Mis amigos piensan que paso de ellos pero no es verdad
Tus amigos creen que no te importan. No contestes, desapareces, olvidas cosas. Pero el problema no es que pases de ellos. Es tu cerebro.
"Tío, es que nunca contestas." "Ya no quedas con nadie." "Parece que te da igual."
Y tú escuchas eso y piensas: pero si me importáis un montón. ¿Cómo podéis pensar que paso de vosotros?
Y la respuesta es obvia: lo piensan porque los datos dicen eso. No contestas los mensajes. No propones planes. Te olvidas de cumpleaños. Desapareces semanas. Si solo miras las acciones, la conclusión lógica es que no te importan.
Pero tú sabes que no es verdad. Sabes que piensas en ellos. Que los quieres. Que cuando estás con ellos disfrutas. El problema es que entre lo que sientes y lo que haces hay un abismo enorme. Y ese abismo se está tragando tus amistades.
¿Por qué tus acciones no reflejan lo que sientes?
Porque tus acciones dependen de un sistema ejecutivo que no funciona como debería.
Piensa en esto: para ser un buen amigo en el sentido tradicional necesitas recordar cosas, iniciar contacto, cumplir compromisos, responder a tiempo y ser constante. Todo eso requiere planificación, memoria de trabajo y regulación.
Y si resulta que tu cerebro va justo de las tres cosas, pues no es que no quieras. Es que no puedes mantener el ritmo que la amistad "estándar" te pide.
Es como pedirle a alguien miope que lea la pizarra sin gafas. No es que no quiera leer. Es que no puede. Y decirle "esfuérzate más" no le va a dar una vista que no tiene.
Tus amigos te miden por sus estándares. Y según sus estándares, eres un amigo pésimo. Pero según los tuyos, estás haciendo todo lo que tu cerebro te permite. Que no es suficiente. Y eso duele.
¿Por qué la gente no entiende que no es personal?
Porque lo parece. Eso es lo jodido.
Si no contestas un mensaje, lo normal es pensar que no te importa. Si no te acuerdas de un cumpleaños, lo normal es pensar que te da igual. Si desapareces dos meses, lo normal es pensar que has pasado página.
Y la gente no tiene por qué saber que tu cerebro funciona diferente. Ellos solo ven lo que haces, no lo que pasa dentro de tu cabeza. Y lo que haces, desde fuera, parece indiferencia.
Te lo digo por experiencia: he tenido conversaciones con amigos donde me han dicho exactamente eso. "Es que parece que te da igual." Y yo intentando explicar que no, que no me da igual, que simplemente no contesto hasta que es raro no contestar y eso no significa que no les quiera.
Y la cara que ponen es de "sí, ya, pero sigue sin molar".
Y tienen razón. No mola. Para ellos no mola que desaparezcas. Para ti no mola no poder evitarlo. No mola para nadie.
¿Es un problema de actitud o un problema de cerebro?
Mira, yo pensé durante años que era un problema de actitud. Que tenía que esforzarme más. Que si de verdad me importaran, haría el esfuerzo.
Así que me esforcé. Puse alarmas. Hice listas. Me obligué a contestar mensajes en cuanto los veía. Y funcionó. Un tiempo. Hasta que dejó de funcionar porque mantener un sistema de compensación constante agota, y cuando te agotas, vuelves al patrón de siempre.
Lo que descubrí después es que esto tiene un nombre en el contexto del TDAH adulto: déficit en las funciones ejecutivas aplicado a relaciones sociales. Que suena a manual clínico, pero básicamente significa que tu cerebro no automatiza las cosas que las relaciones necesitan para mantenerse.
Para la mayoría de la gente, contestar un mensaje, acordarse de un cumpleaños o proponer un plan son cosas automáticas. Para ti, cada una de esas cosas es una tarea activa que requiere esfuerzo consciente. Y cuando tienes que hacer esfuerzo consciente para 250 micro-tareas sociales al día, inevitablemente se te caen unas cuantas.
No digo que sea tu caso. Esto es cosa de un profesional. Pero si te suena demasiado, saberlo cambia cosas.
¿Qué puedes hacer cuando tus amigos creen que pasas de ellos?
Lo primero, y lo más difícil: hablar. Explicar el patrón. No como excusa, sino como información.
"Oye, no contesto mensajes y no es porque me dé igual. Mi cabeza funciona así y estoy trabajando en ello. Pero necesito que sepas que si desaparezco no es por ti."
Algunos lo van a entender. Otros no. Y los que no lo entiendan, pues no puedes obligarles. Pero al menos has puesto la información encima de la mesa.
Lo segundo es aceptar que no vas a ser el amigo que la sociedad espera que seas. No vas a felicitar todos los cumpleaños. No vas a contestar todos los mensajes en el día. No vas a proponer planes cada semana. Y eso no te hace mala persona. Te hace una persona cuyo cerebro funciona diferente.
Y lo tercero es buscar tu estilo de amistad. Hay gente que necesita hablar todos los días para sentirse conectada. Y hay gente que puede estar meses sin hablar y retomar como si nada. Tú probablemente seas del segundo grupo. Y el truco es encontrar amigos que también lo sean, o que al menos lo acepten.
Porque forzarte a ser algo que tu cerebro no te permite ser te va a agotar más de lo que te imaginas. Y agotado no eres mejor amigo. Eres peor.
---
Si esto de que tus amigos piensen que pasas de ellos te persigue y quieres entender por qué te pasa, tengo un test de 43 preguntas sobre cómo funciona tu atención. Gratis, sin diagnóstico, pero con claridad suficiente para saber si merece la pena investigar. Hacer el test TDAH.
Sigue leyendo
Mi productividad va por rachas y nadie entiende mis bajones
Una semana eres una máquina y la siguiente no puedes ni empezar. Nadie entiende tus bajones porque nadie ve cómo funciona tu cabeza.
Solo me motiva lo nuevo: el problema de necesitar novedad constante
Empiezas algo y te apasiona. Dos semanas después lo abandonas. No es falta de compromiso. Es tu cerebro buscando dopamina.
Cada enero es un nuevo comienzo que muere en febrero
Los propósitos de año nuevo duran poco no porque seas débil. Es que nadie te ha explicado cómo funciona tu cerebro cuando se tropieza con la misma piedra cada enero.
Me concentro perfectamente en lo que no debo y fatal en lo que importa
Puedes pasarte horas mirando vídeos random pero no aguantas 10 minutos con una tarea importante. No es falta de voluntad. Esto es lo que está pasando.