Cómo gamificar la pérdida de peso con IA: mi sistema en Claude

Convertí adelgazar en un videojuego con niveles, experiencia y hitos. Así gamifiqué la pérdida de peso con IA y Claude, y ya llevo 50 kilos.

Te dejo el vídeo arriba, pero aquí lo tienes escrito, que es la parte 2 del sistema con el que estoy perdiendo peso.

En la primera parte te conté la base: metabolismo basal, cómo contabilizo las calorías, cómo cuenta el deporte. Si no la has visto, empieza por ahí, porque esto engancha justo donde lo dejé. Aquí voy a la parte de arriba que me quedó pendiente: la que convierte todo esto en un puñetero videojuego.

Y ojo, esto es lo que a mí me funciona. Yo soy muy friki y muy estricto con el tracking. Tú no tienes que llegar ni a una décima parte de lo que hago yo. Te cuento cómo lo tengo montado y ya decides qué te sirve.

¿Por qué convertir adelgazar en un videojuego?

Porque perder peso a secas es un coñazo y es lento. Va lento, va con calma, pero va yendo. El problema es aguantar la motivación semana tras semana cuando la báscula no te da un premio claro.

Así que me monté un sistema de niveles y experiencia. Me propuse una regla simple: cada semana tengo que subir un nivel. ¿Qué significa eso? Que tengo que conseguir 7.700 puntos de experiencia. Y esos 7.700 puntos equivalen a quemar 1 kg de grasa.

Ese es todo el juego. Voy quemando calorías, voy ganando experiencia, la barrita sube, y cuando llega al final subo de nivel. Suena tonto, pero funciona de huevos.

Niveles y experiencia: 7.700 puntos por kilo

Cada cosa que hago suma experiencia. El deporte, los pasos, el ejercicio de fuerza, la caminata consciente. Todo entra.

Con una salvedad importante que ya expliqué en la parte 1: el ejercicio no me cuenta al 100%. Lo estimo al 70%. Si un día bailo bachata cuatro horas y el reloj me marca 1.898 calorías, no me apunto 1.898 puntos de experiencia. Me apunto el 70%. Es una forma de ser conservador y no engañarme a mí mismo con números inflados.

Todos los días, cuando termina el día, cierro los pasos. Cerrarlos significa que ya no puedo editarlos, se consolida la experiencia de ese día y a otra cosa. Ese pequeño gesto de "cierro el día" es lo que hace que lo lleve bien.

¿Por qué me peso todos los días si dicen que es obsesión?

Me peso todos los días. Siempre a la misma hora, misma ropa, recién levantado. Y sí, ya sé que hay quien me dice que eso no es sano, que hay que pesarse una vez a la semana o es obsesión.

Para mí es justo al revés, y te explico por qué.

El peso fluctúa por mil cosas. Un día metes más sal, retienes líquido. Haces deporte y se te llenan los músculos de glucógeno para recuperar. Y de repente te pesas ese día concreto y la báscula te marca más. Si solo te pesas una vez a la semana y te toca justo ese día, vas a pensar que has hecho todo mal cuando en realidad lo estabas haciendo de maravilla.

Pesándome cada día veo picos arriba y abajo, una montaña rusa. Pero lo que me importa no es el día, es la tendencia. Cuando miro a 30 días, aunque haya subidas y bajadas, la línea va hacia abajo. Y si estoy en déficit todos los días, es imposible que engorde de verdad. Lo que veo son picos, no un problema.

Por eso tengo tres pesos distintos en la gráfica:

  • El peso de la báscula (la línea amarilla): lo que marca cada mañana, con sus fluctuaciones.
  • La media de 7 días: una media de la última semana. Sinceramente no me gusta mucho, me suele marcar por encima del real. La tengo ahí porque la hice en su día.
  • El peso teórico (la línea verde): el peso donde se supone que estoy según mi nivel y mi experiencia dentro de ese nivel.

La idea es que la báscula fluctúe por encima y por debajo del peso teórico. Cuando eso pasa, significa que el sistema cuadra con lo que estoy metiendo. Y llevo muchos días cuadrando casi perfecto.

El rango esperado: saber mañana antes de pesarte

Encima de las líneas hay una sombra que sube y baja. Es el rango esperado, una fricada que me monté y que me sirve para una cosa muy concreta: estar tranquilo cada mañana.

Calcula más o menos dónde voy a estar en la báscula al día siguiente. ¿Cómo? Mirando el sodio que he metido los últimos días, la hidratación, el glucógeno de los carbohidratos, el ejercicio, hasta el tema digestivo según la fibra y el volumen que haya comido. Yo le cuento todo a Claude y él tiene todos esos datos.

Aquí entra un concepto clave: la retención media. Tú no tienes un "peso en seco" a secas. Tu cuerpo siempre retiene una cantidad de agua. Para calcular la mía hice varias veces, con supervisión médica, ayunos de unas 60 horas. Con eso vi cuánto fluctúa mi cuerpo entre el peso en seco y el peso normal, y esa es mi retención media.

