Solo me motiva lo nuevo: el problema de necesitar novedad constante
Empiezas algo y te apasiona. Dos semanas después lo abandonas. No es falta de compromiso. Es tu cerebro buscando dopamina.
Nuevo proyecto. Nuevo hobby. Nuevo plan. Nueva idea. Cada vez que algo es nuevo, sientes esa descarga eléctrica que te dice "esto es lo que estaba buscando". Y te lanzas. Con todo. Sin reservas. Sin medida.
Y durante los primeros días, eres un genio. Investigas, planificas, ejecutas, avanzas más en una semana de lo que la mayoría avanza en un mes. La gente a tu alrededor flipan con tu energía. Tú flipas con tu energía. Piensas "esta vez sí, esta vez es diferente".
Y dos semanas después, estás buscando el siguiente proyecto nuevo.
No porque el anterior fuera malo. No porque te equivocaras. Sino porque dejó de ser nuevo. Y cuando dejó de ser nuevo, dejó de generar esa descarga. Y sin la descarga, no puedes moverte.
¿Por qué lo nuevo te activa y lo de siempre te paraliza?
Porque la novedad es dopamina pura. Y tu cerebro necesita dopamina para funcionar.
Cuando encuentras algo nuevo, tu cerebro lo trata como un descubrimiento. Activa el sistema de recompensa. Genera atención, energía, motivación. Es un mecanismo de supervivencia ancestral: lo nuevo podía ser una oportunidad (comida, refugio, pareja) y el cerebro evolucionó para prestarle atención máxima.
El problema es que tu cerebro tiene el umbral de "esto ya no es nuevo" mucho más bajo que el de la mayoría. Lo que para otros sigue siendo interesante durante meses, para ti pierde la novedad en días. Y cuando la novedad se va, la dopamina se va con ella. Y sin dopamina, no tienes energía ni para lo que te gusta.
Es como estar enganchado a los tráilers de películas pero no poder ver la película entera. El tráiler tiene lo mejor, lo más intenso, lo más estimulante. La película tiene relleno. Y tu cerebro no hace relleno.
El cementerio de proyectos abandonados
Si abrieras un almacén con todos tus proyectos empezados y no terminados, necesitarías un almacén bastante grande.
Cursos empezados. Libros a medias. Idiomas que ibas a aprender. Instrumentos que ibas a tocar. Negocios que ibas a montar. Hobbies que ibas a dominar. Todos empezaron con una explosión de entusiasmo. Todos terminaron en el mismo sitio: un cajón que no vuelves a abrir.
Y lo peor no es tener proyectos abandonados. Lo peor es la historia que te cuentas sobre ellos. "No termino nada." "No tengo disciplina." "Soy un inconstante." "Empiezo todo y no acabo nada."
Esa narrativa es veneno. Porque cada nuevo proyecto empieza con la sombra de todos los anteriores. Y cada vez confías menos en ti mismo. Y cada vez la voz que dice "para qué empezar si lo vas a abandonar" es más fuerte.
¿Es posible terminar cosas cuando tu cerebro busca novedad?
Sí. Pero no de la forma que te han dicho.
El consejo habitual es "sé disciplinado" y "comprométete". Que es como decirle a alguien con miopía que se esfuerce más en ver de lejos. No funciona así.
Lo que sí funciona es meter novedad artificial dentro de los proyectos existentes. Cambiar el método. Cambiar el entorno. Cambiar el orden. Hacer la misma tarea pero de una forma diferente. Tu cerebro no necesita un proyecto nuevo. Necesita algo nuevo dentro del proyecto actual.
A mí me funciona cambiar de sitio para trabajar. Cambiar de herramienta. Cambiar el enfoque. Si llevo dos semanas escribiendo de una forma y se me hace cuesta arriba, cambio el formato. El proyecto sigue siendo el mismo, pero mi cerebro lo percibe como algo diferente. Y se reactiva.
No siempre funciona. Hay veces que la novedad se agota y no hay truco que valga. Pero funciona más de lo que pensarías.
Lo que hay debajo del "solo me motiva lo nuevo"
Voy a decir algo que quizá no quieras escuchar. O quizá es exactamente lo que necesitas escuchar.
La búsqueda compulsiva de novedad es uno de los rasgos más característicos del TDAH en adultos. No es "ser curioso". No es "tener muchos intereses". Es una necesidad neurológica de estímulo nuevo porque tu cerebro no produce suficiente dopamina con lo que ya tiene.
Necesitar estimulación constante para funcionar
Esto no es un diagnóstico. No soy médico. No te estoy diciendo que tengas TDAH. Te estoy diciendo que si la motivación te dura horas en vez de días, si tu vida es un cementerio de proyectos que empezaron con fuegos artificiales y terminaron en silencio, puede que haya una explicación que no sea "soy un desastre".
Y puede que saber esa explicación te quite un peso de encima que llevas cargando demasiado tiempo. Pero eso es algo que tienes que explorar con un profesional, no con un post de blog.
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