Las mejores herramientas para tu newsletter en 2026
Seis plataformas de newsletter comparadas con el precio a mil, a diez mil y a treinta mil suscriptores. Ahí es donde cambia todo y casi nadie lo mira.
Elegir plataforma de newsletter con mil suscriptores es facilísimo, porque a mil suscriptores casi todas son gratis o casi.
El problema es que la decisión que tomas hoy la vas a pagar a los diez mil. Y a los treinta mil ya no es una decisión, es una hipoteca, porque mudarse con una lista grande significa perder entregabilidad durante semanas y ver cómo bajan las aperturas mientras el nuevo servidor se gana la confianza de los proveedores de correo.
Así que el criterio útil no es cuánto cuesta ahora. Es cuánto va a costar cuando funcione.
¿Qué plataforma de newsletter elijo?
Seis opciones, con el detalle que importa: cómo escala el precio.
| Herramienta | Para quién | Precio real | Límite | Veredicto | |---|---|---|---|---| | Kit | Creadores que van a vender algo | Gratis hasta unos cuantos miles, luego decenas al mes | El precio sube con la lista, no con los envíos | La que uso y la que recomiendo | | Substack | Quien quiere escribir hoy sin montar nada | Gratis, se llevan un porcentaje de las suscripciones de pago | Tu lista vive en su ecosistema | La entrada más fácil que existe | | Brevo | Quien envía mucho a una lista grande | Se paga por correos enviados, no por contactos | Menos herramientas de creador | La más barata a partir de cierto tamaño | | Beehiiv | Quien quiere crecer y monetizar con publicidad | Plan gratis generoso, luego mensual por tramos | Enfocada a medios, no tanto a cursos | La mejor para crecer rápido | | MailerLite | Quien quiere lo básico bien hecho y barato | De las más asequibles en su tramo | Automatizaciones más simples | La mejor relación calidad precio | | Ghost | Quien quiere ser dueño de todo | Alojado con cuota mensual, o gratis si lo montas tú | Si lo montas tú, el mantenimiento es tuyo | Control total, trabajo total |
Los precios varían por tramos y cambian con frecuencia. Confirma en la web oficial el tramo exacto que te tocaría antes de decidir nada.
El detalle que decide: por contactos o por envíos
Esta es la bifurcación real y casi nadie la mira hasta que le duele.
La mayoría de plataformas de creadores cobran por número de suscriptores. Tengas la lista quieta o le escribas cada día, pagas lo mismo.
Otras, como Brevo, cobran por correos enviados. Puedes tener una lista gigante y pagar poco si escribes una vez al mes.
¿Cuál te conviene? Multiplica tu lista por los envíos que haces al mes. Si escribes a diario, como es mi caso, el modelo por contactos te sale mejor. Si tienes cuarenta mil suscriptores y mandas dos correos al mes, el modelo por envíos te ahorra una barbaridad.
Es una cuenta de treinta segundos y decide cientos de euros al año. Lo tengo desarrollado con números en Brevo frente a Kit, que es exactamente esta comparación.
Kit: por qué acabé aquí
Yo empecé en Substack, cuando mi newsletter tenía poco tiempo de vida. Estaba bien: escribes y se envía, no hay nada que configurar.
Me moví cuando quise hacer dos cosas que ahí no podía. La primera, etiquetar a la gente según lo que hacía, para no mandarle a todo el mundo el mismo correo. La segunda, tener secuencias automáticas de verdad, no solo el envío del día.
Kit hace esas dos cosas bien y es lo que sostiene lo que envío ahora. El precio sube con la lista, y eso lo tienes que asumir desde el principio.
Lo que no me gusta: el editor es funcional y poco más. Si lo tuyo es el diseño elaborado, aquí vas a sufrir. A mí me da igual porque mis correos son texto, pero conviene decirlo.
Substack: la puerta de entrada más fácil que existe
Si no tienes newsletter y llevas seis meses diciendo que vas a empezar, abre Substack esta tarde y publica. En serio.
Es gratis, no hay nada que configurar, tiene descubrimiento propio (gente que te encuentra sin que hagas nada) y el editor es agradable.
Lo que pagas por eso: tu lista vive dentro de su casa. Puedes exportar los correos, sí, pero la relación con tus lectores está mediada por su aplicación y sus recomendaciones. Y si cobras suscripciones, se llevan su parte.
Mi postura: es un sitio buenísimo para empezar y un sitio del que mucha gente acaba saliendo cuando la newsletter deja de ser una afición. La comparación completa está en Kit frente a Substack.
Lo que de verdad importa a los treinta mil
Cuando la lista crece, tres cosas se vuelven críticas y ninguna aparece en las páginas de precios.
La entregabilidad. Que tus correos lleguen a la bandeja principal. Depende de la plataforma, sí, pero depende muchísimo más de tu higiene de lista: si no limpias a los que llevan seis meses sin abrir, tus números empeoran y acabas en promociones.
La segmentación. A treinta mil personas no se les puede escribir lo mismo. El que compró y el que llegó ayer necesitan correos distintos. Si tu plataforma no distingue, estás quemando lista.
La exportación. Prueba a exportar tu lista hoy. Si es difícil o incompleto, estás atrapado, y eso es información que quieres tener antes de crecer, no después.
Las tres funciones por las que sí merece pagar
Cuando compares planes, ignora la lista larga y mira solo estas tres.
Las etiquetas o segmentos. Poder marcar a alguien según lo que ha hecho (ha comprado, ha abierto los últimos cinco correos, se apuntó por un recurso concreto) es lo que separa una lista de un montón de direcciones. Sin esto, todo lo demás da igual.
Las secuencias automáticas. Que alguien se apunte hoy y reciba una serie de correos en orden, sin que tú toques nada. Es la diferencia entre una newsletter que trabaja mientras duermes y una que solo existe los días que escribes.
Las páginas y formularios de captación. Que puedas montar la página donde la gente se apunta dentro de la misma herramienta, sin depender de otra suscripción más ni de que alguien te lo programe.
Con esas tres cosas cubiertas, ya tienes lo que necesita el noventa por ciento de los negocios pequeños. Todo lo demás (las pruebas comparadas, los informes bonitos, los editores visuales) está muy bien y no es lo que decide si tu newsletter funciona.
La recomendación por perfil
No tienes newsletter y quieres empezar ya: Substack. Hoy.
Vas a vender cursos, servicios o productos: Kit desde el principio, y te ahorras la mudanza.
Tienes una lista grande y escribes poco: Brevo. La cuenta te va a salir a favor con diferencia.
Quieres crecer rápido y monetizar con patrocinios: Beehiiv.
Quieres lo básico bien hecho pagando poco: MailerLite.
Quieres controlar todo y no depender de nadie: Ghost, asumiendo que el mantenimiento es tuyo.
Y una cosa más, que va a sonar a tópico y es verdad igualmente: la plataforma es la parte menos importante de tener una newsletter. Lo que decide si funciona es que escribas y que la gente quiera abrirlo. Si llevas un año eligiendo herramienta, no tienes un problema de herramienta. El resto del equipo que sí mueve la aguja lo tengo repasado en herramientas del creador con IA.
Algunos enlaces de este artículo son de afiliado: si contratas la herramienta, me llevo una comisión sin que a ti te cueste más.
Montar el negocio de una sola persona donde la newsletter es el motor, con el sistema completo detrás, es justo lo que enseño en Yo, S.A.
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