No puedo con el trabajo administrativo aunque sea parte de mi puesto
Haces bien tu trabajo real, pero la parte administrativa te destroza. Facturas, reportes, hojas de control. Tu cerebro se apaga. Y tiene explicación.
Tu trabajo real lo haces bien. El creativo. El que requiere pensar. El que tiene chicha. Ese lo disfrutas y rindes.
Pero luego está la otra parte. La administrativa. Las facturas. Los reportes semanales. Las hojas de control. Los formularios. Esa parte que nadie disfruta pero que todo el mundo hace. Todo el mundo menos tú, que la dejas para el viernes por la tarde y al final se acumula tres semanas seguidas.
Y no es que no puedas hacerlo. Es que tu cerebro se apaga literalmente cuando lo intentas.
¿Por qué la parte administrativa es tu kryptonita?
Porque el trabajo administrativo tiene la combinación perfecta de todo lo que hace que ciertos cerebros se desactiven: es repetitivo, es predecible, no tiene recompensa inmediata, y no estimula ni una sola neurona creativa.
Es como pedirle a un perro de caza que se quede sentado mirando una pared durante dos horas. Técnicamente puede. Pero todo en su naturaleza le está diciendo que se mueva.
Tu cerebro mira la hoja de gastos y dice: "Esto no me interesa. No hay nada nuevo aquí. No aprendo nada. No hay ningún reto. Siguiente."
Y se va. A pensar en otra cosa. A mirar el móvil. A buscar cualquier estímulo que le dé la mínima chispa de dopamina que la hoja de gastos no le da. Y tú te quedas ahí, intentando rellenar casillas con un cerebro que ya está en otro sitio.
La vergüenza de no poder hacer "lo fácil"
Esto es lo que más duele. Porque el trabajo administrativo, objetivamente, es la parte más fácil del puesto. No requiere creatividad. No requiere pensamiento estratégico. No requiere talento especial. Solo requiere sentarse y hacerlo.
Y tú puedes hacer cosas difíciles. Puedes resolver problemas complejos. Puedes tener ideas brillantes. Pero no puedes rellenar un formulario sin que se te vaya la cabeza cuatro veces.
Y cuando tu jefe te dice "oye, que llevas tres semanas sin entregar el reporte semanal", la explicación real - "mi cerebro se desactiva con las tareas administrativas" - suena a excusa. Así que no la das. Y te sientes como un fraude que es capaz de hacer cosas difíciles pero no puede con lo básico.
Es el mismo problema que con las tareas repetitivas que no puedes hacer. No es la dificultad de la tarea lo que importa. Es el nivel de estimulación que le da a tu cerebro.
El truco de "lo hago en cinco minutos" que nunca funciona
"Esto son cinco minutos. Lo hago ahora y me lo quito."
¿Cuántas veces te has dicho eso? ¿Y cuántas veces lo has hecho de verdad?
Porque lo que pasa es lo siguiente. Te dices "cinco minutos". Abres el documento. Ves las casillas vacías. Tu cerebro calcula que son cinco minutos aburridos. Y decide que ahora mismo hay algo más interesante que hacer. Lo que sea. Cualquier cosa.
Y los cinco minutos se convierten en "lo hago después". Y "después" se convierte en "mañana". Y "mañana" se convierte en tres semanas de reportes acumulados que ahora sí son urgentes y tardas cuatro horas en hacer.
Lo irónico es que cuando son urgentes, los haces. De golpe. Sin problema. Porque la urgencia le da a tu cerebro el empujón que necesitaba desde el principio.
Lo que hay detrás del "no puedo con el admin"
A ver, voy a ser directo.
La dificultad desproporcionada con tareas administrativas - no con tareas difíciles, sino con tareas monótonas y poco estimulantes - es uno de los patrones más habituales en personas con TDAH. Y uno de los menos reconocidos, porque desde fuera parece pereza selectiva.
"¿Cómo puede ser que hagas proyectos complejos pero no puedas rellenar una hoja de Excel?"
Pues precisamente por eso. Porque el cerebro con TDAH se activa con el reto, con la novedad, con la complejidad. Y se desactiva con la repetición, la monotonía y la ausencia de estímulo. No es una elección. Es neurología.
Esto no es un diagnóstico. Pero si llevas años sintiendo que la parte administrativa de tu trabajo es un muro invisible que no puedes escalar mientras el resto lo haces sin problema, hablar con un profesional te puede dar una explicación que "es que soy un desastre" nunca te va a dar.
Algo que me ayuda a no acumular tres semanas de admin
Te cuento lo que hago yo, que no es perfecto pero funciona más que nada.
Lo primero: no dejo el admin para "cuando tenga un hueco". Porque los huecos los rellena mi cerebro con cosas más interesantes. En vez de eso, le pongo fecha y hora fija. Viernes a las 10. Media hora. Nada más.
Lo segundo: lo hago con estímulo externo. Música, una serie de fondo, lo que sea. Parece contradictorio, pero tener algo estimulante de fondo le da a mi cerebro la dopamina mínima para no desconectarse de la tarea aburrida.
Y lo tercero: si son tareas que me cuestan más que a los demás, busco la manera de simplificarlas. Plantillas. Automatizaciones. Cualquier cosa que reduzca el tiempo que mi cerebro tiene que pasar en modo "esto no me interesa".
No es magia. Pero es bastante mejor que la culpa.
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