Migrar de Loom a Tella sin romper los enlaces que ya mandaste
Migrar de Loom a Tella paso a paso: qué importa la herramienta, qué se pierde por el camino y cómo dejar vivos los enlaces que ya mandaste.
El miedo real de cambiar de herramienta de vídeo no es la herramienta.
Son los cuarenta enlaces de Loom que ya has mandado por correo, que están metidos en tu centro de ayuda y que un cliente puede abrir mañana. Si esos enlaces mueren, no has cambiado de herramienta: has roto cosas.
Así que vamos a lo importante. Se puede migrar sin que muera nada, y el orden en que lo haces es lo que marca la diferencia entre una tarde y tres semanas de parches.
¿Cómo me llevo mis vídeos de Loom a Tella?
Con dos herramientas distintas, y conviene saber cuál te toca antes de empezar.
La primera es la herramienta de migración web de Tella (enlace de afiliado: así me ayudas a seguir creando contenido). Importa vídeos sueltos o carpetas enteras, y convierte cada carpeta de Loom en una lista de reproducción dentro de Tella. Tiene una pega concreta: funciona con los enlaces para compartir, así que solo alcanza a los vídeos públicos.
La segunda es Tella Transfer, una aplicación para Mac y para Windows. Entra en tu cuenta de Loom y, en sus propias palabras, lo exporta todo de una pasada. Esa sí llega a la biblioteca privada, y te deja sacarlo como archivos MP4 o mandarlo directamente a Tella. Si tu biblioteca no es pública, esta es la tuya.
Con eso resuelto, el orden. Tella publica una guía oficial de migración con seis etapas, y no las han puesto en ese orden por capricho.
Paso 1: prueba con tres personas antes de mover a nadie
La guía es muy concreta aquí: coge tres o cuatro personas que graben vídeo a menudo, y de equipos distintos.
De equipos distintos es la parte que la gente se salta. Si tu grupo de prueba son tres personas de soporte, vas a descubrir que la herramienta va bien para soporte y te vas a comer la sorpresa cuando ventas te diga que le falta algo.
Aquí es donde te hace falta la cuenta, y es donde el dinero se decide. Tella no tiene plan gratis, solo siete días de prueba, así que la prueba interna hay que hacerla en esa semana o ya de pago. Lo que sí tienes es que quien se da de alta por un enlace de referido se lleva un 20 % de descuento en sus tres primeros meses, que es exactamente el tiempo que dura una prueba interna hecha con cabeza. Si vas a hacerla, crea la cuenta de Tella con esas tres personas y no con veinte.
Tres o cuatro licencias durante tres meses es un coste que cabe en cualquier presupuesto. Veinte licencias antes de saber si la herramienta os vale es cómo se financian los errores caros.
Paso 2: audita lo que tienes en Loom antes de importar nada
Aquí es donde casi todo el mundo la caga.
La tentación es darle a importar todo y que la máquina trabaje. Y luego te encuentras trescientos vídeos en Tella de los cuales doscientos ochenta eran "oye, mira esto un momento" de hace dos años.
La guía te pide mirar cuatro sitios: las carpetas que usáis de verdad, los vídeos incrustados en el centro de ayuda, los vídeos de incorporación de gente nueva y los de ventas y conocimiento interno. Esos cuatro grupos son tu inventario real. El resto es historia.
Yo lo haría con una regla bruta: si un vídeo no lo ha abierto nadie en seis meses y no está incrustado en ninguna parte, no se migra. Sigue vivo en Loom, y ya está.
Paso 3: importa solo los vídeos que importan
Con la lista del paso 2, ahora sí.
Carpetas enteras si tus carpetas están limpias, vídeos sueltos si no lo están. Las carpetas se convierten en listas de reproducción, así que la estructura que tengas en Loom es la estructura que te vas a encontrar al otro lado. Si tu estructura es un desastre, este es el momento de arreglarla, no después.
Y ojo con lo público y lo privado. Si la mitad de tu biblioteca es privada, la herramienta web no llega y te toca Tella Transfer. Descubrir eso a mitad de la importación es lo que convierte una tarde en dos días.
Paso 4: los vídeos incrustados son la parte cara
La propia guía lo dice sin adornos: los vídeos incrustados son lo que más tiempo come de toda la migración.
Un vídeo incrustado no se muda solo. Está metido dentro de un artículo de ayuda, de una página de tu web o de un documento interno, y alguien tiene que entrar ahí, quitar el reproductor viejo y poner el nuevo. Uno por uno.
