos, lección a lección, endpoint a endpoint. Si te interesa el sistema previo al de ventas, el de captación, lo expliqué en cómo monté el sistema de captación de leads con 6.000 registros reales.

Si prefieres el formato vídeo lo tienes aquí, pero te aviso que en el vídeo enseño la interfaz por encima. Aquí voy al grano de qué hay debajo.

¿Para qué sirve saber todo eso? ¿No es vigilancia rara?

No. Y te explico por qué no es vigilancia rara.

Todo lo que trackeo es anónimo hasta que alguien compra. Solo guardo comportamiento, no identidad. Y sirve exactamente para una cosa: tomar decisiones de negocio basadas en datos reales y no en corazonadas.

Un ejemplo tonto. Imagina que en una landing de un curso tengo dos botones de comprar. Uno arriba y otro al final del todo. Y yo asumo, porque soy un tío razonable, que la gente que llega primero arriba compra por el primer botón. Pues mira tú por dónde, los datos me dicen que el 70% compra por el segundo. Que la gente baja, lee todo, se convence, y entonces compra. Así que el primer botón no está ahí para convertir. Está ahí para no perder al que ya venía decidido. Son dos cosas distintas. Y solo me doy cuenta si lo mido.

Otro ejemplo. Carritos abandonados. Parece una tontería, pero funciona. Alguien mete un producto, llega al checkout, se cae por cualquier razón. Le llega un email automático a la hora. "Oye, te has dejado algo en el carrito." Y hay gente que compra ahí. No es magia chamánica. Es simplemente que la persona quería comprar pero algo le cortó, y el email le da la excusa para volver.

El one time offer, o cómo vender lo que ya quiere la gente

Esta es la parte que más me gusta.

El one time offer clásico es ese descuento que te aparece después de comprar un producto. "Acabas de comprar X, llévate también Y con un 30% de descuento." Es pack disfrazado de oferta. Es descuento sin serlo del todo. Y funciona bien, porque estás cogiendo a alguien con la tarjeta fuera.

El problema de la mayoría de sistemas de OTO es que son ciegos. Te ofrecen siempre el mismo producto al siguiente comprador, en un orden fijo. Si ya lo tienes, pasan al siguiente. Punto.

Mi sistema hace otra cosa. Y esto es lo que me flipa.

Como tengo todo el tracking previo, mi sistema sabe qué otros cursos ha estado mirando esa persona antes de comprar. Sabe si entró dos veces al curso de USA y pasó 12 minutos en esa página. Sabe que abrió Automatiza Tu Mundo pero apenas hizo scroll. Sabe en qué está realmente interesada esa persona.

Así que cuando compra, digamos, De Disperso a Productivo, no le ofrezco el siguiente OTO por defecto. Le ofrezco el curso de USA. Porque lo ha estado mirando. Porque es lo que le interesa. Porque los datos me dicen que hay una probabilidad brutalmente más alta de que lo compre si se lo ofrezco a él que si se lo ofrezco al siguiente comprador al que le llega por orden.

Esto es personalizar la venta sin preguntar, sin molestar, sin encuesta. Solo con comportamiento. Y la diferencia en conversión es enorme. Pero enorme de verdad.

Lo que esto cambia si eres emprendedor con un funnel serio

Yo entiendo perfectamente que alguien lea esto y piense "vale Rubén, muy bonito, pero yo no sé programar". Y te digo una cosa: yo soy programador, pero el 90% de lo que tengo montado aquí no lo escribí con mis manos. Se lo pedí a Claude Code con instrucciones claras, le di contexto y ejecuté.

Si vendes productos digitales, y tu sistema de ventas son cuatro emails mal cortados y un Stripe pegado con celo, te estás dejando dinero en la mesa. Mucho dinero. No porque tu producto sea malo, sino porque no estás viendo el comportamiento de la gente que ya estaba dispuesta a comprar y se fue.

Este tipo de sistema hace tres años solo lo tenían Amazon y Shopify. Hoy lo puedes tener tú si te sientas con una IA y le explicas qué quieres. Si quieres entender el antes, te dejo cómo dejé de planificar y empecé a ejecutar con Claude Code. Y si quieres ver el paso previo, el del CRM, lo tienes en cómo creé un CRM completo hablando con una IA.

Mi intención a medio plazo es preparar unos archivos con la arquitectura básica de estos sistemas, para que quien quiera pueda partir de ahí. No van a ser prompts mágicos. Van a ser explicaciones de cómo están montadas las piezas, para que tú con tu IA puedas construirte tu propia versión. No es un paquete que instalas y tienes. Es una base desde la que arrancar.

Porque al final esto va de una cosa muy simple. Si no mides, no mejoras. Y si no mejoras, tu negocio está dependiendo de que la suerte compense tus agujeros. Y la suerte, créeme, no es un modelo de negocio.

Todo esto lo tengo montado en un servidor propio con Claude Code conectado a mi Telegram. Cuando sale una venta, me llega el aviso en el móvil. Cuando hay algo raro en los datos, puedo preguntarle desde el móvil también.

Ver mi setup de Claude Code

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