La base con la que controlo mis enlaces de afiliado

Cada herramienta con su enlace, su comisión y dónde lo he puesto. Sin una base así se pierde dinero, y te cuento exactamente cómo.

Un día miré un post antiguo del blog y el enlace de afiliado estaba muerto.

No roto. Muerto. La herramienta había cambiado de plataforma de afiliación y mi enlace viejo redirigía a su página de inicio. Seguía funcionando para el lector. Simplemente ya no contaba nada para mí.

Ese post llevaba nueve meses recibiendo visitas. No tengo forma de saber cuánto se perdió por ahí y prefiero no calcularlo.

Esa misma tarde monté la base de datos que uso desde entonces. Te la enseño por dentro.

¿Cómo se lleva el control de los enlaces de afiliado?

Con una sola tabla que responda tres preguntas: cuál es el enlace bueno, cuánto paga, y en qué sitios míos está puesto.

La tercera es la que casi nadie tiene, y es la que convierte una lista en un sistema. Porque saber cuál es tu enlace de Softr no vale de nada si cuando cambia no sabes en qué diecisiete posts lo tienes metido.

Ese es el punto entero: una base de afiliados sin el campo de "dónde lo he puesto" es una libreta bonita.

Cómo está montada

La base vive en Airtable. Dos tablas relacionadas.

Tabla 1: Herramientas. Una fila por herramienta con la que tengo o podría tener afiliación. Los campos que uso de verdad:

  • Nombre y web oficial.
  • Estado del programa: activo, solicitado, rechazado, sin programa.
  • Enlace de afiliado vigente.
  • Plataforma donde se gestiona (cada programa vive en un sitio distinto y eso es la mitad del caos).
  • Comisión: porcentaje o cantidad, y si es única o recurrente.
  • Duración de la cookie.
  • Fecha de última verificación.
  • Notas: condiciones raras, si prohíben algo, si pagan solo por encima de cierto umbral.

Tabla 2: Colocaciones. Una fila por cada sitio donde he metido un enlace. Post del blog, descripción de un vídeo, un correo concreto, una página de recursos. Cada colocación está enlazada a su herramienta.

Y ya está. Con eso, cuando una herramienta cambia de programa, filtro por esa herramienta y me sale la lista exacta de sitios que tengo que actualizar. Que era justo lo que no tenía el día del post muerto.

La estructura es la misma lógica que uso para cualquier base de datos de trabajo: una tabla de cosas, otra tabla de eventos que le pasan a esas cosas, y una relación entre las dos. Sirve para clientes, para contenido y para esto.

La capa de encima

Encima de la base tengo una pantalla montada con Softr, que se conecta a Airtable y me deja consultarla como una herramienta normal.

¿Para qué, si Airtable ya se ve bien? Por dos motivos concretos.

Uno, la busco desde el móvil. Cuando estoy escribiendo una descripción de vídeo desde el sofá, entrar en Airtable en el móvil es incómodo. Una pantalla con buscador y un botón de copiar enlace es instantáneo.

Dos, la usa el equipo. Fer y Sara también publican cosas. Y no quiero que anden dentro de la base tocando campos. Quiero que busquen "Softr", copien el enlace bueno y sigan. Lo que ven es un buscador y una ficha, no una base de datos.

El único botón que importa de esa pantalla es el de copiar. Cero fricción. Si copiar el enlace bueno cuesta más que escribir el enlace normal, la gente escribe el enlace normal. Incluido yo.

El campo que más dinero salva

La fecha de última verificación.

Cada tres meses filtro por las que llevan más de noventa días sin revisar y las compruebo. Abrir el enlace, ver que va donde tiene que ir, ver que el panel del programa sigue mostrando mi cuenta activa.

En la primera revisión de verdad encontré tres cosas: un programa que me habían dado de baja por inactividad, una herramienta que había cambiado de plataforma de afiliación sin avisar, y dos enlaces que apuntaban a páginas que ya no existen.

Tres fallos de una tacada. Ninguno me habría saltado nunca solo, porque un enlace de afiliado roto no da error. Redirige y sigue la vida.

Lo que costó

Montar las dos tablas y las relaciones: una tarde. La pantalla de consulta: dos horas más.

Rellenarla con lo que ya tenía publicado: eso fue lo caro. Repasar posts del blog, descripciones de vídeo y correos antiguos buscando enlaces. Unas ocho horas repartidas en varios días, con la sensación permanente de estar limpiando un desastre que yo mismo había creado.

En dinero, Airtable en plan gratis aguanta esto de sobra. Softr te cobra desde el momento en que quieres una app con acceso restringido, y los planes de entrada están en decenas de euros al mes en el momento en que escribo esto. Comprueba las cifras actuales en la web oficial.

Qué salió mal

Empecé metiendo todas las herramientas que uso. Ciento y pico filas, la mayoría sin programa de afiliados. Ruido. Ahora solo entran las que tienen programa o las que quiero solicitar. El resto de herramientas que uso están en otra lista, que es otra cosa.

Puse el enlace directamente en el contenido. Error clásico. Si el enlace de afiliado va escrito tal cual en cien sitios, cambiarlo son cien ediciones. Ahora uso enlaces propios que redirigen: yo publico siempre mi enlace corto, y a dónde apunta ese enlace corto se cambia en un sitio. La base guarda los dos, el mío y el real.

Eso, por sí solo, habría evitado el problema del post muerto.

No registré las colocaciones desde el principio. Los primeros dos meses solo tenía la tabla de herramientas. La tabla de colocaciones la añadí después, y reconstruirla hacia atrás es un trabajo horrible. Si empiezas hoy, empieza con las dos.

Me olvidé de las condiciones. Hay programas que no te dejan pujar por su marca en anuncios, otros que no permiten el enlace en ciertos sitios, otros que anulan la comisión si el usuario ya tenía cuenta. Todo eso está en la letra pequeña que lees una vez y olvidas. Ahora va al campo de notas el mismo día que me aprueban.

Qué haría distinto

Montaría los enlaces cortos propios antes que la base. Es lo primero, no lo tercero.

Y separaría de entrada las herramientas que recomiendo de las herramientas que uso. Se solapan mucho pero no son lo mismo, y mezclarlas te lleva a recomendar por comisión en lugar de por criterio. Eso se nota, se paga caro y no vuelve.

Por lo demás, el patrón se repite en todo lo que llevo. La misma cabeza que uso para la base de datos del contenido editorial y para el CRM de sponsors y marcas. Una tabla de entidades, una tabla de qué les pasa, y una revisión periódica que te obliga a mirar lo que llevas meses ignorando.

Lo que no se mira, se pudre. Y los enlaces de afiliado se pudren en silencio.

Algunos enlaces de este artículo son de afiliado: si contratas la herramienta, me llevo una comisión sin que a ti te cueste más.

Montar tus propias bases y tus propias pantallas sin programar es exactamente lo que enseño en Yo SA.

Ver Yo SA

Relacionado

Sigue leyendo