Transcribir reuniones en español con IA: cómo lo tengo montado

Transcribir reuniones en español con IA sin pelearte con el idioma: detección automática, resumen en el idioma hablado y qué sigue fallando.

Las herramientas de reuniones están pensadas en inglés y se nota en cuanto alguien dice "vale, os paso el presupuesto".

Lo que sale al otro lado es una transcripción decente y un resumen en inglés de una conversación que fue entera en español. O peor: un resumen en español traducido del inglés, con ese sabor raro de texto que ha pasado por dos idiomas y ha perdido el matiz por el camino.

Llevo tiempo dándole vueltas a esto porque mis reuniones son con Fer y con Sara, y son en español. Y porque vivo en Polonia, así que de vez en cuando aparece un nombre propio que ninguna IA anglosajona ha visto en su vida.

¿Hay algo que transcriba reuniones en español bien?

Sí. Y la clave no es que transcriba en español, que eso lo hace media docena de herramientas.

La clave es que el resumen salga en el idioma en que se habló.

MeetGeek lo dice literal en su propia página de precios: soporta transcripción y resumen en más de cien idiomas, cita el español entre los ejemplos, y remata con la frase que importa: «The AI automatically detects the spoken language and generates accurate transcripts and summaries in that language». La IA detecta sola el idioma hablado y genera transcripciones y resúmenes en ese idioma.

Parece un detalle tonto. No lo es. Es la diferencia entre abrir el resumen y usarlo, o abrirlo y tener que releer la transcripción entera porque el resumen te ha traducido "lo dejamos para la semana que viene" como una decisión firme.

Si quieres comprobarlo con una reunión tuya, MeetGeek tiene plan gratis (enlace de afiliado: así me ayudas a seguir creando contenido) con tres horas de transcripción al mes para siempre. Tres horas dan para dos o tres reuniones de verdad, que es exactamente lo que necesitas para saber si te vale.

¿Qué tiene de difícil transcribir español?

Tres cosas, y ninguna es el acento.

Los nombres propios. Un cliente que se llama Iñaki, una calle polaca, el apellido de tu gestora. La IA no falla en las palabras del diccionario, falla en las que no están. Y los nombres propios son justo lo que necesitas que salga bien, porque son lo que buscas después.

Las muletillas y el solapamiento. Hablamos encima del otro mucho más de lo que creemos. En una llamada de tres personas hay tramos de cinco segundos donde hablan dos a la vez, y ahí es donde las transcripciones se convierten en sopa.

El cambio de idioma a media frase. Esto es lo mío. Estás hablando en español y sueltas "el funnel", "el onboarding", "un deploy". Palabras inglesas dentro de una frase española, dichas con acento español. Es el escenario que más rompe a los transcriptores.

¿Y si la reunión es medio en español y medio en inglés?

Aquí te tengo que decir la verdad incómoda: no lo sé, y no lo he encontrado documentado en ningún sitio oficial.

MeetGeek documenta la detección automática del idioma hablado. Lo que no documenta en ninguna página es qué hace exactamente cuando en una misma reunión hay dos idiomas de verdad, no palabras sueltas: una parte en español y otra en inglés porque entra alguien de fuera a mitad.

Podría decirte "detecta los dos y los separa" y quedaría muy bien en el post. Pero me lo estaría inventando, así que no.

Lo que sí puedo decirte es cómo lo probarías tú en diez minutos: grabas una reunión corta donde a propósito cambies de idioma a la mitad y miras qué te devuelve. Con el plan gratis te sobra. Si el resumen sale coherente, tienes tu respuesta. Si sale una mezcla rara, ya sabes que a las reuniones bilingües les toca transcripción manual.

Yo prefiero decirte esto que venderte una certeza que no tengo.

¿Cómo lo tengo montado?

El montaje genérico de esto (qué es un asistente de reuniones, qué hace con el audio, dónde acaban las notas) ya lo conté en cómo montar un resumen de reuniones automático con IA, así que no lo repito. Aquí va solo la parte que cambia cuando hablas en español y cuando no quieres que esto se te vaya de las manos.

Uno: conectas el calendario. MeetGeek se integra con Google Calendar y con Outlook Calendar. Se invita al asistente al evento y él entra, graba, transcribe y resume. Las plataformas que cubre son Zoom, Google Meet y Microsoft Teams.

Dos, y esto es lo importante: decides a qué reuniones entra. Aquí es donde la gente la caga. Conectan el calendario, lo dejan en automático, y a la semana tienen cuarenta grabaciones de las cuales treinta y ocho no va a abrir nadie nunca.

