Me cuesta concentrarme cuando alguien me explica algo largo

Alguien te explica algo durante más de dos minutos y tu cerebro decide que es buen momento para pensar en otra cosa.

Alguien te está explicando algo. Algo que necesitas saber. Algo que te importa. Y durante el primer minuto, perfecto. Estás ahí, escuchando, asintiendo, procesando.

Minuto dos: empiezas a notar que tu cabeza quiere irse a otro sitio. Pero la sujetas. "No, céntrate. Esto es importante."

Minuto tres: ya no escuchas. Estás mirando a la persona, asintiendo, poniendo cara de interés. Pero dentro de tu cabeza estás pensando en lo que vas a comer, en una canción que se te ha metido, o en por qué los enchufes tienen esa forma. Tu cuerpo está en la conversación. Tu cerebro está en Marte.

Minuto cuatro: la persona te hace una pregunta. Y tú no tienes ni idea de qué lleva hablando los últimos dos minutos. Literalmente. Es como si hubiera un agujero negro en tu memoria entre el minuto uno y ahora.

"¿Qué opinas?" Opino que estoy entrando en pánico porque no sé de qué me hablas.

¿Por qué desconectas cuando alguien habla mucho rato?

Porque escuchar es una tarea pasiva. Y tu cerebro con las tareas pasivas tiene una relación complicada.

Cuando tú haces algo, tu cerebro está activo. Escribe, decide, crea, soluciona. Hay estimulación constante. Pero cuando solo escuchas, tu cerebro recibe información pero no la procesa activamente. Y si esa información es lenta, larga o monotonal, la estimulación baja por debajo del umbral que tu cerebro necesita para mantenerse conectado.

Es como una señal de WiFi débil. Cuando estás cerca del router, todo va perfecto. Pero a medida que te alejas (o a medida que la explicación se alarga), la señal se debilita. Y en algún punto, se corta. No porque hayas decidido desconectarte. Sino porque la señal ya no llega.

Y lo peor es la vergüenza. Porque sabes que deberías estar escuchando. Quieres escuchar. Pero tu cerebro dice "esto no genera suficiente dopamina, me voy a buscar algo más interesante". Y se va. Sin pedirte permiso.

El problema no es la educación. Es el formato.

Si te grabaran las explicaciones y pudieras escucharlas a 1.5x, probablemente las procesarías sin problema. Si pudieras pausar cada dos minutos y tomar notas, también. Si pudieras hacerle preguntas intermedias a la persona, también.

El problema no es que no puedas entender lo que te explican. Es que el formato "alguien habla durante diez minutos seguidos sin interacción" es el peor formato posible para ciertos cerebros.

Es como obligar a alguien a comer una comida de cinco platos sin descanso entre platos. No es que no le guste la comida. Es que necesita un respiro entre plato y plato para procesarlo. Sin ese respiro, todo se mezcla y al final no ha saboreado nada.

Trucos que funcionan (al menos a mí)

Toma notas. Aunque luego las tires. El acto de escribir convierte la escucha pasiva en activa. Tu cerebro pasa de modo "recibir" a modo "procesar + escribir", y eso mantiene la estimulación arriba.

Haz preguntas. Si la otra persona te lo permite, interrumpir cada dos minutos con una pregunta breve resetea tu atención. "Espera, ¿eso significa que...?" No solo te ayuda a ti. También le ayuda a la otra persona a saber que la sigues.

Sé honesto cuando desconectes. "Perdona, me he perdido un momento. ¿Puedes repetirme la última parte?" Es mejor pedir que repitan que fingir que has entendido y cometer un error después.

Y si esto te pasa no solo con explicaciones largas sino con prácticamente todo, si no puedes leer más de cinco minutos seguidos, si tu atención tiene un temporizador incorporado que nadie instaló, puede que no sea un problema de interés ni de educación. Puede que sea la manera en que tu cerebro gestiona la atención. Y eso, una vez que lo sabes, se trabaja.

Esto no sustituye un diagnóstico profesional. Si reconoces este patrón como algo constante en tu vida, habla con un psicólogo o psiquiatra.

---

Si desconectas en mitad de las explicaciones aunque quieras escuchar, puede que tu cerebro funcione diferente. Tengo un test de 43 preguntas que te da claridad sobre tu atención. Gratis y sin compromiso. Hacer el test TDAH.

Relacionado

Sigue leyendo