Claude Code: el sistema que me hizo hiper-mega productivo

Dejé de coleccionar apps y monté un cerebro digital con Claude Code. Skills, agentes, documentación viva. Así lo uso cada día en mi vida con TDAH.

Me habéis pedido que os enseñe cómo uso la IA de verdad. No la versión de postal ("le pregunto cosas y me contesta"), sino la vaina real que llevo usando meses y que ha disparado mi productividad una barbaridad.

Aviso de entrada. No es un tutorial para principiantes. Es lo que hay encima del todo cuando ya tienes una base montada. Si no tienes background técnico ni documentación propia, vas a leer esto y vas a decir "qué puñetera locura". Léelo igual. Luego te digo por dónde empezar.

¿Qué narices es Claude Code y por qué cambió el juego?

Claude Code es Claude, pero viviendo dentro de tu terminal. Accediendo a tus archivos. Ejecutando cosas. Leyendo tu documentación. No es "una IA que te responde". Es un agente que trabaja con tus cosas.

Yo llevo la mayor parte del día en Ghostty, una terminal partida en paneles. Ahí lanzo Claude, le digo lo que necesito, y él se mueve por mis carpetas, lee los archivos que le hacen falta, y hace el trabajo. Tuve mi época de Linux sin interfaz gráfica y me siento en casa en una terminal. Es lo que hay.

Pero la herramienta es lo de menos. Lo que cambia el juego no es Claude Code. Es lo que Claude Code tiene delante.

Lo que nadie te cuenta: la magia no está en la IA, está en la documentación

Abro mi proyecto y lo que ve Claude no es código. Son archivos .md. Cientos de archivos Markdown. Documentación pura y dura.

Cómo funciono yo. Mi negocio. Métricas. Decisiones que he tomado y por qué. Transcripciones de todos mis vídeos y formaciones. Más de mil emails que he escrito. Anécdotas. Personas. Proyectos.

O sea. Claude no es "una IA que me ayuda". Es una IA que me entiende porque ha leído absolutamente todo lo que yo soy. Sabe cómo pienso, cómo escribo, qué vendo y a quién. Sabe el tono exacto en el que escribo mis emails.

Sin esa documentación, Claude es un becario genérico. Con esa documentación, Claude es un clon mío que nunca se cansa y que no pierde el hilo.

Contexto por encima de prompts. Hasta que no lo entiendes, la IA te parece un juguete. Cuando lo entiendes, se convierte en un trabajador de la hostia. Lo desarrollo en por qué tus prompts nunca funcionan (no es lo que piensas).

¿Qué son las skills y por qué son el siguiente nivel?

Encima de toda esa documentación yo tengo skills. Si no sabes qué son las skills, imagínatelas como un GPT con esteroides. Un prompt que le das forma, al que le chutas documentación, y al que le puedes meter código para que tenga herramientas propias.

Pero la parte brutal no es lo que son. Es cómo funcionan.

Tú no tienes que decirle a Claude "usa esta skill". Tú le dices "quiero hacer esto" y Claude solo, mirando tus skills, decide cuál le sirve, la lanza, y ejecuta. Es como tener un equipo de especialistas que se activan cuando hacen falta, sin que tú tengas que llamarlos.

Yo tengo skills para escribir emails, planificar YouTube, escribir posts de LinkedIn, gestionar el negocio, reuniones conmigo mismo en plan CEO, finanzas, infraestructura. Casi todo lo que hago de forma repetida. Cómo se monta una te lo cuento en cómo crear una "skill" en Claude para ahorrar horas.

Y todas beben del mismo contexto. Todas tiran de la misma documentación. Todas saben quién soy.

El Lorekeeper: el bibliotecario de mi vida

De todas las skills que tengo, la que más me flipa es una que se llama Lorekeeper. Es una skill que se encarga de gestionar lo que yo llamo el lore. La historia de mi vida. Mis recuerdos. Literal.

Carpetas con mis personajes: amigos, familia, alumnos, figuras públicas, anécdotas con cada uno. El mundo: cronología, ubicaciones, viajes, sitios en los que he vivido. Narrativa: arcos vitales, expresiones que uso, tipos de chiste. Temáticas. Referencias culturales. Reglas. Proyectos.

Todo documentado. Todo indexado. Todo accesible por Claude en dos segundos.