Mi criterio es corto. Entra a las reuniones donde se decide algo o donde alguien me da información que voy a necesitar dentro de un mes. No entra a las llamadas de "a ver qué tal", ni a las conversaciones de equipo del día a día, ni a nada que dure menos de quince minutos.

Con ese filtro, las tres horas del plan gratis dan para bastante más de lo que parece.

Tres: el idioma no lo tocas. No hay que configurar "español" en ningún sitio. Lo detecta él por el audio. Que es justo lo que quieres si algunas reuniones son en español y otras no.

Si quieres montártelo mientras lees esto, crea la cuenta y conecta tu calendario: son cinco minutos y la siguiente reunión que tengas ya entra sola.

¿Y si no quiero un bot raro sentado en la reunión?

Esta es la objeción que más me han puesto, y es razonable. Meter un participante llamado "MeetGeek Notetaker" en una llamada con un cliente cambia la conversación. La gente se pone rara.

MeetGeek tiene grabación sin bot desde el navegador y desde la aplicación de escritorio, y viene incluida en el plan gratis. O sea que grabas sin que aparezca nadie más en la lista de participantes.

Dicho lo cual, y esto va en serio: avisa igual. No porque lo diga la herramienta, sino porque grabar a alguien sin decírselo es una guarrada y además, en Europa, tiene su parte legal. "Oye, que voy a grabar esto para las notas, ¿te parece?" tarda dos segundos y nadie ha dicho nunca que no.

¿Qué falla todavía?

Los nombres propios raros siguen fallando. Si en tu sector se manejan nombres de producto inventados o marcas poco conocidas, cuenta con corregirlos a mano.

El resumen decide por su cuenta qué es importante. A veces te marca como acuerdo algo que fue un comentario de pasada. Eso no lo arregla ninguna herramienta: es el precio de que resuma una máquina.

Y hay un tercer punto que no es culpa del software. Si grabas todo, no lees nada. La transcripción automática crea la ilusión de que ya no hace falta prestar atención, y luego tienes catorce documentos que nadie ha abierto. La herramienta te quita el trabajo de escribir, no el de decidir qué importa.

¿Qué hago con la transcripción después?

Aquí es donde esto deja de ser una comodidad y empieza a rentar.

Una transcripción es texto tuyo, hablado, con tus palabras y tus ejemplos. O sea, materia prima. Yo tiro de ella igual que tiro del audio de un vídeo: la paso por Claude con el contexto adecuado y sale un borrador. El proceso es el mismo que cuento en cómo convertir un vídeo en un post de blog, solo que en vez de un vídeo es una llamada.

Y si lo que grabas son formaciones o sesiones que luego publicas, la transcripción te sirve además para los subtítulos, que es otro trabajo manual que ya no tiene sentido hacer a mano. Lo expliqué en subtítulos automáticos para vídeo con IA.

¿Cuánto aguanta el plan gratis?

Datos de la página oficial de precios, en dólares, con la facturación anual activada (anuncian hasta un 40 % de ahorro frente al mes suelto). Los precios mensuales sin compromiso no los he podido comprobar porque el conmutador de la web va por JavaScript.

PlanPrecio por usuario y mesTranscripciónLímite por reunión
Basic0 $3 h al mes2 h
Pro9,99 $20 h al mes3 h
Business17 $Ilimitada4 h

Haz la cuenta con tu semana real. Tres horas al mes son unas dos reuniones largas o cuatro cortas. Si tienes llamadas todos los días, el gratis se te acaba en semana y media.

Lo bueno es que el plan gratis no es una demo capada. Trae los resúmenes con IA sin límite, la búsqueda global, la grabación sin bot, la extensión de Chrome, las apps de móvil y hasta acceso a la API. Lo que compras al pasar a Pro son horas y las integraciones ilimitadas con Zapier, Make y n8n.

Mi consejo es el aburrido: empieza gratis, filtra bien a qué reuniones entra y espera a chocarte con el límite. Cuando te lo choques, ya sabrás si esas tres horas te han ahorrado más de diez euros de tu tiempo. Si la respuesta es sí, pasar a Pro es una decisión de treinta segundos. Y si es no, no pagues.

Si esto te ha hecho pensar que hay más cosas de tu semana que podría estar haciendo una máquina, empieza por ver dónde estás. Tengo un test de nivel de IA de cinco minutos que te dice qué usas bien, qué estás haciendo a mano sin necesidad y por dónde seguir.

Relacionado

Sigue leyendo