Hago las cosas urgentes y dejo siempre las importantes para después
El email del cliente, la reunión improvisada, el fuego de turno. Todo lo urgente hecho. Lo importante, intacto desde hace semanas.
El email del cliente. Contestado en 5 minutos.
La reunión improvisada que te han puesto sin avisar. Atendida.
La emergencia del compañero que no sabe hacer algo y te pide ayuda. Resuelta.
Y mientras tanto, ese proyecto importante que llevas tres semanas sin tocar sigue ahí. Mirándote desde la lista de tareas. Intacto. Como si no existieras.
Has hecho un montón de cosas hoy. Pero ninguna era la que tenías que hacer.
¿Por qué tu cerebro elige siempre lo urgente?
Porque lo urgente viene con gasolina incluida.
Piensa en lo que pasa cuando llega un email urgente. Tu cerebro lo identifica como "esto necesita acción ahora". Se activa. Aparece la presión. Aparece la adrenalina. Y tú respondes. Rápido, eficiente, sin problemas. Porque hay urgencia y tu cerebro funciona con urgencia.
Ahora piensa en el proyecto importante que llevas semanas posponiendo. No es urgente. No hay nadie esperándolo para mañana. No hay presión inmediata. Es importante, sí. Pero tu cerebro no sabe qué hacer con "importante". Tu cerebro entiende "ahora o nunca". No entiende "deberías hacerlo en algún momento".
Es como si tu cerebro fuera un bombero. Solo se activa cuando hay fuego. Y las tareas importantes no tienen fuego. Tienen humo. Y el humo no activa la sirena.
La trampa de sentirte productivo
Lo más peligroso de esto es que al final del día te sientes productivo. Has hecho cosas. Has contestado emails, has ido a reuniones, has resuelto problemas. Tu lista de cosas hechas no está vacía.
Pero si miras lo que has hecho, todo era urgente y nada era importante. Todo era reactivo y nada era proactivo. Todo era de otros y nada era tuyo.
Y así pasan las semanas. Y los meses. Y los años. Y un día miras atrás y piensas: "He estado ocupadísimo cinco años y no he avanzado nada en lo que realmente me importa."
Porque tu cerebro te tiene haciendo de bombero a tiempo completo. Apagando fuegos de otros. Y tus propios proyectos, esos que nadie te presiona para hacer pero que son los que de verdad mueven tu carrera o tu vida, siguen en el cajón.
Si sientes que te bloqueas con proyectos largos pero resuelves emergencias a la velocidad de la luz, esto explica mucho.
Lo urgente tiene trampa
Mira, te voy a decir algo que me jodió mucho cuando lo entendí.
Lo urgente no solo te distrae de lo importante. Lo urgente te da dopamina. Resolver algo rápido, contestar un email en el acto, apagar un fuego en tiempo récord. Todo eso genera una pequeña descarga de recompensa en tu cerebro. "Lo has resuelto. Bien hecho."
Y tu cerebro aprende: urgente = recompensa. Importante = nada.
Entonces, ¿qué hace tu cerebro? Busca lo urgente. Activamente. Prioriza lo que le da dopamina inmediata y pospone lo que no le da nada hasta que se convierte en urgente. Y así funciona el ciclo.
No es que seas desorganizado. Es que tu cerebro tiene un sistema de prioridades que no coincide con lo que es objetivamente importante. Tu cerebro prioriza por dopamina, no por relevancia.
¿Cómo le das la vuelta?
Primer truco: convertir lo importante en urgente. Ponerte deadlines artificiales. Comprometerte con alguien. Hacer la tarea importante antes de abrir el email. Porque si abres el email primero, tu cerebro encontrará 47 cosas urgentes y lo importante se queda para "después". Y después no llega nunca.
Segundo: bloquear tiempo para lo importante. Literalmente. En el calendario. Con nombre y apellidos. Como si fuera una reunión con tu jefe. Porque si no lo proteges, lo urgente se lo come.
Tercero: aceptar que tu cerebro funciona así. No es una cuestión de organizarte mejor. Es una cuestión de entender que tu sistema de motivación necesita trucos para funcionar con lo que no genera presión inmediata.
Si la sensación de que todo te cuesta más que a los demás incluye priorizar lo que importa de verdad, no eres el único. Ni es culpa tuya.
Lo que hay detrás de esto
Ese patrón de reaccionar a lo urgente y no poder actuar sobre lo importante tiene nombre en psicología. Se asocia directamente con el TDAH en adultos. Los profesionales hablan de "dificultad con la priorización no basada en urgencia" y "déficit en la regulación del esfuerzo orientado a metas a largo plazo". Suena a mucho, pero básicamente significa: tu cerebro no puede priorizar si no hay fuego.
Esto no diagnostica nada. Si te ves reflejado, consulta con un profesional. Pero si llevas años siendo el mejor apagafuegos del equipo y el peor estratega de tu propia vida, puede que la multitarea no sea lo tuyo y que haya algo más que "mala organización".
Hice un test de 43 preguntas para que entiendas cómo funciona tu cerebro. Diez minutos, gratis. Un punto de partida para dejar de apagar fuegos ajenos y empezar a entenderte. Hazlo aquí.
Sigue leyendo
Me cuesta escuchar hasta el final sin pensar en lo siguiente
La otra persona habla y tú ya estás formulando tu respuesta. No es desinterés. Tu cerebro va tres pasos por delante.
Cuento la misma historia dos veces sin darme cuenta
Le cuentas algo a alguien y te dicen 'eso ya me lo has contado'. Y tú no tienes ningún recuerdo de haberlo hecho. Es más común de lo que crees.
No avanzo en el trabajo si no tengo presión externa
Si nadie te pide nada, no haces nada. No es vagancia. Cuando tu cerebro solo arranca con urgencia, hay un patrón que merece la pena entender.
Constancia para Inconstantes: el sistema que funciona cuando tú no puedes
Por qué siempre lo dejas en el mismo punto, por qué la motivación no sirve, y qué sistema uso yo para mantenerme constante con TDAH.