Por qué he dejado Notion (y qué uso ahora en su lugar)

Fui embajador de Notion, vendí un curso llamado Notion de Cero a Mil y ahora casi no lo abro. No es que sea mala. Es que ya no me sirve a mí.

Fui embajador de Notion. Grabé cientos de vídeos. Vendí un curso que se llamaba literalmente Notion de Cero a Mil. Y ahora abro Notion una vez a la semana. Dos como mucho.

O sea, no lo he dejado del todo. Todavía tengo ahí cuatro cosas sueltas que me da pereza mover. Pero al ritmo que vamos, en cuestión de meses no lo voy a tocar. Y como llevo meses respondiendo lo mismo por comentarios, DMs y emails, mejor lo escribo una vez y lo dejo claro.

Esto no va de "Notion es malo". Va de que Notion ya no me sirve a mí. Y te voy a contar por qué.

¿Por qué dejé Notion si era mi herramienta principal?

Para entender esto tienes que saber una cosa: yo tengo TDAH. Y para un cerebro TDAH organizarse no es un problema de fuerza de voluntad. Es un problema de función ejecutiva. O sea, mi cabeza genera ideas brillantes a espuertas, pero a la hora de llevarlas a la ejecución, nanay.

Solo con externalizar la idea ya me pega el chute de dopamina. Y luego pasar a la acción me cuesta una barbaridad. Eso significa que yo no puedo organizarme de cualquier manera. Tengo que organizarme a mi manera. Con herramientas que se adapten a mí, no al revés.

Y Notion fue esa herramienta durante años. Era flexible, era moldeable, la podías estirar y deformar hasta que más o menos encajaba con lo que tu cerebro necesitaba. De hecho, es por eso por lo que triunfó tanto: porque venía a solucionar un problema muy concreto. Resulta que si querías una herramienta a medida, tenías que pagar un equipo de desarrollo. Y eso era carísimo. Inasumible para la mayoría.

Notion llegaba y te decía: oye, móntate tu propia herramienta aquí dentro con bloques, bases de datos, relaciones. Y durante años fue la hostia. Lo era.

Hasta que llegó otra cosa que rompió ese mercado por la mitad.

¿Qué uso ahora en lugar de Notion?

La respuesta corta: Obsidian para las notas, Claude Code para todo lo demás.

La respuesta larga es más interesante, porque no es que haya cambiado una herramienta por otra. He cambiado el paradigma entero. Antes yo tenía una herramienta con bloques que intentaba que hiciera todo lo que necesitaba. Ahora tengo una carpeta de archivos de texto y una IA que me construye a medida lo que me haga falta cuando me haga falta.

Obsidian me da algo que Notion nunca me pudo dar. Los archivos son míos. Son markdown plano. Los tengo en mi ordenador. Si Obsidian cerrara mañana, abro los mismos archivos con cualquier editor de texto y sigo funcionando. Nada de "tus datos viven en mis servidores y si algún día cambio de condiciones te jodes".

Claude Code es la otra pata. Y aquí es donde está la revolución. Porque antes, cuando yo quería una herramienta para gestionar algo concreto, abrir Notion era lo más rápido. ¿Programarme algo a medida? Me costaba semanas. ¿Montar la infraestructura para alojarlo? Otra semana. ¿Mantenerlo? Un dolor de cabeza eterno.

Ahora le digo a Claude Code lo que necesito y en dos tardes tengo la herramienta corriendo. Hecha a medida. Exacta a lo que mi cerebro necesita. Sin prostituir Notion para que haga cosas que no estaba diseñado para hacer.

Si te interesa el cómo exacto, tengo el flujo completo con Claude Code en mi día a día aquí.

¿Cuándo sigue mereciendo la pena Notion?

Vamos a ser honestos. Que yo haya dejado de usarlo no significa que tú tengas que dejarlo.

