Olvido dónde aparqué cada vez que voy a algún sitio
Aparcas el coche, entras a la tienda y cuando sales no tienes ni idea de dónde lo dejaste. No es un despiste aislado.
Aparco el coche en el parking del centro comercial. Planta -2, zona azul, cerca del pilar con el número 47. Lo miro. Lo registro. Lo tengo.
Una hora después salgo con las bolsas y no tengo la más mínima idea de dónde está mi coche. ¿Planta -2? ¿O era la -1? ¿Zona azul? ¿O era la verde? ¿Pilar 47? ¿47 de qué?
Empiezo a caminar por la planta -2 dándole al botón de la llave como un loco, esperando oír el pitido. Nada. Subo a la -1. Nada. Bajo a la -3. Ahí está. Planta -3, zona naranja, al lado de una columna que no tiene ningún número. Mi cerebro había inventado el pilar 47.
Me ha pasado en parkings, en calles, en aparcamientos de hospitales. Una vez tardé 25 minutos en encontrar mi coche en un parking de un aeropuerto. Veinticinco minutos. Dando vueltas con la maleta, sudando, sintiéndome como el protagonista de una película mala.
¿Por qué no me acuerdo de dónde he aparcado?
Porque aparcar es un acto automático. Y tu cerebro no registra los actos automáticos.
Piénsalo. Cuando aparcas, no estás pensando "voy a guardar esta información". Estás pensando en lo que vas a hacer cuando salgas del coche. En la lista de la compra. En la reunión que tienes. En que llegas tarde. Tu cerebro ya está en el siguiente paso antes de que hayas cerrado la puerta del coche.
Y la ubicación del coche se queda ahí, sin procesar. Sin archivar. Como una foto que sacas pero nunca guardas en un álbum. Existe en algún sitio, teóricamente, pero buena suerte encontrándola.
Para la mayoría de la gente, el cerebro archiva esta información automáticamente. Lo hace en segundo plano, sin esfuerzo. Pero si tu cerebro tiene la costumbre de borrar cosas al cambiar de contexto, aparcar el coche y entrar al centro comercial son dos contextos diferentes. Y al pasar de uno a otro, la ubicación del coche se queda en el contexto anterior.
Esto no es un chiste de despistados
La gente se ríe de esto. "Ja, ja, nunca encuentra el coche." Y sí, es gracioso. La primera vez. La segunda, es menos gracioso. La vez número 347, es frustrante.
Porque no es solo el coche. Es que el mismo mecanismo que te hace olvidar dónde aparcaste es el que te hace olvidar dónde dejaste las llaves. Dónde pusiste las gafas. Dónde guardaste ese documento importante. Es un patrón. No un despiste aislado.
Yo pongo cosas en un sitio seguro y después no las encuentro. Las dejo "donde no se me van a olvidar" y luego es como si hubieran desaparecido. Y con el coche es lo mismo. Lo dejo en un sitio y ese sitio deja de existir en mi cabeza.
Lo que realmente me fastidia es la ansiedad que genera. Porque sabes que te pasa. Sabes que cuando salgas no vas a recordar. Así que aparcas con un nudo en el estómago pensando "esta vez me voy a acordar". Y no te acuerdas. Y la próxima vez el nudo es más grande.
¿Es normal que me pase esto tan a menudo?
A ver, todo el mundo pierde el coche alguna vez. Un parking grande, un sitio nuevo, mucha gente. Pasa. Es humano.
Pero si te pasa cada vez que aparcas en algún sitio que no sea tu casa. Si necesitas sacarte una foto de la plaza de parking porque sabes que no te vas a acordar. Si has llegado a plantearte poner un AirTag en el coche para encontrarlo. Entonces no, no es lo normal.
Lo que es, es una señal de que tu memoria de trabajo se satura con facilidad. De que tu cerebro no puede hacer dos cosas a la vez: aparcar Y guardar la ubicación. Solo le da para una. Y elige la que más le urge en ese momento, que suele ser lo que vas a hacer después, no lo que acabas de hacer.
Y esto tiene una relación directa con el TDAH. La memoria selectiva del TDAH hace que tu cerebro descarte información que considera "no urgente" en el momento. Y la ubicación del coche no es urgente cuando estás aparcando. Es urgente después. Pero tu cerebro no planifica para el "después". Vive en el ahora.
Lo que hago para no perder el coche (la mayoría de veces)
Foto. Siempre foto. Antes de alejarme del coche, saco el móvil y hago una foto de la plaza, del pilar, del número de planta. Tres segundos. No me fío de mi memoria. Ya sé que no funciona para esto.
También uso Google Maps, que tiene una función de "guardar ubicación de aparcamiento" que parece diseñada para gente como yo. La activo siempre. Es mi seguro de vida.
¿Es un poco triste necesitar un GPS para encontrar tu propio coche? Puede. Pero es menos triste que pasarte 25 minutos dando vueltas por un parking con cara de perdido.
Esto no sustituye un diagnóstico profesional. Pero si llevas años haciendo fotos de tu plaza de parking y te sientes identificado con todo lo anterior, quizá vale la pena entender por qué te cuesta todo más que a los demás.
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