Cómo gestionar tu conocimiento con IA sin dejar de pensar
Copiar el sistema de Karpathy con Claude y Obsidian no funciona. Cómo gestionar tu conocimiento con IA sin que piense por ti.
Te dejo el vídeo arriba, pero aquí lo tienes escrito y con los enlaces.
Llevo unos días viendo un montón de vídeos sobre el mismo tema: usar Claude con Obsidian para gestionar tu conocimiento. Y hay un problema. La mayoría no ha entendido nada.
Todo esto salió porque un ex trabajador de OpenAI, Karpathy, contó cómo usaba él ese sistema. A partir de ahí, media internet se subió al carro sin pararse a pensar cómo funciona de verdad. Otra vez el síndrome del objeto brillante.
¿Qué explicó Karpathy y por qué todos lo están copiando?
Karpathy explicó algo bastante simple: usar Claude para ayudarle a mantener su conocimiento dentro de Obsidian. Y de repente empezaron a salir vídeos a mansalva diciendo que lo mejor del universo es meter Claude en Obsidian, porque Karpathy lo ha dicho.
Ojo, esto no es una crítica a Obsidian. Por ahí no van los tiros. Va a cómo se está explicando el sistema, porque casi nadie lo está entendiendo.
Y sé de lo que hablo porque llevo años trabajando con gestores de conocimiento, a nivel personal y profesional. Tengo varios vídeos en el canal enseñando algunos. Y muchas veces debato de esto con mi amigo Marcos de Emowe, que es probablemente de las personas que más sabe del mundo sobre gestión del conocimiento.
¿Cómo se gestionaba el conocimiento antes de la IA?
Antes, mantener tu conocimiento en una herramienta como Obsidian era algo completamente manual.
Por un lado tenías todo lo que extraías de fuera: fuentes, libros, referencias. Y con metodologías como el Zettelkasten, ese material lo pasabas a tus propias reflexiones. Atomizabas las notas, o sea, hacías notas pequeñas que trataban un solo tema, y las enlazabas entre sí.
Así se generaba esa red de conocimiento. Es lo bonito de verlo en Obsidian: ese grafo con todos los nodos conectados que parece una red neuronal. Queda muy chulo de ver.
Lo que propone Karpathy es meter a Claude a hacer la parte tediosa: que coja ese conocimiento, lo organice, mantenga esa wiki viva, cree los enlaces y evite que queden notas huérfanas. Dentro de su cabeza tiene todo el sentido, porque él entiende el sistema y lo usa bien.
El problema es cuando eso llega a gente que no lo ha entendido.
¿Por qué es un error dejar que la IA piense por ti?
Aquí es donde se tuerce. La gente llega, engancha el sistema y te cuenta que ahora coges una formación entera, se la sueltas a la IA y le dices: "desgráname esto y métemelo en el cerebro digital, con sus enlaces y todo".
Y llega el chute de dopamina. De repente el grafo ha crecido, tiene más circulitos, más enlaces tirados. Parece que estás haciendo algo.
Pero, ¿para qué te sirve todo eso?
A nivel dopaminérgico está genial. "Mira qué bonito, parece que trabajo." La realidad es que no has hecho nada.
Lo bueno de estos sistemas es que eres tú quien tiene que pensar. Tú desgranas las ideas, los conceptos, tu forma de ver el mundo. Lo extraes a tus propias palabras, reflexionas, debates contigo mismo y de ahí sacas notas que sí son tu conocimiento. La magia es que son tus ideas, organizadas con un sentido que tú les has dado, porque dentro de tu cabeza tienen lógica.
Te pongo la prueba de fuego. ¿Dentro de cinco años vas a ser capaz de volver a ese sistema y encontrar algo que leíste, sin la ayuda de la IA, y entender por qué te hizo click y qué reflexión sacaste?
