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El dia que un medico me dijo que tenia la edad de un anciano

Fui al medico despues del burnout. Los analisis decian que mi cuerpo tenia la edad de un anciano. Tenia menos de 30 anos.

emprendimientohabitos

La consulta olia a desinfectante y a mala noticia.

Yo estaba sentado en una de esas sillas de plastico que parecen disenadas para que no te pongas comodo. Enfrente, el Dr. Cenalmor. Un tio que te mira a los ojos cuando te habla y que tiene la costumbre de decirte las cosas sin rodeos. Sin anestesia verbal. Sin el clasico "bueno, no te preocupes pero...". Nada de eso. El dice lo que hay y tu te las apanas.

Tenia los resultados de mis analiticas en la mesa. Los miro. Me miro. Los volvio a mirar. Y solto:

"Tienes la edad metabolica de un anciano."

Yo tenia menos de treinta anos.

No dijo "tus niveles estan un poco alterados". No dijo "convendria que cuidaras la alimentacion". Dijo "anciano". Asi, sin preparar el terreno. Como quien te dice que llueve mientras ya estas empapado.

Me quede mirando el folio con los numeros sin entender la mitad. Colesterol, trigliceridos, glucosa, tension. Todo en rojo. Todo mal. Todo en una direccion que no era compatible con alguien de mi edad.

El Dr. Cenalmor no es de los que te dan una palmadita en la espalda y te dicen que no pasa nada. Es de los que te senalan el precipicio y te dicen: "Estas aqui. Y si sigues asi, te caes."

Y yo estaba al borde.

¿Cuanto le cuesta a tu cuerpo que no pares?

Venia de anos sin parar. Literalmente.

Mi primera empresa habia fracasado. A los 22 anos no podia ni pagar un cafe y los bancos no dejaban de llamar. Luego el burnout. Meses en los que no podia levantarme de la cama y tenia un negocio que gestionar. Meses de arrastrarme, de contestar emails a las tres de la tarde, de inventar excusas, de no dormir bien, de no comer bien, de no hacer nada bien.

Y durante todo ese tiempo, mi cuerpo iba acumulando facturas.

Es que no te das cuenta. Cuando eres joven piensas que tu cuerpo aguanta todo. Que puedes dormir cuatro horas, comer basura, no hacer ejercicio en tres anos y seguir funcionando. Y durante un tiempo es verdad. Funcionas. Mal, pero funcionas.

Hasta que un tio con bata blanca te planta unos numeros delante y te dice que por dentro tienes setenta anos.

Yo pesaba entre 150 y 160 kilos. No lo digo como dato curioso. Lo digo como contexto para lo que viene. Ciento sesenta kilos de un tio de menos de treinta anos que habia pasado los ultimos tres anos sentado delante de un ordenador, durmiendo como el culo, comiendo lo primero que pillaba, y convenciendose de que "ya me cuidare cuando tenga tiempo".

El tiempo nunca llega. El medico si.

¿Por que los emprendedores se destruyen a si mismos?

Porque nadie te dice que es parte del paquete.

Te dicen que emprender es sacrificio. Te dicen que hay que echar horas. Te dicen que el exito requiere "hustle". Y tu, buen alumno de la escuela del emprendimiento, echas horas. Sacrificas sueno. Sacrificas comida. Sacrificas el gimnasio que "ya empiezo el lunes". Sacrificas tu cuerpo porque te han ensenado que el cuerpo es secundario cuando hay facturas que pagar.

La gente que te dice "el cuerpo es tu herramienta mas importante" normalmente nunca ha tenido que elegir entre dormir y mandar una propuesta a un cliente que puede salvarte el mes.

Yo elegi la propuesta. Muchas veces. Demasiadas.

Y mi cuerpo, que no es tonto, fue tomando nota. Silenciosamente. Sin quejarse mucho. Hasta que un dia se planto en la consulta de un medico que no sabe mentir y dijo: "Hasta aqui."

