Tu marca personal no existe hasta que alguien habla de ti cuando no estás
Crees que tienes marca personal por publicar contenido. Pero la marca real es lo que dicen de ti cuando no estás delante. Y eso no se construye con Canva.
Tienes logo.
Tienes paleta de colores. Tienes tipografía principal y secundaria. Tienes un feed de Instagram que parece sacado de una revista de diseño. Tienes bio optimizada. Tienes link in bio con 7 enlaces. Tienes hasta un brandbook de 12 páginas que te hizo un diseñador y que no ha abierto nadie más que tú.
Y aun así, tu marca personal no existe.
No existe porque la marca personal no es lo que tú dices de ti. Es lo que dicen los demás cuando no estás. Y ahora mismo, cuando no estás, nadie dice nada. Porque no hay nada que decir.
¿Qué es una marca personal de verdad?
Es cuando alguien le dice a un colega "oye, tienes que ver a este tío" y el colega busca tu nombre. Es cuando te recomiendan en un grupo de WhatsApp sin que tú lo sepas. Es cuando alguien piensa en un tema concreto y automáticamente piensa en ti.
Eso no se consigue con un logo bonito. Se consigue siendo tan específico, tan honesto y tan consistente que tu nombre se asocia a algo en la cabeza de la gente.
Mira, yo he pasado por todas las fases. Al principio era "el tío de Notion". Después "el tío de productividad". Ahora soy "el tío del TDAH". No porque yo decidiera serlo, sino porque empecé a hablar de mi TDAH con tanta frecuencia y tanta honestidad que la gente empezó a asociar mi cara con ese tema.
No necesité un rebranding. Necesité algo mucho más difícil: ser real durante el tiempo suficiente.
La trampa de construir la marca antes que el mensaje
La mayoría de emprendedores que conozco hacen esto al revés. Primero montan la marca. Los colores, la web, las fotos profesionales, el naming. Y después intentan descubrir qué tienen que decir.
Es como comprarte un traje de astronauta antes de saber si quieres ir a la Luna. Muy bonito el traje. Pero no te va a llevar a ningún sitio.
Tu mensaje tiene que venir primero. ¿De qué hablas? ¿A quién le hablas? ¿Qué problema resuelves que nadie más resuelve de la misma forma que tú? Cuando tengas eso claro, la marca se construye sola. Porque la marca es el mensaje repetido durante el tiempo suficiente.
Y cuando digo tiempo suficiente, no hablo de 3 meses. Hablo de años. Mi "marca personal" tardó casi dos años en existir de verdad. Dos años publicando, equivocándome, cambiando de tema, volviendo, reinventándome y descubriendo lo que realmente quería decir.
Nadie habla de ti porque no das nada de lo que hablar
A ver, que esto no va de ser polémico por serlo. No tienes que insultar a nadie ni provocar. Pero sí tienes que tener una opinión. Tienes que decir cosas que no diga todo el mundo.
Si tu contenido es "5 consejos para ser más productivo" y los cinco consejos son levantarte temprano, hacer ejercicio, meditar, planificar tu día y beber agua, pues mira. No es que esté mal. Es que es invisible. No hay nada ahí que haga que alguien le diga a un amigo "tío, tienes que leer esto".
Lo que hace que hablen de ti es cuando dices algo que los demás piensan pero no se atreven a decir. Cuando cuentas la historia que nadie cuenta. Cuando eres específico en vez de genérico.
Yo tengo posts donde digo que mi primer alumno facturaba más que yo. Eso es el tipo de cosa que hace que la gente hable. No porque sea espectacular, sino porque es honesto de una forma que incomoda.
El test de la mesa
Te voy a dar un test muy simple. Si mañana desaparecieras de internet durante un mes, ¿qué pasaría? ¿Alguien se daría cuenta? ¿Alguien preguntaría dónde estás? ¿Alguien te echaría de menos?
Si la respuesta es no, no tienes marca personal. Tienes un perfil en redes sociales. Que no es lo mismo.
Una marca personal de verdad deja un hueco cuando desaparece. Porque la gente se ha acostumbrado a ti. A tu forma de decir las cosas. A tu perspectiva. A tu voz.
Y eso solo pasa cuando llevas el tiempo suficiente diciendo cosas que importan de una forma que solo tú las dices.
Construir marca personal es el juego más largo que existe
No hay atajos. No hay hacks. Puedes comprarte seguidores, puedes pagar ads, puedes viralizar un reel. Pero nada de eso construye marca. Solo construye números.
La marca se construye post a post. Email a email. Vídeo a vídeo. Conversación a conversación. Año tras año.
Y lo peor es que no sabes cuándo pasa. No hay un momento de "ya tengo marca personal". Es algo que descubres un día cuando alguien te escribe diciéndote "oye, mi amigo me habló de ti" y piensas: ah, mira. Existe.
Hasta ese momento, tu único trabajo es seguir creando. Seguir siendo tú. Y seguir publicando aunque no sea perfecto. Porque la perfección no construye marca. La consistencia sí.
Y si tu contenido no vende ni conecta como crees, a lo mejor el problema no es el algoritmo. A lo mejor el problema es que tu negocio necesita un puñetero pilar que lo sostenga.
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