Mi pareja me habla y mi cerebro se va a diseñar una casa en Minecraft

No es que no me importe. Es que mi cerebro no distingue entre importante y estimulante. TDAH y relaciones de pareja.

Mi novia me estaba contando algo importante sobre su día.

Algo que le había pasado en el trabajo. Algo que la había afectado. Algo que necesitaba contarme.

Y yo estaba ahí. Sentado. Mirándola a los ojos. Asintiendo.

Y mi cerebro estaba calculando cuántas habitaciones cabrían en una casa de Minecraft si usaba el techo como terraza.

No me fui al móvil. No me puse a hacer otra cosa. Estaba ahí, físicamente presente, con la mirada fija en ella. Pero por dentro estaba poniendo ventanales en un salón que no existe. Y cuando me preguntó "¿qué opinas?", mi cara fue un poema.

Porque no tenía ni idea de qué me había dicho en los últimos tres minutos.

¿Por qué mi pareja siente que no le escucho si estoy justo a su lado?

Porque no le estaba escuchando.

Y no por falta de interés. No porque me dé igual. No porque lo que me cuente no me importe. Me importa. De verdad. Pero mi cerebro tiene un sistema de prioridades que no funciona con lógica. Funciona con estímulo.

Lo importante debería ganar siempre. Pero lo estimulante le gana a lo importante el cien por cien de las veces. Y da igual que lo estimulante sea un edificio imaginario de bloques. Si a mi cerebro le resulta más interesante en ese microsegundo, se va. Sin avisar. Sin pedir permiso.

Y lo peor es que desde fuera parece que pasas de todo.

Tu pareja te está abriendo el corazón y tú tienes la mirada perdida. Te cuenta algo que le preocupa y dos horas después no recuerdas ni el tema. Te pide que hagas algo y al día siguiente lo has olvidado por completo. No porque no quisieras hacerlo. Porque tu cerebro lo archivó en una carpeta que no existe.

Es exactamente lo que pasa con las emociones cuando no tienes regulador de volumen. No eliges la intensidad. No eliges el foco. Tu cerebro decide por ti y tú te enteras después.

¿Y lo de olvidar fechas, promesas y cosas que "ya habíamos hablado"?

Esto es lo que más daño hace.

Porque olvidar un cumpleaños no es olvidar una fecha. Es decirle a la otra persona, sin palabras, que no te importa lo suficiente como para recordarla. Al menos así lo siente.

Y tú lo sabes. Sabes que para ella eso significa algo. Sabes que debería estar en tu calendario. Sabes que te lo dijo tres veces. Pero tu memoria de trabajo es una pizarra que se borra sola cada quince minutos. Y las tres veces que te lo dijo, tu cerebro estaba pensando en otra cosa.

Lo mismo con las promesas. "Te dije que iba a llamar al fontanero." Lo dijiste. Lo pensaste. Y cinco minutos después ya no existía. No lo aplazaste. No lo ignoraste. Se esfumó. Como si nunca lo hubieras dicho.

Y cuando tu pareja te dice "pero si quedamos en que lo hacías tú", la sensación es horrible. Porque no tienes defensa. No puedes decir "se me olvidó" la décima vez sin que suene a excusa. Aunque sea la verdad. Es como cuando te dejan en visto y tu cerebro monta un drama, pero al revés: eres tú el que sin querer le está mandando a la otra persona la señal de "no me importas".

¿Es una excusa o una explicación?

Ni lo uno ni lo otro si te quedas ahí.

"Tengo TDAH" no es un pase libre para olvidar todo, desconectarte de cada conversación y que tu pareja lo acepte con una sonrisa. Eso no funciona. Y no sería justo.

Pero "tengo TDAH" sí explica por qué pasan ciertas cosas. Y esa explicación cambia la conversación de "no te importo" a "tu cerebro funciona diferente y vamos a buscar cómo lidiar con eso".

La diferencia es qué haces después de la explicación.

¿Qué puedes hacer si esto te pasa?

No voy a venderte que hay una solución mágica. No la hay. Pero hay cosas que cambian la dinámica bastante.

Dile lo que te pasa. En serio. Siéntate un día tranquilo, sin que haya un conflicto encima de la mesa, y dile: "A veces me desconecto cuando me hablas. No es por ti. Es por cómo funciona mi cerebro. Y necesito que no lo interpretes como que no me importa." Esa conversación, una sola vez, ahorra meses de resentimiento.

Pide que te repitan las cosas. Sin vergüenza. "Oye, me he desconectado un momento, ¿puedes repetirme lo último?" Suena incómodo las primeras veces. Pero es infinitamente mejor que asentir sin tener ni idea y que salga el desastre tres días después.

Crea sistemas compartidos. Un calendario común. Una lista de tareas. Una pizarra en la nevera. Lo que funcione para los dos. No porque seas un niño que necesita que le recuerden las cosas. Porque tu cerebro necesita anclajes externos y eso no tiene nada de malo.

Repite lo importante en voz alta. Cuando tu pareja te diga algo que importa, repítelo. "Vale, entonces el jueves a las seis cenamos con tus padres." No es ser pesado. Es grabarlo. Tu cerebro necesita escucharse a sí mismo para que la información aterrice.

Son cosas pequeñas. Pero los síntomas de TDAH que no parecen TDAH son exactamente los que más afectan a tus relaciones. Nadie piensa "tengo TDAH, por eso olvido el cumpleaños de mi pareja". Pero la conexión está ahí.

Lo que tu pareja necesita saber

Tu pareja no tiene que convertirse en tu terapeuta ni en tu agenda andante. No es su responsabilidad.

Pero sí necesita entender que cuando te desconectas no es indiferencia. Que cuando olvidas algo no es desinterés. Que cuando parece que no escuchas, hay una pelea interna que no se ve desde fuera.

Tu cerebro no distingue entre lo importante y lo estimulante. Y lo estimulante gana siempre. Eso no es una elección. Pero lo que haces al respecto, sí lo es.

Y si estás leyendo esto pensando "la hostia, esto es exactamente lo que me pasa y no sabía cómo explicarlo", ya tienes la mitad del trabajo hecho. Porque lo más difícil no es arreglarlo. Lo más difícil es entender qué está pasando.

Todo lo que comparto aquí es lo que he aprendido viviendo con TDAH. No sustituye una evaluación profesional, y no pretende hacerlo.

Hice un test de TDAH que va más allá de la concentración. 43 preguntas, 10 minutos. Evalúa atención, impulsividad, regulación emocional y las cosas que los tests rápidos ni tocan. Si te has visto reflejado en este post, probablemente te interese.

Relacionado

Sigue leyendo