TDAH y negocio: los 5 pilares donde te está saboteando

El TDAH se mete en tu negocio por cinco sitios: dinero, foco, decisiones, energía y mentalidad. Aquí tienes el mapa para taparlos.

Te dejo el vídeo arriba, pero aquí lo tienes por escrito y con los enlaces.

Llevo tiempo haciendo vídeos sobre TDAH y me escribís muchos con la misma duda. "Oye Rubén, tengo un negocio y sé que tengo TDAH, o me ha salido en el test que tengo muchas papeletas, o ya lo tengo diagnosticado. Pero no tengo claro cómo me está afectando eso al negocio."

Pues justo de eso va esto. Te cuento por dónde se te mete el TDAH en la empresa.

Y no es en un sitio. Es en cinco.

Los 5 pilares donde el TDAH te hace agujeros

He montado un test rápido, 15 preguntas, que se llama "Tu TDAH, ¿está saboteando tu negocio?". Y se centra en los cinco pilares más fuertes de cualquier negocio: el dinero, el foco, las decisiones, la energía y la mentalidad.

¿Por qué esos cinco? Porque es donde yo he detectado que a mí más mella me hacía. Sobre todo antes de estar diagnosticado, pero también después. Eran como agujeros que siempre tenía que estar tapando, porque las cosas no terminaban de ir bien por una cosa o por otra. Y al final casi siempre era por mi TDAH.

Te los voy pasando por encima, que son los mismos que salen en el test.

El dinero: por dónde se te escapa la caja

Aquí van las preguntas incómodas.

¿Tienes facturas sin cobrar de hace más de 30 días? ¿Cobras menos de lo que valen tus servicios por miedo a que te digan que no? Esto es muy típico del TDAH, ese miedo a la confrontación. Por no quedar como arrogante, acabas cobrando de menos.

¿Cuántos proyectos tienes abiertos ahora mismo sin terminar? Empezar 200 cosas y no acabar ninguna es hiper TDAH.

Y luego está el agujero de dinero más fuerte de todos. Pagas herramientas y suscripciones que no usas, pero que no te molestas en cancelar. Le pasa a todo el mundo, con TDAH o sin él, pero a nosotros es de las cosas que más nos revientan la caja.

Las decisiones y la energía: sí a todo y luego a apagar fuegos

¿Dices que sí a proyectos o a clientes que sabes que no deberías aceptar? ¿Trabajas muchas horas pero sientes que avanzas poco? Eso es productividad pura y dura. Echas horas, pero realmente no avanzas porque estás procrastinando o liado con otras cosas.

¿Te cuesta delegar porque nadie lo hace como tú? Pues claro. Como lo hago yo no lo va a hacer nadie, tenlo claro, somos así. El problema es que ese "nadie lo hace como yo" te está costando dinero. Lo conté entero en por qué te cuesta tanto soltar el control.

¿Tienes picos de productividad brutal seguidos de días donde no puedes ni abrir el portátil? Días de hiperfoco en los que eres una máquina, y días en los que eres un escombro humano y no hay manera.

Y la parte administrativa, facturas, impuestos, papeles, se te acumula hasta que es urgente. Yo esto con los trimestres lo vivía cada dos por tres. Ahora vivo en Polonia y aquí se hace mensual, así que la urgencia siempre está ahí y no hay opción de no hacerlo.

La mentalidad: el fraude que no eres

Este es el bloque más traicionero.

Facturas cada mes, pero sientes que eres un fraude comparado con otros emprendedores. Es el síndrome del impostor, y a los que tenemos TDAH se nos marca muchísimo más. Es exactamente lo que me pasa con 14 productos abiertos: los números dicen una cosa y tu cabeza te dice otra.

¿Te paralizas cuando tienes que tomar una decisión importante para el negocio? Llega un momento donde tienes que elegir entre varias cosas y esa paradoja de la elección hace que no elijas. Y esa parálisis tiene un precio, a mí una decisión me costó un año entero.

Abres LinkedIn y te comparas con gente que parece ir más rápido que tú. Vayas donde vayas siempre te comparas con el que va mejor, nunca con el que va peor.

Tienes un buen producto pero no lo vendes porque "no eres de vender". A mí esto me pasaba tremendísimo, hasta que me di cuenta de que vender no es malo. Cuando vendes le estás ofreciendo a alguien algo que probablemente necesita. Le estás haciendo un favor.

Y por último, sientes que nadie entiende tus problemas de emprendedor con TDAH. Hablas con gente y no tienen esos problemas, así que te quedas solo con ellos.

¿Por qué digo que sí a proyectos que sé que no me convienen?

Porque decir que no es incómodo. Y tu cerebro hará lo que sea para evitar esa incomodidad.

Te llega un proyecto, dices que sí. Una colaboración, sí. Un cliente raro, sí. Una charla gratis por visibilidad, sí. En el momento te parece bien. Pero cada sí impulsivo tiene un coste que no ves hasta que ya estás metido.

Según los datos que salen en el test, el 83% de emprendedores con TDAH han dicho que sí a proyectos que sabían que no les convenían. No por falta de criterio, sino por evitar la incomodidad de decir que no.

Te pongo el ejemplo que hago en el vídeo. Te llega una propuesta de un proyecto grande, bien pagado, pero completamente fuera de tu zona. El cliente quiere empezar ya. Y tú aceptas.

Semana uno: emoción, dinero, reto nuevo, dopamina. Semana tres: te das cuenta de que tardas el triple porque no dominas el tema. Semana cinco: tus otros clientes empiezan a quejarse y estás apagando fuegos. Semana ocho: entregas tarde y con calidad mediocre. El cliente no repite. Y tus otros clientes tampoco.

Cada sí a algo mediocre es un no a algo extraordinario que ni has visto pasar. El TDAH te hace decir que sí por impulso. Los mejores emprendedores dicen que no por estrategia. Ese mecanismo de decir que sí por culpa lo desarrollé aparte en por qué el no te cuesta tanto.

El framework "infierno sí" para decidir con TDAH

Necesitas un filtro externo que tu impulso no pueda saltarse. Y este me funciona.

La regla es sencilla. Si no es un infierno sí, es un no. Lo de "infierno sí" es mi traducción del "hell yes" inglés, que me gustó. Iba a poner otra palabra más fuerte, pero luego la gente se queja de que soy un mal hablado, así que infierno sí y ya está.

Antes de aceptar cualquier cosa, tres preguntas.

¿Me acerca a mi meta principal? ¿Tengo capacidad real, de verdad, no un "ya me organizaré"? ¿Lo haría aunque no me pagaran?

Si no es un sí rotundo a las tres, es un no.

¿Cómo sé cuánto me está afectando a mí?

Para eso está el test. Son las 15 preguntas de arriba y al final te da tu diagnóstico por pilar. En el vídeo lo marco todo al máximo de ejemplo y me sale que mi negocio es una tormenta, con un impacto muy alto del TDAH.

Y después del test tienes un mini curso gratuito que he creado, "La radiografía de tu negocio". La idea es esa: tu negocio como un barco con varios agujeros por donde entra el agua. Tienes que taparlos para no hundirte. Es interactivo, te lo haces en un rato y no cuestas nada por él.

Si quieres verlo por ti mismo, haz el test aquí.

Antes de mirar el negocio, a lo mejor te conviene mirar el cerebro que lo lleva. Si aún no lo has hecho, averigua tu nivel de TDAH con este test y luego vuelves a por los cinco pilares.

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