Por eso el paso 2 importa tanto. Si tienes ochenta vídeos incrustados y solo doce los abre alguien de verdad, migras esos doce y dejas los otros sesenta y ocho apuntando a Loom hasta que se caigan de puro viejos.
Si no tienes a nadie que pueda dedicarle ese rato, la migración no está lista para empezar. No es un problema de herramienta, es un problema de agenda.
Paso 5: configura el espacio y mete al resto del equipo
Antes de invitar a nadie, deja el espacio de trabajo montado: seguridad y acceso, la marca de la empresa, el dominio propio si vas a usarlo y las listas de reproducción.
Suena a burocracia y es justo lo contrario. Si la gente entra y se encuentra la casa montada, graba. Si entra y se encuentra un espacio vacío con el logotipo por defecto, no graba y te dice que la herramienta nueva es rara.
La guía remata este paso de una forma que me parece muy sensata: cada persona graba, edita y comparte su primer vídeo dentro de la herramienta. No una demo. Un vídeo real que necesitaba hacer igualmente. Nadie aprende una herramienta de vídeo mirando cómo la usa otro, igual que nadie aprende a grabar tutoriales leyendo, que es justo lo que cuento en cómo grabo tutoriales de pantalla con Tella.
Paso 6: no mates la cuenta de Loom todavía
Este es el paso que evita el desastre y casi nadie lo cuenta.
Bajar de plan en Loom no borra tus vídeos ni rompe los enlaces que ya has compartido. Lo dicen ellos: pierdes la capacidad de crear vídeos nuevos, pero lo que ya existe sigue vivo y sigue abriéndose.
Traducido: puedes bajar Loom al plan gratuito, dejar de pagar dos suscripciones a la vez, y que los cuarenta enlaces que mandaste el año pasado sigan funcionando mientras tú vas sustituyendo los importantes a tu ritmo. No hay ningún día en el que todo tenga que estar hecho.
Lo que yo no haría nunca es cerrar la cuenta. Bajarla sí, cerrarla no. Cerrar la cuenta es el único movimiento de toda esta migración que no tiene marcha atrás.
¿Cuánto tarda esto de verdad?
Depende de una sola variable: cuántos vídeos incrustados tienes.
La exportación en sí es una pasada de una aplicación. La configuración del espacio es media tarde. Lo que se estira es lo manual, y lo manual son los enlaces metidos dentro de otras páginas.
No te voy a dar un número de horas porque sería inventármelo. Te doy la regla: cuenta tus vídeos incrustados importantes, multiplica por diez minutos cada uno y súmale una tarde. Eso es tu presupuesto real.
Como referencia de escala, en su guía aparecen casos grandes: una empresa que movió 700 usuarios y 24.000 vídeos en 2023, y una empresa de inteligencia artificial que migró 107 usuarios en 2026. Si eso se puede hacer, lo tuyo también.
¿Cuándo NO deberías migrar?
Cuando el plan gratuito de Loom te está sirviendo.
Loom tiene un nivel a cero euros con 25 vídeos y grabaciones de pantalla de hasta cinco minutos. Si tú grabas ocho vídeos al mes de dos minutos para tu equipo, no hay ninguna razón para pagar 13 dólares por usuario y mes en ningún sitio. Quédate donde estás.
Tampoco migres si tienes cientos de vídeos incrustados en documentación pública y nadie en el equipo tiene tiempo de rehacerlos. Vas a acabar con la mitad en cada sitio, que es peor que estar mal en uno solo.
Y ahora la otra cara. Si estás pagando Loom Business a 18 dólares por usuario y mes y lo que quieres es que el vídeo se edite dentro de la propia herramienta, ahí la cuenta cambia de signo, porque el plan Pro de Tella son 13 y trae la edición incluida. Si estás en ese punto, la comparación de grabadores que hice en Tella frente a Screen Studio te ahorra otra tarde de investigación, y el mapa completo está en las herramientas del creador con IA que uso.
Migra por lo que ganas al grabar, no por huir de nada. Y con la cuenta vieja viva unos meses, por si acaso.
Si te estás replanteando todo tu montaje de herramientas y no sabes por dónde empezar, haz mi test de nivel de IA. Cinco minutos y sales sabiendo qué te falta de verdad y qué estás pagando sin usar.
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