¿Cómo he llegado aquí? Porque llevo años escribiendo emails a mi lista. Cada día. Cuando la gente me pregunta "Rubén, ¿el correo diario para qué te sirve?" la respuesta sencilla es: para vender. La respuesta honesta es: para tener mi vida documentada.

Mis emails no son posts genéricos. Son historias. Personas que aparecen. Cosas que me pasan. Anécdotas reales. Todo eso, pasado por el Lorekeeper, se convierte en un segundo cerebro.

Te pongo un ejemplo de lo que hago cada dos por tres. Abro el Lorekeeper y le digo: "Cuéntame algo que me haya enseñado mi gato sobre productividad, búscalo en mis recuerdos". Y Claude me devuelve la anécdota literal, con email de origen, con fecha, con detalles. La lección de Faraday y Lily sobre rotura de patrón en YouTube, sacada de un email que escribí el 23 de diciembre de 2022.

Eso es lo que yo llamo mi cerebro digital. Y si esto no te parece la cosa más bestia del mundo, es que no estás entendiendo lo que acabo de decir.

¿Por qué esto me funciona especialmente con TDAH?

Aquí está el quid.

Yo tengo TDAH. Eso significa que mi memoria de trabajo es como una mesa pequeña. Cada vez que pongo algo nuevo, se cae lo anterior. Me sé 200 chistes y el día que tengo que contar uno no se me ocurre ninguno. Me acuerdo de las cosas en el momento en el que no tengo que acordarme.

Antes compensaba esto escribiendo todo en Notion, montando sistemas que me encantaban pero que luego no consultaba, y coleccionando apps que no duraban ni dos semanas. Lo típico del cerebro disperso: cada sistema que creo lo abandono en dos semanas. Un bucle.

Claude Code rompió el bucle. No tengo que recordar dónde está cada cosa. No tengo que consultar el sistema. No tengo que mantenerlo. La información está, Claude la lee, y me la saca cuando la necesito. Yo solo tengo que alimentarlo escribiendo mis cosas (que ya hago de todos modos).

El ejercicio de escribir el email diario se convierte, sin que yo haga nada extra, en el mecanismo de alimentación de mi cerebro externo. Es terapéutico, vende, crea comunidad, y documenta mi vida a la vez. Cuatro pájaros de un tiro. Si te cuesta creer que la IA sea un remedio real para un cerebro disperso, te lo desarrollo aquí: por qué la IA es el mejor "remedio" para el TDAH.

De pensar en sistemas a ejecutar cosas

Antes, yo me pasaba horas pensando en sistemas. Montando estructuras bonitas. Organizando carpetas. Eligiendo colores en las bases de datos. La típica fase de planificar que te encanta pero de ejecutar que no llega. Y al final del día no había hecho nada real. Solo había organizado la forma de hacer cosas.

Ahora es al revés. Claude Code absorbe la parte de "pensar el sistema". Yo me limito a ejecutar. "Quiero un email sobre esto". "Quiero un post de LinkedIn sobre esto otro". "Quiero publicar 10 vídeos en YouTube sobre este tema". Y el sistema trabaja. Las skills se activan. La documentación se consulta. Los borradores aparecen.

Yo reviso, corrijo, apruebo. Ejecuto.

No es magia. No es motivación. No es fuerza de voluntad. Es contexto bien montado más un agente que sabe moverlo. Si prefieres el formato vídeo lo tienes aquí.

Lo que te voy a pedir que hagas si esto te interesa

Primero. No copies mi setup sin entender lo que hay debajo. No sirve de nada montarte Claude Code si no tienes documentación que alimentarle. Sería como comprarte un Ferrari para meterlo en un campo de trigo.

Segundo. Empieza por documentar tu vida, tu trabajo, tus proyectos, tus decisiones. Cuatro archivos .md para empezar. Esa es la base. Sin eso, la IA es un juguete.

Tercero. Cuando tengas documentación, aprende a montar skills. Es lo que convierte a Claude de asistente puntual en un equipo virtual.

Y si te estás preguntando cómo tengo todo esto montado y desplegado, con acceso hasta desde el móvil mientras paseo por Wrocław, te dejo ahí el sistema completo que uso. El setup real, paso a paso, para que lo puedas replicar.

No te voy a mentir. Montar esto bien es la cosa más rentable en tiempo que he hecho en mi vida.

Ver mi setup de Claude Code

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