No sé gestionar mi tiempo aunque tenga mil métodos probados

Has probado Pomodoro, time blocking, listas de tareas. Nada funciona. El problema no es el método, es cómo percibe tu cerebro el tiempo.

He probado Pomodoro. Time blocking. La matriz de Eisenhower. Getting Things Done. Eat the Frog. Listas de tareas. Listas de prioridades. Listas de las listas de prioridades.

Nada funciona.

Bueno, miento. Todo funciona. Tres días. Luego deja de funcionar y me quedo peor que al principio porque ahora no solo no gestiono mi tiempo, sino que tengo otro método fracasado que añadir a la colección.

Mi colección de métodos abandonados es más grande que mi colección de Spotify. Y mira que tengo canciones guardadas.

¿Por qué ningún método de gestión del tiempo te funciona?

Porque todos asumen algo que en tu caso no se cumple: que percibes el tiempo de forma lineal.

Imagínate que alguien te da un mapa perfecto de Madrid. Calles, plazas, atajos, metro. Todo. Pero tú no ves las distancias. Para ti, ir de Sol a Atocha parece lo mismo que ir de Sol a Vallecas. Ese mapa, por muy bueno que sea, no te va a servir de nada. Porque el problema no es el mapa. Es tu percepción del terreno.

Con el tiempo pasa igual. Hay cerebros que no perciben el paso del tiempo como el resto. Para ti, 10 minutos y 45 minutos se sienten igual. "Cinco minutitos" se convierten en una hora sin que notes la transición. Y cuando miras el reloj piensas "es imposible que hayan pasado dos horas".

Pero han pasado. Siempre pasan.

La ceguera temporal tiene nombre

No me lo estoy inventando. Se llama "time blindness" y es un concepto que la neurociencia ha investigado bastante. Hay cerebros que literalmente no procesan el paso del tiempo como la mayoría. No es pereza, no es falta de interés, no es que no te importe llegar tarde. Es que tu cerebro calcula mal el tiempo para todo.

"Tardo 10 minutos en ducharme." No. Tardas 25. Pero tu cerebro dice 10 y tú le crees. Porque siempre le crees. Y siempre te miente.

"Esto lo hago en media hora." No. Lo haces en hora y media. Si lo haces. Porque a mitad te distraes con algo que "solo iba a ser un segundo" y ese segundo se convierte en 40 minutos de scroll en el móvil.

Y luego te preguntas por qué no sabes cuánto tardas en prepararte. Pues por eso. Porque tu reloj interno está roto.

El ciclo de la culpa

Lo peor no es perder el tiempo. Lo peor es lo que viene después.

Pierdes dos horas. Te sientes culpable. La culpa te paraliza. Pierdes otra hora sintiéndote mal por haber perdido las dos anteriores. Ahora llevas tres horas perdidas y un nivel de ansiedad que no te deja ni empezar lo que tenías que hacer.

Entonces piensas "mañana me organizo mejor". Buscas un nuevo método. Lo configuras. Te ilusionas. Funciona el lunes. El martes regular. El miércoles ya no existe.

Y vuelta a empezar. Tu semana se desmorona antes del martes y tú sigues pensando que es culpa tuya. Que no te esfuerzas lo suficiente. Que eres un desastre.

No. No eres un desastre. Tu cerebro procesa el tiempo diferente. Y eso cambia absolutamente todo.

Lo que de verdad ayuda (no es otro método)

Mira, no te voy a dar otro método. Te voy a dar una perspectiva.

Si tu cerebro no percibe bien el tiempo, necesitas externalizar la percepción del tiempo. Sacarla de tu cabeza y ponerla fuera.

Relojes visibles. En cada habitación. Temporizadores que suenen. Alarmas para todo. No porque seas tonto, sino porque tu reloj interno no funciona y necesitas uno externo. Es como llevar gafas. No es un fracaso. Es una herramienta.

Y lo más importante: dejar de intentar que tu cerebro cambie y empezar a adaptar tu entorno a cómo funciona tu cerebro. Eso no es rendirse. Es entender por qué todo te cuesta más que a los demás y actuar en consecuencia.

Esto no es diagnóstico médico, que quede claro. Si sospechas que tu relación con el tiempo no es normal, un profesional puede ayudarte a entender qué pasa realmente.

---

Si el tiempo se te escapa y ningún método te funciona, quizá el problema no sea el método. Tengo un test de 43 preguntas sobre cómo funciona tu atención que puede darte bastante claridad. Gratis y sin compromiso. Hacer el test TDAH.

Relacionado

Sigue leyendo