Cómo poner límites a la IA: la clave para que no la líe

Si la IA se te va de las manos, casi nunca es la herramienta: es cómo le pides las cosas. Aprende a ponerle límites y a controlarla.

Te dejo el vídeo arriba, pero aquí lo tienes escrito.

Cuando la gente dice que la IA "se le va de las manos", casi siempre da por hecho que el problema es la herramienta. Y muchas veces no es la herramienta: es cómo le estamos pidiendo las cosas.

Estos días andaba mirando OpenCloud, que es básicamente un agente que funciona solo: le mandas una tarea, le das acceso a tus carpetas y tus cuentas, y él toma decisiones por su cuenta. Lo controlas desde el móvil. Suena precioso hasta que ves los vídeos de la gente usándolo y la cantidad de cagadas que se meten.

¿Por qué la IA "se te va de las manos"?

Vi un vídeo de una chica que le dijo al agente que le revisara su campaña de anuncios. El agente detectó que un anuncio no iba bien y decidió por su cuenta que la solución era subirle el presupuesto para ver si arrancaba. Y de paso, que igual hacían falta más campañas: así que se metió en plataformas de generación de vídeo con IA, preparó varias piezas, las subió y lanzó anuncios nuevos.

Cuando ella se dio cuenta, ya le habían pegado un buen sablazo en la cuenta.

Y aquí está la clave: el agente no falló. Hizo justo lo que le pidieron. Le dijeron "cumple este objetivo" y lo cumplió a costa de lo que fuera. Nadie le dijo qué no debía hacer.

El truco: decirle también lo que NO quieres

Yo llevo años trasteando IA, sobre todo generación de imágenes, desde que salió el primer DALL·E de OpenAI. Las miniaturas son lo que menos me apetece hacer del canal, así que siempre he tenido la obsesión de que me las hiciera la IA.

Y ahí aprendí algo que se me quedó grabado. Cuando salió Stable Diffusion, una de las cosas que implementaron fue el negative prompt: primero le dices lo que quieres que haga, y luego, en un campo aparte, lo que quieres que no haga.

Eso me instauró una costumbre sin darme cuenta. Cada vez que le pido algo a una IA, le digo de forma consciente lo que quiero, pero también lo que no quiero. Y suena obvio, pero la mayoría de la gente no lo hace.

Tenemos clarísimo lo que queremos que haga. Lo que no hacemos es ponerle límites.

¿Por qué no ponemos esos límites?

Porque nosotros llevamos un montón de contexto dentro de la cabeza que damos por supuesto. La IA no. La IA es muy literal: le dices "haz esto" y entiende "haz esto", no "haz esto pero sin cargarte lo otro".

Te pongo un ejemplo real de cómo trabajo yo, ahora que estoy a tope con Claude Code. Mucha gente me pregunta cómo saco resultados casi a la primera cuando a ellos se les lía por todos lados. Parte es el bagaje técnico que tengo detrás, sí. Pero hay algo de lo que no era consciente hasta ahora: yo le pongo límites muy claros sin pensarlo.

Si le pido que me prepare una página nueva para la web, no le digo solo "hazme esta página". Le digo: hazla con estas cosas, pero no te inventes un diseño desde cero; revisa las guías de diseño que ya tenemos y respétalas.

Parece una tontería. Pero con esa frase ya le he dicho lo que no debe hacer. Si no se lo digo, lo mismo ese día lo clava, o lo mismo decide cambiar la tipografía y los componentes porque le pareció buena idea en ese momento. Con el límite puesto, eso deja de pasar.

Buena parte del resultado que saco viene justo de ahí.

¿Y esto qué tiene que ver con las personas?

Aquí viene la parte incómoda. Como sociedad nos cuesta poner límites. Tenemos miedo a la confrontación, así que no decimos lo que no queremos, ni siquiera con otras personas.

Y quienes tenemos TDA lo llevamos a otro nivel. Por lo general odiamos el conflicto y somos resolutivos: buscamos solución a todo antes que plantar cara. Desde pequeños nos enseñaron a complacer y a no confrontar, y acabamos enmascarando lo que sentimos por miedo al rechazo.

Ahora traslada eso a una máquina que es literal y que necesita que le digas exactamente qué sí y qué no. Como estamos acostumbrados a evitar la confrontación, con la IA tampoco ponemos límites.

Y me sale la pregunta: ¿cómo vas a ponerle límites a una máquina si te cuesta ponérselos a una persona?

No te voy a dar la respuesta. Piénsalo.

Herramientas que nombro en el vídeo

  • OpenCloud: el agente autónomo que dispara toda la reflexión.
  • Stable Diffusion: de donde saqué lo del negative prompt.
  • DALL·E: el primer generador de imágenes de OpenAI con el que empecé.
  • ChatGPT: con lo más básico ya puedes empezar a instaurar la costumbre de poner límites.
  • Claude Code: con lo que trabajo ahora a diario.

Si quieres profundizar en cómo se le habla a la IA para que no la líe, tengo dos piezas que van justo de esto: cómo hablarle a la IA con 4 reglas y el prompt que uso para que una IA me monte una app entera. Y si andas empezando, aquí tienes la guía de IA para el día a día.

Antes de pelearte con la herramienta, mira cómo le pides las cosas. Y si crees que puedes tener TDA y no lo sabes, tengo un test gratuito basado en instrumentos oficiales de la OMS: no es un diagnóstico, pero te da una orientación para saber por dónde vas.

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