Cuando tu terapeuta de años no ve el TDAH

Llevas años en terapia y tu terapeuta dice que no tienes TDAH. ¿Le crees a ella o a tu propia experiencia? Esto es lo que nadie te cuenta.

Llevas cuatro años yendo a terapia. Cuatro años hablando de tus dificultades, de por qué no consigues terminar lo que empiezas, de por qué tu cabeza no para, de por qué te sientes siempre desbordada aunque objetivamente tu vida no sea catastrófica.

Y un día lees algo sobre TDAH en mujeres. Y se te para el corazón.

Eso. Eso es exactamente lo que te pasa. No lo de la niña hiperactiva que no para quieta. Lo otro. Lo invisible. El caos interno con fachada de persona que se lo gestiona.

Se lo dices a tu terapeuta. Y ella te dice: "No creo que sea eso. Llevas cuatro años aquí y nunca lo he visto."

Y ahí empieza el problema de verdad.

¿Qué pasa cuando confías en alguien que no ve lo que estás viendo?

La terapia funciona sobre una base de confianza. Tú llegas con lo que tienes, lo pones encima de la mesa, y el otro profesional te ayuda a entenderlo. Si ese profesional dice que no ve TDAH, la pregunta natural es: ¿me lo estoy inventando?

No. No te lo estás inventando.

Lo que probablemente está pasando es que tu terapeuta no tiene formación específica en TDAH adulto. Y menos en TDAH femenino, que tiene presentaciones distintas a las que la mayoría aprendieron en la carrera.

El TDAH adulto femenino lleva siendo investigado en serio poco más de una década. Muchos profesionales que se formaron antes de ese período manejan criterios diagnósticos pensados para niños hiperactivos. Cuando ven a una mujer que funciona, que compensa, que tiene trabajo y familia y aparentemente se lo gestiona, no ven TDAH. Ven ansiedad. Ven perfeccionismo. Ven "alta exigencia consigo misma".

Y no es que estén mintiendo. Es que están mirando con las gafas equivocadas.

Pero el efecto sobre ti es devastador. Porque llevas años confiando en esa persona. Y ahora estás en la situación de o creerle a ella, que te conoce desde hace tiempo, o creer a lo que estás sintiendo en tu propio cuerpo.

La trampa de la confianza bien construida

Hay algo perverso en esto.

Cuanto mejor haya sido tu relación terapéutica, más difícil es cuestionar su criterio. Has invertido años, dinero, energía emocional. Has contado cosas que no le has contado a nadie. Y ahora, ¿vas a decirle que quizás se ha equivocado en algo fundamental?

Sí. Eso es exactamente lo que puedes hacer. Y no implica que esos cuatro años no hayan valido para nada.

Una buena terapeuta no te debería descalificar por buscar una segunda opinión. Si lo hace, eso ya es información.

Buscar un profesional especializado en TDAH femenino no significa traicionar a quien te ha acompañado. Significa que tu salud mental merece la mejor evaluación posible, no solo la opinión de quien te ha visto desde un ángulo concreto.

Lo que puedes decirle a tu terapeuta

Si quieres seguir trabajando con ella y a la vez buscar una evaluación especializada, puedes decirlo así de simple: "Quiero que me evalúe alguien con experiencia específica en TDAH adulto femenino antes de descartarlo. No es que no confíe en ti, es que quiero estar segura."

Una profesional segura de su criterio no se va a ofender por eso. Y si se ofende, eso también es información.

Hay algo más. A veces la terapia ha ayudado con síntomas de ansiedad o depresión que eran consecuencia del TDAH sin diagnosticar. Eso no significa que el TDAH no exista. Significa que ibas tratando las consecuencias sin atacar la causa.

El coste de décadas sin diagnóstico no se mide solo en años perdidos. Se mide también en el tiempo que pasaste tratando síntomas secundarios mientras el origen seguía sin nombre.

¿Y si al final tienes razón tú?

Pasa más de lo que se reconoce.

Hay mujeres que han pasado años en terapia, incluso medidas para ansiedad generalizada o depresión, que al recibir el diagnóstico de TDAH han tenido que reinterpretar toda su historia clínica.

No es que los profesionales anteriores fueran malos. Es que estaban trabajando sin una pieza clave del puzzle.

Si algo en ti dice que la explicación no es completa, esa intuición merece ser explorada. No descartada.

La confianza en un profesional es valiosa. Pero la confianza en tu propia experiencia también lo es. Y cuando las dos entran en conflicto, no tienes que elegir que gane la del profesional por defecto.

Si quieres empezar a entender mejor si lo que describes encaja con el TDAH, tengo un test de 43 preguntas construido con perspectiva de género. Puedes hacerlo aquí.

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Esto no sustituye el diagnóstico de un profesional. Si sospechas que tienes TDAH, busca evaluación con alguien especializado en TDAH adulto.

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