Tareas aburridas y TDAH: el truco sensorial que uso
Las tareas aburridas me drenan con TDAH. Te cuento el truco sensorial que uso para convertirlas en algo que de verdad apetece hacer.
Te dejo el vídeo arriba, pero aquí lo tienes escrito y ordenado por si prefieres leerlo.
Va de algo que para los que tenemos TDAH o somos de mente dispersa es más importante de lo que parece: usar los sentidos para que el día a día no te drene la vida. Suena obvio. No lo es. Casi nadie lo hace a propósito.
La idea de fondo es sencilla: enriquecer lo que haces con estímulos sensoriales para que hasta lo más aburrido se convierta en algo que apetece.
¿Por qué las tareas aburridas te drenan tanto con TDAH?
Porque tu cabeza entra en bucle. Quieres hacer algo, no te apetece, no te sientes con fuerzas, y ahí empieza el ruido: "tengo que hacerlo, pero no lo hago, pero tengo que hacerlo". Bum, bum, bum. Todo el rato.
Y no es que seas vago. Es que ciertas acciones no casan contigo, no te dan ningún estímulo, y tu cerebro las trata como si no existieran. La frustración de saber que tienes que hacer algo y no arrancar cansa más que la propia tarea.
El truco no es obligarte con más fuerza de voluntad. Es cambiar la experiencia de hacerlo.
Romantizar tu vida (sin postureo)
A mí me ayuda pensar que soy el protagonista de una película. No en plan gurú. En plan: mi día tiene sus más y sus menos, pero puedo darle un puntito para que pequeños momentos se conviertan en algo que agradezco vivir.
Ejemplo real. Hoy me he levantado y tenía que limpiar la casa. Y limpiar me aburre a lo bestia, de verdad. Una cosa que aprendí es no intentar tener la casa perfecta todos los días: que se mantenga, y ya una vez a la semana entro a fondo. El resto de días basta con que parezca limpia. Y no por los demás, por mi propia salud mental.
Pero aun así hay que ponerse. Así que en vez de arrastrarme, monté el ambiente. Y de repente limpiar dejó de ser una tortura.
Si lo tuyo es justo lo contrario, empezar y no terminar, te va a sonar limpiar la casa entera de una vez: es otro clásico del cerebro disperso.
Mis dos estímulos: olfato y música
Cada persona tiene un sentido que le pesa más que el resto. En mi caso es el olfato. Si me conoces en persona, sabes que lo que todo el mundo me dice siempre es: "Joder, Rubén, qué bien hueles". No habré nacido con el mayor carisma de la historia, pero huelo bien. Ya está.
Los olores me traen recuerdos, me evocan emociones, me colocan en un estado. Por eso me convertí en un adicto a los perfumes: tengo una colección terrible. Me gusta oler cada día de la forma que me apetece proyectar. Para limpiar tiré de una bruma que tengo del Mercadona que me encanta, una especie de perfume que dura poco, y la eché un poco por la casa.
El segundo estímulo es la música. Ponerle banda sonora a lo que hago cambia por completo cómo lo vivo. Hoy fue Frank Sinatra de fondo. ; lo cuento entero en la playlist correcta te arranca el cerebro.
Cuando junto esos dos estímulos, todo empieza a fluir. La tarea que no me apetecía se convierte en un ratito para mí.
El truco del agujero en la pared
Este parece una tontería, pero funciona increíblemente bien.
Piensa en alguien que te importe. Y pregúntate: si esa persona me estuviera viendo ahora mismo por un agujero en la pared, ¿qué pensaría de mí?
No es lo mismo que te vean en pijama, sin duchar, hecho un desastre, haciendo algo a rastras… que te vean vestido, oliendo bien, con buena música de fondo, disfrutando de tu día mientras haces algo tan trivial como limpiar. Cuando ya tienes montado el ambiente y encima piensas eso, es cuando de verdad sientes que has romantizado el momento.
Igual la otra persona piensa que estás zumbado. Pero también va a pensar: qué guay.
Vestirte aunque solo vayas a limpiar
Enlazo con lo anterior. Para limpiar me pongo camisa. Y sé lo que estás pensando: "¿Para qué, si te vas a manchar?".
Ya, pero estar bien vestido me da otra vibra sobre lo que hago. Cambia mi actitud hacia la tarea, no la tarea. : lo desarrollo en el café de la mañana funciona por lo mismo.
¿Cómo descubro qué sentido predomina en mí?
Prestando atención a qué te coloca. A unos les entra por el oído, a otros por la vista, a otros por el olfato. No hay respuesta correcta.
Fíjate en qué te cambia el estado sin esfuerzo: una canción concreta, un olor que te teletransporta, una luz, un café. Ese es tu sentido fuerte. Una vez lo tienes, la jugada es envolver con él las tareas que no te apetecen. Es tan simple como preguntarte: "¿qué me gusta a mí?", y meterlo dentro de lo aburrido.
Y no hay una sola forma de hacerlo. Tengo una amiga que, cuando limpia, se pone música de taberna medieval y un delantal para sentirse una tabernera que deja el local listo antes de que lleguen los aventureros a desayunar. ¿Le funciona? Adelante. Cada cabeza monta su propia película.
Una herramienta que me ayuda con la música
Hay momentos del día en los que no puedes ir con auriculares puestos: parece una falta de respeto si estás con alguien. Para eso me van muy bien las Ray-Ban Meta. Como no parece que lleves auriculares ni nada, puedes tener una conversación normal y a la vez llevar esa musiquilla de fondo que le pone banda sonora a lo que estás haciendo.
No es imprescindible. Unos altavoces o el propio móvil te sirven igual. Pero a mí me quita la fricción de estar poniéndome y quitándome cascos todo el rato.
Antes de montar rituales, igual te viene bien saber cómo funciona tu cabeza de base. Si quieres una foto clara, haz el test de TDAH y empieza por ahí.
Sigue leyendo
El calendario editorial que uso para no repetirme con cientos de posts
Con cientos de piezas publicadas la memoria no basta. Así monto un calendario editorial en base de datos que me avisa si ya conté eso.
Coworking para creadores de contenido: por qué lo elijo yo
Grabo mis vídeos en un coworking compartido, no en un estudio privado. Te cuento por qué lo elijo y cómo aprovecho cada rincón para crear.
De una hoja de cálculo a una app en Glide en 30 minutos
Tienes un Excel que usa todo tu equipo. En media hora puede ser una app con buscador y fichas. Tutorial de Glide paso a paso.
Airtable vs Google Sheets: cuándo merece la pena cambiar
La hoja es gratis y eso pesa mucho. Los tres momentos en que Google Sheets deja de salirte barata y Airtable empieza a compensar.