La siesta de 20 minutos que salva negocios y que nadie te cuenta en los cursos de productividad
En los cursos te hablan de pomodoro, GTD y time-blocking. Nadie te dice que 20 minutos de siesta producen más que 3 horas forzando.
Son las 15:30. Llevas desde las 8 de la mañana trabajando. Has comido algo rápido delante del portátil. Tu cerebro está en punto muerto. Miras la pantalla y las letras podrían estar en coreano porque no procesas nada.
Tienes dos opciones. La que elige el 90% de los emprendedores: un café, fuerza de voluntad y tres horas más de trabajo mediocre. Y la que funciona de verdad: tumbarte 20 minutos, cerrar los ojos y dejar que tu cerebro se reinicie.
La segunda no queda bien en Instagram. No es sexy. No transmite "hustle". Pero produce mejores resultados que cualquier técnica de productividad que te vendan en un curso de 297 euros.
¿Por qué la siesta es productividad pura?
Porque tu cerebro no es una máquina. Bueno, sí lo es, pero es una máquina que necesita reiniciarse. Y si no la reinicias voluntariamente, se reinicia sola. Que es lo que pasa cuando llevas 3 horas mirando la pantalla sin producir nada útil. Tu cerebro ya se ha dormido, solo que tú no te has enterado.
Con TDAH esto es todavía más bestia. Porque nuestro cerebro consume más energía que uno neurotípico. Regular la atención, filtrar estímulos, mantener el foco en algo que no nos emociona - todo eso quema recursos. Y a las 15:30, después de toda una mañana luchando contra tu propio cableado neurológico, los recursos están a cero.
Un café no los repone. Los disfraza. Es como ponerle tiritas a un hueso roto. Parece que estás mejor, pero por dentro sigues igual de roto.
20 minutos de siesta sí los repone. De verdad. No es magia. Es neurología básica.
Cómo me cambió la siesta el negocio
Te lo juro que suena a broma, pero mis mejores ideas han salido después de una siesta. No durante un brainstorming con post-its de colores. No en una sesión de planificación estratégica. Después de 20 minutos con los ojos cerrados en el sofá.
Mi cerebro hace algo raro cuando duermo un rato: conecta puntos que despierto no conecta. Es como si en la siesta mi subconsciente dijera "vale, ahora que este tío no está tocando todos los botones, déjame trabajar tranquilo".
Antes de la siesta: 3 horas mirando un problema sin solución. Después de la siesta: la solución aparece en los primeros 5 minutos como si hubiera estado ahí todo el tiempo.
Porque estaba ahí todo el tiempo. Solo que mi cerebro agotado no la veía.
Las reglas de la siesta productiva
Ojo, que no es tirarte en la cama y dormir dos horas. Eso es otra cosa y te despiertas peor. La siesta productiva tiene reglas:
20 minutos máximo. Si duermes más, entras en sueño profundo y te levantas atontado. 20 minutos es el punto exacto donde tu cerebro descansa sin apagarse del todo.
Ponerte alarma. Esto es crítico con TDAH. Porque si no pones alarma, te despiertas a las 19:00 preguntándote qué ha pasado con tu tarde. Y luego no duermes por la noche. Y al día siguiente estás peor. Alarma. Siempre.
No mirar el móvil antes. Te tumbas y cierras los ojos. No "cinco minutitos de Twitter antes de dormir". Porque esos cinco minutitos se convierten en cuarenta y entonces ya no tienes tiempo para la siesta.
Si no duermes, da igual. A veces simplemente te quedas tumbado 20 minutos sin dormir. Y funciona igual. Porque el descanso no viene solo de dormir. Viene de no estimular tu cerebro durante un rato.
¿Por qué nadie habla de esto?
Porque no vende. "Duerme 20 minutos por la tarde" no es un título de curso que genere miles de euros. No tiene framework. No tiene acrónimo. No tiene certificación.
Pero funciona mejor que el 80% de las cosas que te venden como productividad.
Piensa en las horas que pierdes por la tarde forzando trabajo de mala calidad. Ahora imagina que esas horas, después de 20 minutos de reinicio, fueran productivas de verdad. No "productivas" de estar sentado delante del portátil. Productivas de producir cosas que valen dinero.
La siesta no te quita tiempo. Te multiplica el tiempo que te queda.
Lo que piensan los demás vs. lo que importa
"Pero si duermo la siesta parezco un vago." No, pareces alguien que sabe gestionar su energía. Los vagos son los que llevan 3 horas delante del portátil sin producir nada y llaman a eso "trabajar".
"Pero no tengo tiempo." Tienes tiempo para tres cafés que no te sirven de nada. Cambia el tercero por 20 minutos horizontales y me cuentas.
"Pero mi socio/empleado/cliente pensará que no trabajo." Si tu valor como profesional se mide por las horas que pasas sentado y no por los resultados que produces, tienes un problema mucho más gordo que la siesta.
Duerme. Descansa. Tu cerebro TDAH te lo agradecerá trabajando mejor las horas que le quedan.
Y si alguien te dice algo, le mandas este artículo.
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