Me paso el día preparándome para ser productivo y nunca empiezo
Organizas, planificas, limpias el escritorio, configuras la app perfecta. Y cuando todo está listo para trabajar, el día ya se acabó.
Son las 9 de la mañana. Voy a ser productivo. Hoy sí. Hoy es el día.
Primero, organizo la mesa. No puedo trabajar con la mesa desordenada. Tardo 20 minutos.
Después, abro Notion. Pero las tareas no están bien organizadas. Reestructuro la base de datos. 45 minutos.
Luego, me doy cuenta de que necesito música para concentrarme. Busco la playlist perfecta en Spotify. 15 minutos.
Ahora sí. Todo está listo. Miro el reloj. La 1 de la tarde. Y no he hecho absolutamente nada de lo que tenía que hacer. Pero eso sí, mi mesa está perfecta, Notion parece sacado de un tutorial de YouTube, y tengo una playlist de 4 horas.
¿Por qué prepararse se convierte en la tarea?
Porque prepararte se siente como trabajar. Tu cerebro no distingue entre "preparar el entorno para ser productivo" y "ser productivo." Las dos cosas generan esa sensación de "estoy haciendo algo útil." La diferencia es que una te acerca al resultado y la otra te mantiene corriendo en una rueda de hámster con la satisfacción de estar corriendo pero sin moverte de sitio.
Y el truco está en que prepararte es más fácil que trabajar. Organizar la mesa es una tarea concreta, visual, con resultado inmediato. Tu mesa pasa de desordenada a ordenada y tu cerebro se lleva su recompensa de dopamina. Misión cumplida.
Pero la tarea real, escribir el informe, preparar la presentación, hacer la llamada, esa no tiene recompensa inmediata. Es larga, abstracta, y el resultado tardará horas en llegar. Y tu cerebro, puesto a elegir entre una recompensa ahora y una recompensa dentro de 3 horas, elige ahora. Siempre.
¿Cuántas veces has reorganizado tu sistema de productividad?
Pregunta seria. ¿Cuántas veces has cambiado de app de tareas? ¿Cuántas veces has diseñado un sistema nuevo "que esta vez sí va a funcionar"? ¿Cuántas horas has invertido en configurar herramientas de productividad en lugar de, ya sabes, ser productivo?
Yo he perdido la cuenta. He usado Notion, Todoist, Things, Apple Reminders, Google Tasks, un cuaderno de papel, post-its, pizarra, un Excel. Cada vez que empezaba uno nuevo, sentía que esta vez sí. Esta vez el sistema era perfecto. Y dedicaba días enteros a configurarlo.
Y luego, cuando llegaba el momento de usarlo para hacer el trabajo real, lo abandonaba en dos semanas.
Porque el sistema nunca fue el problema. El problema era empezar la tarea que estaba dentro del sistema. Y ningún sistema del mundo te soluciona eso. Puedes tener la mejor lista de tareas del universo. Si tu cerebro no puede pasar de "ver la tarea" a "hacer la tarea," da igual si está en Notion o en un papiro egipcio.
La procrastinación productiva
Esto tiene un nombre: procrastinación productiva. Y es la versión más traicionera de la procrastinación porque ni siquiera parece procrastinación. Parece trabajo. Parece que estás siendo responsable. "Mira, estoy organizándome. Estoy planificando. Estoy siendo estratégico."
Pero no estás siendo estratégico. Estás evitando la tarea real con la excusa más elegante que existe: prepararte para hacerla.
Es como hacer todo menos lo que tienes que hacer, pero con un disfraz de responsabilidad que hasta a ti te engaña. Y eso lo hace más peligroso que la procrastinación clásica. Porque al menos cuando procrastinas viendo Netflix, sabes que estás procrastinando. Cuando procrastinas organizando tu sistema de productividad, ni te enteras.
¿Cómo dejas de prepararte y empiezas a hacer?
Te voy a decir lo que a mí me funciona, y es tan simple que da rabia.
Trabajo con la mesa desordenada. Con Notion sin actualizar. Sin la playlist perfecta. Sin el entorno ideal. Porque el entorno ideal no existe. Es una fantasía que tu cerebro se inventa para posponer lo que no le apetece.
La regla que me ayuda: si llevo más de 5 minutos preparándome para hacer algo, ya estoy procrastinando. 5 minutos. No más. Después de 5 minutos de preparación, lo que toque, se empieza. Aunque la mesa esté hecha un desastre. Aunque la playlist no sea perfecta. Aunque Notion esté roto.
Porque la verdad incómoda es que nunca vas a sentir que todo está listo. Y si esperas a tener ganas de empezar, esperarás para siempre.
No soy terapeuta. Pero si tu día a día es una secuencia infinita de preparaciones que nunca llegan a la acción, no es mala organización. Es algo más. Y merece la pena explorarlo con alguien cualificado.
---
Si tu vida es una sucesión de preparaciones para hacer cosas que nunca haces, y quieres entender por qué, tengo un test de 43 preguntas que puede darte bastante claridad. Gratis, sin compromiso, sin diagnóstico. Pero con información real. Hacer el test TDAH.
Sigue leyendo
Me cuesta mantener la atención en reuniones aunque me importan
Minuto 5 de la reunión y ya estás pensando en qué vas a almorzar. No es falta de respeto. Tu cerebro procesa la información con otras reglas.
Necesito que algo me emocione para moverme: sin emocion no hay accion
Si no te emociona, no puedes hacerlo. No es capricho. Es tu cerebro que necesita emocion para activarse. Y eso tiene nombre.
El café ya no me hace efecto y necesito más para funcionar
Tres cafés y sigues igual. El problema no es la tolerancia a la cafeína. El problema es lo que tu cerebro necesita para activarse y por qué nunca tiene bastante.
La rutina me aburre pero sin ella no funciono: la paradoja
Odias la rutina pero sin estructura te hundes. No sabes si necesitas más orden o más caos. Tranquilo, no eres el único.