Cómo auditar los títulos de tu canal de YouTube con IA

Le pedí a Claude que auditara los títulos de mi canal leyendo mis transcripciones. Cómo montar esa auditoría de títulos de YouTube con IA.

Te dejo el vídeo arriba, pero aquí lo tienes escrito y con el paso a paso para que puedas hacerlo tú.

Hay una cosa que me gusta hacer de vez en cuando y que casi nunca encuentro el rato de hacer: darme un repaso al canal. Auditar métricas, títulos, miniaturas. Sentarme a mirar si lo que estoy publicando va por buen camino o si con las prisas del día a día se me están colando errores que no veo.

El problema es que eso lleva tiempo. Y cuando algo lleva tiempo, lo voy dejando. Lo voy dejando, lo voy dejando, y un día me doy cuenta de que llevo meses sin revisarlo. Me frustro porque quiero hacerlo, pero no lo hago; lo retraso porque total, ya lo haré. El bucle de siempre.

Hasta que el otro día pensé una cosa muy obvia: si ya tengo escritas todas las pautas que reviso, ¿por qué no dejo que lo haga Claude?

¿Por qué dejar que la IA audite tus títulos en vez de hacerlo a mano?

Porque una auditoría de títulos no es un trabajo creativo, es un trabajo de comparar. Coges cada título, miras de qué va el vídeo de verdad y compruebas si el título representa lo que el vídeo cuenta. Es justo la clase de tarea repetitiva que te come una tarde entera y que la IA hace en un rato.

La clave está en que Claude sepa de qué va cada vídeo. Y ahí es donde entra lo que ya tenía montado sin darme cuenta: las transcripciones.

Paso 1: ten guardadas las transcripciones de tus vídeos

Yo ya voy guardando la transcripción de cada vídeo. Lo tengo automatizado con Whisper: cada vídeo que grabo se transcribe solo y me deja el texto en un archivo. Lo tengo montado con Claude para que me lo genere sin que yo tenga que hacer nada.

A veces se me olvida activarlo. Cuando eso pasa y el vídeo ya está publicado, tiro de una extensión de Chrome para sacar transcripciones de YouTube. Entras a cualquier vídeo, te da la transcripción a la derecha y puedes copiarla con marcas de tiempo o sin ellas. La parte de las transcripciones es gratis. Copio el texto, copio el título del vídeo y lo pego en mi archivo.

El formato que uso es sencillo: un archivo de texto o Markdown con el título del vídeo y debajo su transcripción, separando un vídeo de otro. Antes tenía un archivo por año. Ahora que subo un vídeo diario, un archivo anual sería una locura, así que voy a pasar a uno por trimestre para que no se conviertan en archivos enormes.

Si quieres montar este flujo de transcripciones para reutilizarlo en más cosas, te lo cuento entero en cómo convertir un vídeo en post de blog sin reescribir.

Paso 2: pásale las transcripciones a Claude y pídele la auditoría

Con todas las transcripciones en un sitio, le digo a Claude que se las lea y que entienda bien de qué va cada vídeo. Sabiendo el contenido real, puede juzgar si el título representa lo que el vídeo cuenta y si sigue las pautas que le pido.

Yo cogí los últimos 69 títulos. Ese número no tiene nada especial, es simplemente hasta donde llegué. De esos 69, me dijo que tenía que cambiar 25.

Y lo interesante no es el número, sino el porqué de cada uno.

¿Qué tipo de errores te encuentra en los títulos?

El patrón que más me señaló es este: el título se centra en una anécdota del vídeo en vez de en lo que el vídeo realmente resuelve. Yo me enganchaba a un detalle gracioso o a un momento concreto y lo ponía en el título, cuando lo que buscaba la gente estaba en otro sitio.

Me puso un ejemplo que lo dejó clarísimo. Tenía un vídeo cuyo título hablaba de necesitar a alguien al lado para concentrarme. El vídeo va de un fenómeno con nombre propio, el de necesitar a otra persona presente para poder ponerte a trabajar. El problema del título es que la persona que busca justo eso, "por qué necesito a alguien al lado para trabajar", nunca iba a encontrar mi vídeo. Y era exactamente esa persona la que más lo necesitaba.

La propuesta que me dio describía el fenómeno con una frase que genera identificación inmediata, de las que alguien lee y piensa "esto me pasa a mí exactamente". Click.

Ese es el trabajo: no reescribir por reescribir, sino acercar el título a lo que la persona escribiría en el buscador cuando tiene ese problema. La diferencia entre un título de mirar y un título de encontrar.

Paso 3: convierte la auditoría en un sistema que puedas repetir

Como me gustó tanto el resultado, di un paso más: le pedí a Claude que me hiciera una guía de cómo hacer esto mismo con IA, para poder repetirlo yo cada trimestre sin volver a explicarlo todo desde cero.

Ahí está la gracia de fondo. Antes esto lo hacía a mano y me daba una pereza tremenda. Ahora lo tengo preparado: las transcripciones se guardan solas, las pautas están escritas y la auditoría es cuestión de lanzarla. Un proceso que hacía a ratos sueltos y sin ganas se convierte en algo que puedo repetir en minutos.

Y esto sirve para mucho más que para los títulos. La idea es la misma para cualquier tarea manual y repetitiva que hoy haces tú a mano: si sabes explicar cómo se hace, puedes dejar que la IA lo haga por ti. El truco no está en la herramienta, está en tener escrito el criterio.

Las herramientas que salen en el vídeo

  • Claude Code: es donde tengo las transcripciones y a quien le pido la auditoría.
  • Whisper: para transcribir cada vídeo automáticamente en cuanto lo grabo.
  • Una extensión de Chrome para transcripciones de YouTube: el plan B cuando se me olvidó transcribir y el vídeo ya está publicado. La parte de sacar la transcripción es gratis.

Si quieres montar tu propio equipo para llevar un canal a diario sin volverte loco, lo tienes en las herramientas del creador con IA. Y si el que se te atasca es el guion, aquí va cómo escribir el guion de un vídeo con IA sin sonar a robot.

Este mismo enfoque, el de dejar por escrito tus criterios para que la IA haga por ti las tareas que antes hacías a mano, es la base de todo lo que enseño en Yo S.A. No va de subir más vídeos: va de que cada cosa que publiques tenga sentido y funcione.

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