Cómo hablarle a la IA: 4 reglas para respuestas útiles
Las 4 reglas que uso para hablarle a la IA y que deje de darte respuestas de folleto: contexto, límites, plan y corregir en el archivo, no en el chat.
Te dejo el vídeo arriba, pero aquí lo tienes escrito y ordenado para que puedas volver cuando quieras.
La mayoría de la gente le habla a la IA como si fuera Google. Le sueltan "escríbeme un post" y luego se quejan de que la respuesta suena a folleto. Normal. No es que la IA sea mala, es que le has dado una petición genérica y ha hecho lo único que podía hacer.
No son trucos ni fórmulas mágicas. Es el orden en el que hay que decirle las cosas. Y funciona igual con Claude, con ChatGPT o con Gemini, da lo mismo cuál uses.
El mito que sobra: "actúa como un experto en marketing"
El consejo más repetido de internet no sirve para nada. "Actúa como un experto en marketing." A ver, es que ya lo es. El modelo ha leído más marketing del que vas a leer tú en toda tu vida. Ponerle el disfraz de experto no le añade ni un dato que no tuviera.
El problema real es otro: la IA no te conoce a ti. No sabe a qué te dedicas, quién es tu cliente, qué has probado ya y qué no funciona en tu sector. Y eso no se lo estás diciendo.
Por eso suena a folleto. No le digas quién es él. Dile quién eres tú. Ese es el mayor fallo que comete todo el mundo.
¿Por qué la IA te responde como un folleto?
Porque le pides algo genérico. Lo que cambia el resultado no es cómo se lo pides, es lo que sabe cuando se lo pides.
El papel de "experto en X" no mueve la aguja. Lo que la mueve es: quién eres tú y para quién es esto, dos ejemplos de algo que ya te gustó, lo que NO quieres que haga, y ver el plan antes de que escriba. Esas cuatro cosas se convierten en las cuatro reglas.
Las 4 reglas para hablarle a la IA
Van en este orden por algo. Cada una tapa un agujero distinto.
Regla 1: contexto antes que instrucciones
La instrucción "escríbeme un post" es lo único que da la mayoría de gente, y por eso recibe lo que recibe. Antes de pedir la tarea, pon el contexto: para quién es, con qué voz, qué se dice y qué no se dice en tu casa, y qué has probado que no funciona.
El ejemplo del vídeo lo deja claro. Un post de Instagram para una clínica dental.
Sin contexto: "Escríbeme un post de Instagram sobre el nuevo servicio de ortodoncia invisible." Sale algo correcto, soso, con una sonrisa perfecta de fondo. Vale para cualquier clínica de España, y por eso no vale para la tuya.
Con contexto: "Llevo las redes de una clínica dental de un barrio de Zaragoza. El público son familias de 35 a 55 años que no entran a Instagram a buscar dentistas, entran a entretenerse. Nunca ponemos precios en el pie y no usamos la sonrisa perfecta que suena a clínica cara. Escríbeme un post sobre el nuevo servicio de ortodoncia invisible."
Mismo modelo, mismo día, misma tarea. La diferencia son cuatro frases que escribes una vez.
Regla 2: pon límites, dile lo que NO quieres
La IA rellena por diseño. Si le dejas un hueco, lo rellena. Y rellenar es justo lo que no quieres: precios inventados, servicios que no existen, cinco propuestas cuando querías una, tono de vendedor.
Lo que para ti es obvio para ella no existe. Si no quieres que se invente un precio, hay que escribirlo. La mitad de las cosas que te molestan de la IA es que nadie le ha dicho que no las haga.
Regla 3: pide el plan antes de que escriba
Antes de escribir nada, que te diga cómo lo va a enfocar, a quién se lo escribe y qué apartados va a tener. Cuando lo confirmes, que se ponga.
Corregir un enfoque son dos frases. Corregir un texto terminado es volver a empezar. Cuesta 10 segundos y te ahorra 20 minutos. Y de paso te ahorras una barbaridad de tokens, que si trabajas con API son costes directos.
Ejemplo: en lugar de "escribe un artículo sobre cuánto cuesta llevar las redes de un negocio" , le pides el plan en cinco líneas, cambias una frase, y ya sale bien a la primera.
Regla 4: la corrección va al archivo, nunca al chat
Esta es la fundamental, la que convierte las otras tres en un sistema y no en una buena costumbre suelta.
El chat se olvida. Se lo dices, lo arregla, y a la semana siguiente vuelve a pasar. Es normal: se lo dijiste en una conversación, no a tu sistema.
La solución es tener un archivo .md en tu carpeta de trabajo con tus reglas, y que la IA lo lea siempre antes de hacer nada. Cuando encuentres un error, le dices que lo corrija y que lo documente ahí. Y deja de pasar.
El ejemplo del vídeo es perfecto. Otra vez ha puesto el precio con IVA cuando va sin IVA. Si lo corriges en el chat, el jueves siguiente vuelve a pasar. Si abres el archivo y escribes una línea, "los precios van siempre sin IVA, el 21% se aplica en factura, nunca en el presupuesto", ya no vuelve a pasar ni el jueves ni dentro de seis meses.
A las cinco correcciones, ese archivo sabe más de tu trabajo que cualquier instrucción que escribas del tirón. Porque está hecho de errores reales.
¿Dónde vive cada regla y qué va en el chat?
Aquí está el giro. Si aplicas bien las cuatro, acabas sin usarlas.
El contexto se escribe una vez, en el archivo. Los límites, una vez, en el archivo. El plan, una vez, en el archivo. Las correcciones, una por cada fallo nuevo, en el archivo.
¿Qué queda para el chat? Solo la tarea. "Escríbeme el post de esta semana." Y punto. La IA lo hace basándose en toda la documentación previa. Eso es lo que en el vídeo llaman tu segundo cerebro apoyado en la IA.
¿No es mucho lío montar todo esto?
La primera vez sí, un poco. Escribir el contexto y los límites te lleva 15 o 20 minutos, y es un trabajo aburrido que no va a hacer nadie por ti. Las siguientes veces, nada: solo escribes la tarea.
20 minutos una vez contra 5 minutos cada día. Haz tú la cuenta. Y no es solo tiempo, es salud mental, .
Si solo la usas para dudas sueltas, no necesitas nada de esto. Pero si trabajas con carpetas de forma recurrente, esto lo cambia todo. En el vídeo cuentan que hasta chicos de instituto lo usan para organizar asignaturas, horarios y entregas, con la IA generando resúmenes de apoyo. Eso mismo es un sistema de estudio con Claude bien montado.
Las herramientas que salen en el vídeo
Ninguna especial. Las reglas funcionan con la IA que ya uses:
- Claude (y Claude Code, si trabajas con carpetas y archivos
.md). - ChatGPT.
- Gemini.
Da igual cuál elijas. El sistema es el mismo. La idea de fondo es la misma que explico cuando digo que los prompts no funcionan sin contexto ni límites: el resultado no depende del truco, depende de lo que la IA sabe de ti. Y ese mismo archivo de reglas es el que hace posible cosas como controlar los gastos de casa leyendo el ticket sin repetirte cada semana.
Si quieres montar tu segundo cerebro con IA en serio, dejar de repetirte y tener un sistema que mejora solo, eso es justo lo que trabajo en YO S.A.. De ahí sale todo lo demás.
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