Notion sigue teniendo sentido si:

Eres un equipo pequeño que necesita colaborar en tiempo real sobre documentos compartidos. Ahí Notion es todavía brutal. Claude Code no es colaborativo en ese sentido.

No sabes programar ni te apetece aprender nada técnico. Notion te da una base funcional sin tocar una línea de código. Si lo que quieres es organizarte sin complicaciones, sigue siendo una opción válida.

Necesitas compartir páginas con clientes externos que no van a instalar nada. Un enlace público de Notion es inmediato.

Ya tienes tu sistema montado, funciona y no te genera fricción. Si no está roto, no lo toques. Lo peor que puedes hacer es cambiar de herramienta por moda. Lo he dicho mil veces y lo repito: coleccionar apps y métodos que nunca usas es peor que quedarse con lo que ya tienes.

En mi caso ninguna de esas condiciones se cumple. Soy programador. Trabajo básicamente solo (tengo a Fer ayudándome con edición, pero el sistema operativo del negocio soy yo). Y necesito herramientas ultra específicas que Notion no puede darme sin que me las tenga que inventar a base de bloques encadenados como un MacGyver mental.

El cambio de paradigma que nadie está viendo

Aquí viene la parte incómoda. Y te va a sonar exagerado, pero te lo digo totalmente en serio.

El mundo de las herramientas SaaS está cambiando a una velocidad que da miedo. Antes el SaaS era el negocio perfecto: cobrabas suscripción mensual, tu margen era brutal, el cliente quedaba enganchado porque cambiar de herramienta era un infierno. Ahora con IA, cada vez más gente puede montarse su propio micro-SaaS a medida en una tarde.

Ayer bromeaba con un amigo y le decía. Hemos pasado del software as a service al service as a software. Porque ya no compras un servicio empaquetado. Montas tú el servicio con ayuda de una IA.

Y esto no va a pasar dentro de 5 años. Está pasando ahora. Yo mismo me estoy ahorrando, sin exagerar, casi mil euros al mes en software. He sustituido herramientas que costaban suscripción por cosas que me he montado yo con Claude Code. Y contando infraestructura, contando hosting, contando todo. Aun así me ahorro una pasta.

Notion lo está viendo, por cierto. Están metiendo Notion AI, están metiendo agentes, están moviendo ficha. Y creo que de las herramientas de este estilo son de las que mejor se están adaptando. Pero lo tienen complicado. Porque la barrera de crear algo a medida cada vez es más baja. Es cuestión de meses que alguien sin perfil técnico pueda montarse un sistema entero sin tocar Notion.

Lo que aprendí pivotando de "el de Notion" a "el del TDAH y la IA"

Yo he pivotado fuerte estos años. Pasé de ser "el chaval de Notion" a ser alguien que habla de TDAH, IA y cerebros dispersos. Y parte de ese pivote es por esto mismo.

Me dejé de sentir identificado con lo que estaba haciendo. Y a la vez vi el mercado moviéndose. Y entendí que seguir casado con una herramienta porque te había funcionado antes es la forma más rápida de quedarse atrás. Era básicamente dejar de planificar sistemas bonitos para empezar a ejecutar cosas de verdad.

Si hay algo que me llevo de todo esto es una idea que me repito mucho. Las herramientas no son la identidad. Son el medio. El día que te enamoras de la herramienta en vez de la solución, ese día empiezas a perder.

Notion me dio años buenos. Fui embajador (que significaba que me dejaban probar betas antes, no que me pagaran, para que quede claro). Saqué cursos, construí audiencia. Todo bien. Y ahora lo dejo. Porque tocaba.

Si quieres ver cómo se hace el cambio sin perder ni una nota por el camino, tengo un recurso donde te enseño el proceso exacto que seguí yo.

Con el mapa de migración completo, la estructura de carpetas en Obsidian y cómo conectarlo con Claude Code para que trabaje sobre tus notas.

Ver cómo migré de Notion a Obsidian

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