Ni de coña. Porque has dejado que sea la IA quien escriba, quien piense y quien actúe por ti. No tienes un sistema de gestión de conocimiento. Tienes una wiki muy bonita que te activa el sistema dopaminérgico y te hace creer que estás haciendo algo.
Entonces, ¿tu sistema con Claude no está haciendo lo mismo?
Es la pega que me pondrías, y es justa: "Ruben, tú dices que la clave de tu sistema con Claude es que Claude documenta. ¿No es lo mismo?".
No. Y aquí está el matiz que se le escapa a todo el mundo.
Mi sistema de documentación no es un sistema para mí. Es un sistema para Claude. Yo hago que Claude documente todo lo que hace, no para mí, sino para él: para que cuando le mande una tarea entienda qué hizo antes, qué decisiones se tomaron y por qué. Es un sistema de gestión de conocimiento para Claude.
Si necesito que me explique algo de ahí, me lo explica. Y si eso me interesa o quiero debatirlo, entonces a lo mejor lo integro dentro de mi cerebro digital personal. El mío. En el que las notas las meto yo, porque es mi conocimiento y tengo que saber cómo está organizado y qué hay dentro.
No me vale un Diógenes digital. Si meto ahí todo lo que existe, no tengo un sistema: tengo un cajón lleno de cosas por el que no sé navegar.
Cómo usar Claude bien para gestionar tu conocimiento
Que quede claro: usar la IA para ayudarte con tu gestión de conocimiento no es el error. El error es dejar de pensar creyendo que la IA lo va a organizar y a pensar mejor que tú. Lo hará mejor, sí, pero para ella, no para ti.
Lo que sí funciona es usarla para lo tedioso, que es mantener el sistema. Es lo que hace Karpathy.
Un ejemplo. Tengo una reflexión y no quiero pelearme con el formato ni con qué enlaces tirar. Así que se lo cuento en una conversación: "he visto esto, es de tal autor, he reflexionado y no pienso igual por esto y esto".
Entonces Claude mete la fuente en su sitio, guarda mi reflexión referenciando el origen y me propone enlaces a otras notas de mi cerebro digital que pueden encajar. Pero yo decido si los acepto, y siempre con una explicación que a mí me haga sentido.
Muchas veces le diré: "no, esto tiene que ver más con esta otra idea, no has pillado el contexto". Y a lo mejor me responde que igual es que la nota no está bien escrita. Así que la retocamos, la dejamos clara, para que mi yo de dentro de cinco años entienda qué escribió y por qué. Eso es lo potente.
Lo que no es potente es soltarle "guárdame todas las páginas del mundo, atomízalas y déjalas con veinte mil enlaces" porque te encanta ver un grafo que no sirve para nada.
Y así pasa lo de siempre: la gente se engancha a una herramienta por el síndrome del objeto brillante, sin ver que a lo mejor no es para ellos, o que la están aplicando mal. En cuanto alguien te venda que con la IA ya no vas a tener que pensar nunca más, que te salten las alarmas. Te está mintiendo. Nada funciona así.
Herramientas que salen en el vídeo
- Claude: la IA con la que mantengo la documentación y con la que trabajo a diario.
- Obsidian: el gestor de notas donde vive el cerebro digital y ese grafo de nodos enlazados.
Y una recomendación fuera de herramienta: si quieres profundizar de verdad en gestión del conocimiento personal, el canal de mi amigo Marcos de Emowe es de lo mejor que hay.
Si quieres seguir por aquí, te dejo cómo montar un sistema de notas que sí vas a usar con IA, por qué uso Claude Code para documentos y notas y no solo para código y, para el resto del día a día, la guía de IA para el día a día.
Si quieres ver cómo tengo montado todo el sistema por dentro, cómo trabajo con la documentación y cómo creo esos agentes que trabajan para mí, lo enseño paso a paso en Yo S.A.. Ahí empezamos organizando el sistema de notas y montando el mini cerebro digital que es el punto de partida de todo.
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