No puedo mantener la misma calidad de trabajo todos los días

Lunes: trabajo brillante. Martes: mediocre. Miércoles: desastre. Tu calidad fluctúa sin que tú decidas nada.

El lunes haces un trabajo del que estás orgulloso. El martes, meh. El miércoles miras lo que has hecho y piensas "esto lo ha escrito otra persona". Y no en el buen sentido.

Lo que me fastidia no es tener días malos. Todo el mundo los tiene. Lo que me fastidia es que no puedo predecirlo. Me levanto y no sé si hoy es día de genio o día de desastre. No hay patrón. No hay lógica. No hay nada que pueda controlar para asegurar que mañana voy a rendir como hoy.

Es como una lotería. Pero en vez de dinero, te juegas tu autoestima profesional.

¿Por qué mi rendimiento es una montaña rusa?

Porque tu rendimiento depende de tu regulación interna. Y tu regulación interna no es estable.

Hay personas cuyo rendimiento varía poco de un día a otro. Tienen días mejores y peores, pero dentro de un rango estrecho. Un 7 un día, un 6 otro, un 8 de vez en cuando. Predecible.

Y luego estás tú. Un 10 el lunes, un 3 el martes, un 7 el miércoles, un 2 el jueves. Sin previo aviso. Sin explicación. Como si alguien estuviera jugando con un regulador de voltaje y tu cerebro fuera el aparato que se enciende y se apaga dependiendo de la corriente.

La clave está en la dopamina. Otra vez. Los días que tu cerebro tiene niveles de dopamina adecuados, rindes como un campeón. Todo fluye. La concentración aparece sin esfuerzo. Las ideas llegan solas. Pero los días que la dopamina baja, es como intentar arrancar un coche sin batería. Giras la llave y no pasa nada.

Y no puedes controlar esos niveles. No conscientemente. Puedes influir un poco con el sueño, el ejercicio, la alimentación. Pero la fluctuación es más grande que lo que esos hábitos pueden compensar.

¿Debería preocuparme o es normal?

Mira, todo el mundo tiene variaciones. Pero hay una diferencia entre "hoy estoy un poco cansado" y "hoy literalmente no puedo hacer mi trabajo al nivel que sé que puedo".

Si la variación es sutil, probablemente es normal. Si la variación es brutal, si un día produces trabajo brillante y al siguiente parece que lo ha hecho alguien que no sabe lo que hace, eso ya es otra cosa.

El problema es que te acostumbras. Llevas tanto tiempo viviendo así que piensas que es lo normal. Que todo el mundo tiene días en los que no puede ni pensar. Y no. No todo el mundo.

Es como cuando no rindes en el trabajo aunque quieres. No es falta de ganas. Es que algo dentro de ti no está cooperando.

Cómo lidiar con la inconsistencia

No puedo decirte cómo tener un rendimiento estable todos los días. No lo sé. Si lo supiera, estaría forrado.

Pero puedo decirte lo que hago para que la inconsistencia no me destruya.

Primero: los días buenos, aprovecho. No guardo energía para mañana. Porque mañana no sé cómo voy a estar. Si hoy estoy a tope, hoy hago lo importante. Lo difícil. Lo que requiere mi mejor versión.

Segundo: los días malos, bajo el listón. No intento hacer trabajo creativo o estratégico. Hago tareas mecánicas. Ordenar cosas. Responder emails cortos. Organizar archivos. Cosas que mi cerebro puede hacer con el piloto automático.

Tercero: dejo de juzgarme por los días malos. Esto es lo más difícil. Porque cuando ayer hiciste algo brillante y hoy no puedes ni empezar, la voz interior dice "eres un vago". Pero no eres un vago. Eres alguien cuyo cerebro fluctúa más que el de la media.

Y cuarto: si esto te pasa de forma constante y afecta a tu trabajo, tu carrera, tu autoestima, merece la pena que alguien con conocimiento te ayude a entenderlo. Porque tu potencial está ahí, aparece de vez en cuando en esos días buenos. El problema es acceder a él de forma consistente.

Y eso, muchas veces, tiene una explicación que va más allá de "es que soy irregular". Si sientes que te cuesta más que a los demás mantener un nivel constante, a lo mejor tu cerebro tiene un potencial que no estás pudiendo aprovechar por algo que tiene solución. O al menos, manejo.

---

Si tu rendimiento es una montaña rusa y quieres entender por qué, tengo un test de 43 preguntas sobre cómo funciona tu atención. Es gratis, tarda 5 minutos y puede darte bastante claridad. Hacer el test TDAH.

Relacionado

Sigue leyendo