No fue dramatico. No fue un infarto ni un desmayo ni una ambulancia. Fue peor. Fue una evidencia cientifica en un folio que decia que me estaba matando poco a poco y que ni siquiera me habia dado cuenta.

El punto de inflexion que no parecia un punto de inflexion

Los puntos de inflexion en la vida real no vienen con musica epica. No hay un momento cinematografico en el que te miras al espejo, dices "se acabo" y al dia siguiente eres otra persona.

Mi punto de inflexion fue salir de esa consulta, sentarme en el coche y quedarme un rato en silencio.

No llore. No tuve una revelacion mistica. No jure cambiar mi vida. Simplemente me quede ahi, con las manos en el volante y los numeros dando vueltas en mi cabeza, pensando una cosa muy simple: "Hostia, me estoy jodiendo de verdad."

Eso fue todo.

No es muy inspiracional, lo se. Pero es lo que paso. Y lo que paso despues fue un proceso lento, feo y nada glamuroso de empezar a cuidarme.

Perdi casi cuarenta kilos. No en un mes. No con un metodo milagroso. No con un "descubre el secreto que los medicos no quieren que sepas". Lo hice poco a poco, empezando por dejar de comer como si cada comida fuera la ultima. Empezando por moverme diez minutos al dia cuando llevaba anos sin moverme diez minutos a la semana.

Tarde mas de un ano en perder los primeros treinta kilos. Y durante todo ese tiempo, seguia emprendiendo. Seguia con el miedo a acabar en Mercadona. Seguia luchando con mi cerebro TDAH que unas mananas cooperaba y otras no. Pero esta vez, al menos, comia algo de verdura antes de sentarme a trabajar hasta las 3 de la manana.

Lo que el burnout se lleva (ademas de tu salud)

Se lleva tu confianza.

Eso es lo que nadie te cuenta. El burnout no solo te deja el cuerpo destrozado. Te deja la cabeza convencida de que eres fragil. De que si vuelves a empujar demasiado fuerte, te vas a romper otra vez. Y esa sensacion no se va con unos meses de descanso. Se queda anos.

Yo sali de la consulta del Dr. Cenalmor sabiendo que tenia que cambiar. Pero tambien sabiendo que habia tardado anos en llegar a ese punto y que probablemente tardaria anos en salir. Y esa es la parte que los posts de "como supere mi burnout en 30 dias" se saltan convenientemente.

No se supera en 30 dias. Se supera dia a dia, durante meses, con retrocesos, con semanas en las que vuelves a la comida basura porque tu cerebro necesita dopamina rapida, con noches en las que te acuestas tarde otra vez porque "solo un rato mas" y te levantas sintiendote igual que antes.

Pero con una diferencia: esta vez sabes lo que pasa si no paras. Esta vez tienes un folio con numeros rojos que te recuerda que tu cuerpo no es infinito.

Una cosa mas

Si algo de lo que he contado te suena familiar, si llevas meses sin parar, si duermes mal, comes peor y te dices que "ya descansaras", tengo una peticion.

Ve al medico. De verdad. Hazte unos analisis. No cuando puedas. Ahora. Bueno, manana. Hoy descansa.

Porque yo fui porque ya no me quedaba otra. Y cuando el Dr. Cenalmor me dijo lo que me dijo, ya llevaba anos destrozandome. Si alguien me hubiera obligado a ir un par de anos antes, quiza la frase habria sido otra. Quiza no habria sido "anciano".

Tu cuerpo te esta hablando. La pregunta es si le estas haciendo caso o le estas diciendo "si si, luego" como le dices a tu madre cuando te llama a las 10 de la manana un domingo.

Hazle caso.

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Si te ha servido esto, te va a flipar un truco que me enseno mi psicologa. Gratis, sin trampa: El metodo de 2 minutos que salvo mi TDAH.