Con ese dato, el sistema estima cómo va a subir o bajar la báscula. La mayoría de los días acierta la tendencia. Hay días que no, sobre todo con mucho calor cuando sudo más, pero en general la clava. Y eso me quita los sustos de la mañana: me peso, veo que marca más, y en vez de rayarme sé que es retención, no que haya hecho nada mal.

Atributos: montarme el personaje

Como me gustan los juegos de rol, metí atributos. Cada tipo de actividad me sube uno:

  • Fuerza: entrenamiento de fuerza.
  • Vitalidad: resistencia, una caminata larga.
  • Destreza: cosas de precisión y equilibrio, como practicar con la espada en Ludo Sport o ciertos pasos de baile.
  • Intelecto: algo que me cueste de verdad. Una clase larga de polaco, leer más de lo normal. Si todos los días lees media hora, eso no suma; tiene que costarte un esfuerzo extra.
  • Creatividad: actividades autotélicas, cosas que hago porque me apetecen y ya. Jugar a la Play, montarme sistemas como este.
  • Espíritu: cosas por amor al arte hacia otros, ayudar a alguien sin esperar nada. Cultivar el no ego.
  • Carisma: socializar puro y duro. Quedar con amigos, una cita.
  • Hidratación: el día que llego al agua que toca.
  • Productividad: floja, decente o brutal, con su peso cada una.

Es como la rueda de la vida, pero llevada al día a día real. Voy viendo en qué fallo y qué tengo que mejorar.

El colchón: comprar semanas con lo que me sobra

Esta es mi parte favorita. Abajo tengo una previsión con las fechas en las que llegaré a cada nivel. Si quemo mis 7.700 puntos cada semana, la previsión se cumple.

Pero no todas las semanas son buenas. Hay semanas que me quedo corto. Para eso está el colchón: todo el excedente que consigo en las semanas buenas se me guarda. La semana pasada, por ejemplo, con un torneo de Ludo Sport en Zaragoza y dos clases gordas de bachata, me pasé 4.115 puntos por encima. Ese sobrante no se pierde.

¿Y qué hago con el colchón? Dos cosas. Puedo compensar semanas malas, que es arreglar el pasado. O puedo "comprar una semana": si tengo 7.700 puntos de colchón, adelanto toda una semana en la previsión, porque significa que he quemado 1 kg más de lo que tocaba. Eso es mejorar el futuro.

Ahora mismo mi previsión es llegar al nivel 80 para febrero de 2027. Quiero recortarlo a final de año, pero es difícil: cada semana que adelanto son calorías reales extra, y cada vez cuesta más porque el basal baja según adelgazas. Lo bueno es que también cada vez tengo más ganas de moverme. Antes ni de coña; ahora hago mucho más deporte.

Hitos: desbloqueables de verdad

Los logros de la mayoría de sistemas son humo. "Ahora eres un guerrero." No me sirve. Yo quería hitos tangibles, cosas que se desbloquean de verdad al bajar de peso:

  • Nivel 40: la talla XXL.
  • Nivel 65: el ticket bici. Ahora mismo no puedo montar en bici por el peso, así que me pillaré una cuando llegue.
  • Nivel 75: desactivar los ronquidos.

Son cosas reales que consigo por bajar. Eso engancha mucho más que una medalla de pega. Y como friki que soy, hasta los fondos de pantalla son desbloqueables: voy cambiando entre fondos que gano con los niveles, algunos de World of Warcraft. Battle.net, no me demandes.

¿Con qué herramientas he montado esto?

Dos cosas, básicamente.

  • Claude: todo el sistema está montado con inteligencia artificial gracias a Claude. Yo le paso capturas y datos y él loguea el ejercicio, el sodio, la hidratación, mete los cálculos y actualiza todo. Es el cerebro que sostiene el tinglado.
  • MyFitnessPal: donde tengo trackeada la comida. De ahí sale el sodio y la sal que luego el sistema usa para calcular la hidratación y el rango esperado.

Y poco más. Un reloj para medir la frecuencia cardíaca en las caminatas conscientes y ya. La gracia no está en las herramientas, está en cómo lo conectas todo.

Si quieres ver la base del sistema (calorías, deporte, cómo cuento la experiencia), la tienes en cómo bajar de peso con IA. Y si buscas más formas de meter la IA en tu día a día sin programar, te dejo la guía de IA para el día a día.

Me queda mucho camino. Esto va lento, va con calma, pero la línea tira para abajo. Y esta es también mi forma de exponerme y que veas que hay resultados de verdad.

Todo esto lo he montado con documentación, skills y agentes en Claude, sin crear ninguna app ni saber programar apenas. Si quieres aprender a usar la IA para llevar tu vida y tu negocio tú solo, es justo lo que enseño en YO S.A..

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