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No termino nada y empiezo mil cosas: el ciclo infinito del TDAH

14 proyectos abiertos, 3 libros a medias y un curso que compraste hace 8 meses. Si no terminas nada y empiezas todo, quizá no es pereza.

tdah

Tienes 14 proyectos abiertos, 3 libros a medias y un curso online que compraste hace 8 meses. Bienvenido al club.

No al club de los vagos, ni al de los procrastinadores cr\u00f3nicos, ni al de \"es que yo soy as\u00ed\". Al club de los que abren una hoja de c\u00e1lculo para organizar su vida y terminan creando un sistema de productividad nuevo en vez de usarlo.

Yo lo s\u00e9 porque tengo una carpeta en mi ordenador que se llama \"Proyectos\". Dentro hay 47 subcarpetas. De esas 47, he terminado quiz\u00e1 6. Las otras 41 siguen ah\u00ed, esperando, como esos botes de especias raras que compras para una receta y luego no vuelves a tocar.

Cardamomo digital. Eso es lo que tengo.

\u00bfPor qu\u00e9 empiezo tantas cosas y no termino ninguna?

Porque tu cerebro funciona con dopamina, no con disciplina.

Cuando descubres algo nuevo, tu cabeza se enciende como un \u00e1rbol de Navidad. La idea es brillante. El proyecto es perfecto. Ves el resultado final con una claridad que asusta. Y te lanzas. A las 11 de la noche. Con los ojos brillando y la m\u00fasica a tope.

Eso es dopamina. Tu cerebro acaba de encontrar est\u00edmulo, y est\u00e1 encantado de la vida.

El problema viene tres d\u00edas despu\u00e9s. O tres horas. Cuando la novedad se evapora y lo que queda es el trabajo real. La parte aburrida. Los detalles. La ejecuci\u00f3n repetitiva. Y tu cerebro, que hace un momento estaba en modo \"esto va a cambiar mi vida\", ahora dice \"mira, una ardilla\" y se va a otra cosa.

No es que no te importe. No es que seas incapaz. Es que empezar y no terminar es el patr\u00f3n por defecto de un cerebro que necesita novedad para funcionar. Y lo nuevo siempre gana a lo pendiente.

El cementerio de los casi

Yo tengo un cementerio de proyectos que har\u00eda llorar a un inversor.

Una app de h\u00e1bitos que iba a ser \"la buena\". Un canal de Twitch que dur\u00f3 dos directos. Un cuaderno de bullet journaling que us\u00e9 exactamente una semana (la semana que lo compr\u00e9, claro). Un podcast que grab\u00e9 tres episodios y luego \"ya si eso\".

\u00bfY sabes qu\u00e9 es lo peor? Que cada uno de esos proyectos, en el momento de empezarlos, era la mejor idea que hab\u00eda tenido en mi vida. Lo sent\u00eda de verdad. Con todo mi cuerpo. Con toda mi convicci\u00f3n.

Eso es lo que la gente no entiende.

No es que empecemos cosas a lo loco porque s\u00ed. Es que cada vez que empezamos algo, nuestro cerebro nos dice que esta vez es diferente. Que este proyecto s\u00ed lo vamos a terminar. Que esta motivaci\u00f3n s\u00ed es la real.

Y nos lo creemos. Porque en ese momento es verdad.

El cerebro con TDAH no miente cuando se emociona. Es que su sistema de recompensa tiene la memoria de un pez. Lo que sent\u00edas hace tres d\u00edas ya no existe. Solo existe lo que sientes ahora.

Las 47 tareas que te paralizan

Hay un punto donde el problema se multiplica. Porque no es solo que abandones cosas. Es que las cosas abandonadas se acumulan.

Y un d\u00eda abres tu lista de pendientes y hay 47 tareas mir\u00e1ndote como cachorros en una protectora. Todas necesitan tu atenci\u00f3n. Todas te dan mala conciencia. Y como no puedes con todas, no haces ninguna.

