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Ser diseñador gráfico con TDAH: entre la creatividad y la entrega imposible

Tu cerebro genera ideas a velocidad absurda. El problema es entregarlas a tiempo. Ser diseñador gráfico con TDAH es un reto constante.

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Tu cerebro genera ideas a velocidad absurda. El problema es que también abandona cada una a la misma velocidad. Ser diseñador gráfico con TDAH es vivir entre la creatividad sin límite y la entrega que nunca llega.

Conozco esa sensación. Abres Figma con una idea clarísima en la cabeza. Media hora después tienes cuatro versiones distintas del logo, has cambiado la paleta de colores tres veces, te has ido a buscar inspiración a Dribbble, has acabado en un hilo de Reddit sobre tipografías brutalistas, y de la idea original no queda nada. Son las once de la noche. El cliente espera el archivo mañana a las nueve.

Y tú ahí, con diecisiete capas abiertas y cero archivos entregables.

¿Es el diseño gráfico una buena profesión para alguien con TDAH?

Depende de a quién le preguntes.

Si le preguntas a alguien que no tiene TDAH, te dirá que sí. Que es creativo, visual, que cada proyecto es distinto. Que es perfecto para cerebros inquietos.

Si le preguntas a un diseñador gráfico con TDAH, te dirá algo más matizado. Algo tipo: "Es la mejor profesión del mundo durante las primeras cuatro horas de un proyecto nuevo. Y la peor del mundo durante las cuarenta horas restantes".

Porque la fase de ideación es pura dopamina. Todo es posible, todo es nuevo, tu cerebro está en modo fiesta. Bocetos, moodboards, referencias. Estás encendido.

Pero luego llega la fase de ejecución. La de pulir detalles. La de ajustar márgenes, exportar en los formatos correctos, revisar que el azul corporativo del cliente es el #003DA5 y no el #003EA6. Y ahí tu cerebro dice "paso, me voy, esto ya no es divertido".

Es como si alguien te contratara para encender fuegos artificiales, pero el trabajo real fuera recoger los cartuchos quemados del suelo después.

¿Por qué el TDAH complica lo que debería ser tu superpoder?

Porque el diseño gráfico profesional no va solo de tener buenas ideas. Va de tener buenas ideas Y entregarlas en plazo, en formato, con las revisiones incorporadas, y sin que el cliente tenga que escribirte tres veces para preguntar "¿cómo vas?".

Y eso es exactamente lo que el TDAH sabotea.

La creatividad está. De sobra. Tu cerebro hace conexiones que nadie más ve. Mezclas estilos que no deberían funcionar y funcionan. Ves soluciones visuales en tres segundos donde otros necesitan tres días.

Pero después:

  • Te olvidas de guardar la versión final y envías el borrador con la marca de agua de Unsplash.
  • Haces tres propuestas cuando te pidieron una porque no pudiste decidir cuál matar.
  • Subestimas el tiempo de cada proyecto porque tu cerebro mide en "cuánto tardaría si estuviera inspirado", no "cuánto tardaría un martes a las cuatro de la tarde después de comer lentejas".
  • Te hiperfocalizas en un detalle microscópico (la sombra de un icono, el kerning de una letra) y pierdes de vista el conjunto.

Resultado: el cliente recibe algo brillante... dos días tarde. O algo mediocre a tiempo porque te entró el pánico a última hora y lo hiciste en modo supervivencia.

Ninguna de las dos opciones es sostenible.

¿Y el freelance? ¿No es la solución para el cerebro TDAH?

Es la fantasía que nos vendemos todos.

"Si trabajo por mi cuenta, pongo mis horarios, elijo mis proyectos, no tengo jefe. Perfecto para mi TDAH".

Y es verdad que la libertad ayuda. No tener a alguien mirándote mientras trabajas, poder currar a las dos de la madrugada si es cuando tu cerebro decide colaborar. Eso mola.

Pero el freelance también significa: tú eres el jefe, el contable, el comercial, el project manager y el que contesta emails. Tú pones las deadlines. Tú te las saltas. Y no hay nadie que te diga "oye, que esto iba para el jueves".

Para un cerebro que necesita estructura externa, el freelance sin sistema es como soltar a un niño en una tienda de chuches y decirle "tú mismo, pero come equilibrado".

Lo que funciona no es tener menos estructura. Es tener la estructura correcta, la que se adapta a cómo funciona tu cerebro, no la que te impusieron en la carrera.

¿Qué puedes hacer sin dejar de ser diseñador?

No voy a darte la charla de "usa un temporizador Pomodoro y todo se arregla". Si fuera tan fácil no estarías leyendo esto.

Lo que sí funciona, al menos en mi experiencia y en la de diseñadores con TDAH que conozco:

Mata las versiones. Tu cerebro quiere explorar infinitas opciones. Ponle un límite antes de empezar. Dos propuestas máximo. No tres, no cinco. Dos. Y la primera que termines cuenta como una.

Separa los días de crear de los días de entregar. No intentes hacer ideación y producción final en la misma sesión. Tu cerebro necesita modos distintos para cada cosa. Lunes y martes creas. Miércoles y jueves produces. Viernes entregas y contestas emails. O como te funcione a ti, pero sepáralos.

Cobra por proyecto, no por hora. Si cobras por hora, cada minuto que te dispersas es dinero que pierdes. Si cobras por proyecto, tu cerebro puede ir a su ritmo sin que te castigues económicamente por cada tangente.

Ten un sistema de entrega que no dependa de tu memoria. Un Notion, un Trello, lo que sea. Pero algo que te diga "esto va para el jueves" sin que tengas que recordarlo tú. Tu memoria de trabajo no es tu amiga. Deja de confiar en ella.

Y sobre todo: deja de confundir tu valor como diseñador con tu capacidad de cumplir plazos. Son cosas distintas. Una es talento. La otra es gestión ejecutiva. Y la segunda se puede sistematizar. El problema no es que no valgas, es que llevas años compensando un cerebro que nadie te explicó.

No estás loco. Estás sin diagnosticar (o sin herramientas)

La mayoría de diseñadores gráficos con TDAH que conozco pasaron años pensando que eran vagos, desorganizados o simplemente "malos con los plazos". Que era un defecto de carácter, no de neurología.

Y eso es lo que más daño hace. No el TDAH en sí. Sino creer que el problema eres tú.

Saltar de trabajo en trabajo

Sirves. Pero tu cerebro necesita cosas distintas para funcionar. Y eso no te lo enseñaron ni en la universidad ni en ningún tutorial de Photoshop.

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