Mujer con TDAH que no quiere casarse: cuando la familia no lo entiende
No quieres casarte ni tener hijos y tu familia lleva años sin entenderlo. Con TDAH, este camino tiene sus propias capas. Esto no es inmadurez ni egoísmo.
Tienes 34 años. Llevas tres con tu pareja y todo va bien. Y en cada comida familiar alguien pregunta "¿y para cuándo la boda?"
Tú dices que no tienes prisa. Tu madre dice que el tiempo pasa. Tu tía dice que luego te arrepentirás.
Y nadie te pregunta si tú quieres casarte. Asumen que por supuesto que sí. Solo es cuestión de cuándo.
¿Qué tiene que ver el TDAH con no querer casarse?
No es que el TDAH cause el rechazo al matrimonio. Hay muchas razones, completamente válidas, para no querer casarse, y la mayoría no tienen nada que ver con la neurología.
Pero hay algo específico que muchas mujeres con TDAH describen cuando hablan de este tema: el miedo a la estructura que el matrimonio (o la familia) implica.
El TDAH ya tiene bastante con la estructura de la vida diaria. Añadir los compromisos formales del matrimonio, las expectativas de rol que vienen con él (esposa, después madre, después gestora del hogar), y las responsabilidades que históricamente se asignan a las mujeres en una relación puede sentirse como un peso que ya anticipas que no vas a poder sostener.
No es irresponsabilidad. Es autoconocimiento.
Muchas mujeres con TDAH han aprendido a sus expensas que comprometerse a cosas que no pueden mantener a largo plazo tiene un coste enorme en culpa, en conflictos y en agotamiento. Y el matrimonio es el compromiso a largo plazo por antonomasia.
La presión familiar y la gestión emocional
La hipersensibilidad al rechazo que acompaña al TDAH hace que este tipo de presión familiar sea especialmente difícil.
No es solo que te pregunten incómodamente. Es que cada pregunta, cada comentario de la tía, cada mirada entre tu madre y tu abuela cuando cambias de tema... todo eso aterriza con más peso del que aterriza en alguien sin TDAH.
Y la alternativa de explicar el porqué tampoco es fácil. Porque si dices "es que con mi cerebro me cuesta gestionar compromisos a largo plazo", la respuesta que obtienes suele ser o bien incomprensión o bien "pero eso no tiene nada que ver".
Si llevas tiempo sintiendo que tu familia no entiende tus decisiones vitales, puede ayudarte leer sobre la presión social de los 30 sin hijos. Los patrones son muy similares.
No te debes una explicación que no quieres dar
Esto es lo que me parece más importante decir aquí.
No tienes que justificar tu decisión sobre el matrimonio ante nadie. Ni ante tu familia, ni ante los comentarios de tu entorno, ni ante las estadísticas de lo que hace la gente de tu edad.
Y si tienes TDAH y sabes que parte de tu resistencia viene del autoconocimiento sobre tus propios límites, eso no es una debilidad. Es exactamente lo contrario.
Conocer cómo funciona tu cerebro y tomar decisiones vitales coherentes con eso es lo más sensato que puedes hacer.
La guía completa sobre TDAH en mujeres tiene un apartado sobre relaciones y decisiones vitales que puede ayudarte a entender mejor la intersección entre el TDAH y los modelos relacionales que te funcionan.
Si quieres explorar cómo el TDAH influye en tus decisiones vitales y relacionales, el test que construí puede ser un buen punto de partida. Puedes hacerlo aquí.
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Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si sospechas que tienes TDAH, habla con un psicólogo o psiquiatra especializado en TDAH adulto.
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