Eso ya no es falta de terminaci\u00f3n. Es par\u00e1lisis. Tu cerebro se bloquea cuando la carga es demasiado grande, como un ordenador con 200 pesta\u00f1as abiertas que decide que lo mejor es congelarse.

Y entonces aparece la culpa. La voz que dice \"es que la gente normal s\u00ed termina cosas\". La que compara tu monta\u00f1a de proyectos a medias con la gente que parece tener todo controlado.

Pero esa gente no tiene tu cerebro. Y tu cerebro no es defectuoso. Funciona distinto. Y nadie te dio el manual.

\u00bfY entonces qu\u00e9? \u00bfNo puedo terminar nada nunca?

S\u00ed puedes. Pero no como te han ense\u00f1ado.

El consejo cl\u00e1sico es \"compr\u00f3metete y no abandones\". Fuerza de voluntad. Disciplina. Ponte metas y c\u00famplelas.

Eso funciona para cerebros que regulan dopamina con normalidad. Para los nuestros es como decirle a alguien miope que mire m\u00e1s fuerte. Muy motivador. Muy in\u00fatil.

Lo que a m\u00ed me ha funcionado (y no siempre, ojo, que esto no es magia cham\u00e1nica) es aceptar el patr\u00f3n en vez de pelearme con \u00e9l.

Proyectos m\u00e1s cortos. Si s\u00e9 que mi inter\u00e9s tiene fecha de caducidad, dise\u00f1o cosas que pueda terminar antes de que la dopamina se esfume. Nada de \"mi proyecto de vida\". Dame algo que pueda cerrar en dos semanas.

Menos cosas abiertas a la vez. No tres, no cinco, no catorce. Una. Dos como mucho. Lo dem\u00e1s se apunta en una lista y se queda ah\u00ed, esperando su turno. Sin culpa.

Accountability externa. Porque mi palabra conmigo mismo vale lo que vale (poco), pero si le digo a alguien que voy a terminar algo, el cerebro social se activa y la cosa cambia.

Reconocer la se\u00f1al. Cuando aparece una idea nueva y siento ese subid\u00f3n de \"la hostia, esto es incre\u00edble, voy a empezar ahora mismo\", esa es exactamente la se\u00f1al de que NO debo empezar ahora mismo. Anoto la idea. Espero 48 horas. Si sigue pareciendo buena sin el subid\u00f3n, entonces s\u00ed.

Esto no elimina el ciclo. Pero lo convierte en algo manejable en vez de algo que te destroza la autoestima.

La barrera invisible

Porque hay otra capa que nadie menciona. A veces no es que abandones a mitad. Es que ni siquiera empiezas las cosas importantes.

Tienes la idea. Sabes qu\u00e9 hay que hacer. Pero hay una barrera invisible entre t\u00fa y la acci\u00f3n que no sabes explicar. No es miedo. No es pereza. Es como si tu cerebro tuviera un cristal blindado entre el \"quiero hacerlo\" y el \"lo estoy haciendo\".

Y mientras tanto, empiezas otra cosa. Algo m\u00e1s f\u00e1cil. Algo m\u00e1s nuevo. Algo que no tiene ese cristal. Y el ciclo vuelve a girar.

Reconocer eso ya es mucho. Saber que no eres vago, que no te falta motivaci\u00f3n, que lo que te falta es un neurotransmisor que deber\u00eda estar haciendo su trabajo y se ha ido a tomar un caf\u00e9.

No eres t\u00fa. Es tu cerebro. Y una vez que lo entiendes, dejas de pelearte contigo mismo y empiezas a buscar formas de trabajar con \u00e9l, no contra \u00e9l.

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Si te has visto en cada p\u00e1rrafo de esto y quieres entender mejor c\u00f3mo funciona tu cabeza, hice un test de TDAH con 43 preguntas basadas en escalas cl\u00ednicas reales. No diagnostica nada, pero te da m\u00e1s informaci\u00f3n \u00fatil que la frase \"es que eres muy disperso\". 10 minutos, gratis, y sin email obligatorio.

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