Cómo montar el panel de administración de tu web con IA
Encuestas, métricas y comportamiento de tus visitas en un panel propio. Por dónde empezar a montarlo con IA sin copiar el de nadie.
Te dejo el vídeo arriba, pero aquí lo tienes escrito y con calma.
Últimamente enseño mucho cómo monto mis sistemas y cómo tengo la web preparada para que la IA me dé datos y me quite trabajo. Y claro, empieza a llegarme siempre el mismo mensaje: "Vale, Rubén, si yo me monto una web como la tuya, con su panel de administración para ver datos y gestionarlo todo, ¿por dónde empiezo?".
El problema es justo ese. Que os enseño demasiadas cosas. Y os quedáis mirando el panel sin saber por dónde meterle mano.
Así que voy a usar un ejemplo real: el panel de la web de mi hermano, El Encantador de Padres, que estoy montando ahora mismo.
¿Por dónde empiezo si quiero un panel como el tuyo?
Por ningún sitio, si lo que quieres es copiar el mío. Esa es la respuesta honesta.
Cuando entras a mi panel de administración ves un montón de cosas. El de mi hermano es exactamente el mismo diseño, pero solo tiene dos secciones. Y son dos cosas que ni yo tengo.
¿Por qué? Porque él tiene otras necesidades. Cada persona tiene una necesidad distinta, así que no hay una fórmula. Yo no te puedo enseñar a montar "una web como la mía" porque tus necesidades probablemente no se parecen en nada a las mías.
Duplicar lo que yo tengo es el mayor error que puedes cometer. Es lo que te lleva al fracaso. Lo que sí funciona es otra cosa: mirar cómo hago yo las cosas y quedarte con lo que a ti te sirve para adaptarlo a lo tuyo.
Con eso en la cabeza, mira las dos secciones que le he montado a mi hermano.
Las encuestas: preguntar bien y escuchar el campo abierto
La primera es una sección de encuestas.
Ahora mismo tiene una de la formación que acaba de lanzar. Con ella queremos entender dos cosas: por qué compró la gente que compró, y por qué no compró la gente que no compró. Las dos importan. Saber qué frena a la gente te da tanta información como saber qué la convence, y encima te dice qué formaciones tiene sentido crear después.
Un par de trucos que meto siempre en las encuestas.
Uno: lanzo ideas dentro de la propia encuesta. Cosas que estoy valorando hacer más adelante, como en este caso una membresía semanal con audios cortos, para ver si a la gente le interesa de verdad o me estoy columpiando. Es una piedra que tiras para medir sin haber construido nada todavía.
Dos: dejo siempre un campo final abierto, del tipo "si quieres contarme algo, dímelo". Ahí es donde aparecen las respuestas buenas. Mucha gente lo usa para darte las gracias, vale, pero también hay quien te dice que lo que haces le parece una porquería, o que le encantaría ver un vídeo o una formación sobre X. Algunas de las formaciones que mejor he vendido salieron de una pista que alguien me dejó en ese campo.
Y por eso pido el email. No para mirar nombres uno a uno, eso me da igual. Lo pido porque a veces alguien te suelta una respuesta que dices "ostras, aquí hay algo, pero esta persona no ha sabido explicarlo del todo". Entonces le escribo, le digo que me ha molado lo que ha contado y le pido que me lo desarrolle. Y suele responder y darte mucho más.
Ahora, ojo con el detalle importante: a mi hermano no le interesa ver cada respuesta suelta. Le interesa el global. Los porcentajes. Qué frena más a la gente que no compra. Por eso su panel no es el típico listado de respuestas una detrás de otra, sino que está segmentado por respuesta, con sus métricas, para ver de un vistazo qué está pasando.
Eso le sirve a él. Si a ti te sirve, lo replicas. Si a ti no te sirve, no lo montes. Así de simple.
Las métricas: qué mira de verdad un panel
La segunda sección son las métricas de la web. Ahora mismo hay poca cosa porque acabamos de lanzar, pero ya se ve por dónde va.
Lo primero, qué campañas traen gente. Lo segundo, y esto para él es clave, las horas a las que se conecta su audiencia. Le sirve para saber cuándo mandar los correos o cuándo montar las stories de Instagram que llevan tráfico a la web.
Y aquí pasa algo curioso. En mi caso, la gente entra más a partir de las seis o las siete de la tarde y hasta bien entrada la madrugada. Cuadra con España saliendo de trabajar y Latinoamérica entrando. En el de mi hermano, en cambio, funciona mejor el mediodía, sobre las once, las doce, la una. Mi hipótesis es que son padres a la hora de comer, con su rato libre, porque por la tarde están con los niños. Todavía es una piedra que he tirado. Si se confirma, seguramente lo acabemos segmentando por país para afinar los horarios de verdad.
Después están las páginas a las que entra la gente. Gracias a esto detectamos unos enlaces rotos por los que seguía entrando gente y los redirigimos.
Y lo más jugoso: en qué botones hace clic la gente dentro de las páginas de venta. Dónde se suscriben a la newsletter y dónde pulsan el botón de compra. Entender ese comportamiento es lo que te dice cómo vende de verdad tu audiencia y cómo mejorar el siguiente lanzamiento. Lo tenemos además desglosado por días, porque sabemos qué mandamos cada día por la newsletter, por Instagram o por Facebook, y así vemos cómo repercutió cada acción en cómo se movió la gente por la web.
¿Cuándo merece la pena obsesionarse con este nivel de detalle?
Cuando ya llevas un recorrido. No antes.
Toda esta optimización fina es la diferencia entre que un negocio así funcione o no funcione. Pero si estás empezando, esto es el 10%. El otro 90% es que estés haciendo cosas de verdad, publicando, lanzando. Mirar en qué botón hace clic la gente cuando todavía no tienes casi visitas no te va a mover la aguja.
Yo lo optimizo porque ya sé que lo que lanzo va bastante encaminado, y entonces sí me compensa exprimir cada visita para convertir el máximo. Tú, al principio, no. Céntrate en hacer, no en medir hasta la última coma.
Herramientas para montar tu panel sin ser programador
Aquí no hay una herramienta mágica, hay un orden.
Lo primero y lo más importante es la documentación. Que mucha gente se la salta y es un error completo. Que yo pueda desarrollar tan rápido, y que gente que no es técnica pueda trabajar con la IA de forma parecida a como lo hago yo, es gracias a tener todo bien documentado. Si no hay documentación, el resto no funciona igual de bien.
Con esa base, el primer nivel para empezar es algo como Cursor o Antigravity. Es la forma más barata, o casi gratis, de arrancar y entender cómo se estructura todo esto.
Y ya el siguiente escalón es Claude Code o Gemini CLI, que traen muchas cosas ya automatizadas que antes te tocaba hacer a mano. Pero si no entiendes los fundamentos de trabajar con IA apoyándote en documentación, estas herramientas no te van a rendir igual.
Ese es el camino: documentar primero, herramienta después. No al revés.
Si te sirve el ejemplo, échale un ojo a la guía de construir con IA sin programar para ver el mapa completo, y a lo que puedes montar de verdad en crear apps sin programar.
Y si lo que quieres es aprender a montar todo esto, no la web en sí, sino cómo trabajo yo con la IA para preparar la documentación, las skills y los agentes que hacen el trabajo, eso es justo lo que enseño en YO S.A. Empezamos por la parte de documentación, que es la que casi todo el mundo quiere saltarse y la que lo cambia todo.
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