Networking con TDAH: la tortura de las conversaciones forzadas
Para una mujer con TDAH, el networking es una combinacion de ansiedad social, sobreestimulacion y performance. Aqui lo que nadie te cuenta.
Imagina la escena.
Evento de networking. Sala con cuarenta personas que no conoces. Todos con tarjetas de visita y sonrisas de anuncio de dentífrico. Hay vino malo en vasos de plástico, música de fondo que está un poco demasiado alta, y se supone que tienes que ir acercándote a desconocidos y hablar de lo que haces de forma interesante y memorable.
Si tienes TDAH y eres mujer, lo que está pasando en tu cabeza en ese momento es aproximadamente esto:
¿A quién me acerco? ¿Le interrumpo o espero? ¿Qué le digo? ¿Me presento con el nombre y ya? ¿O eso es raro? Esa chica me ha mirado, ¿significa algo o me lo estoy inventando? Me he olvidado el nombre de la persona que me han presentado hace treinta segundos. Me he olvidado el nombre de la persona que me han presentado hace treinta segundos y tengo que seguir hablando con ella. ¿Cuánto tiempo llevo aquí? ¿Puedo irme ya?
Y todo eso mientras intentas parecer relajada, interesante y profesional.
¿Por qué el networking es especialmente difícil con TDAH?
No es solo timidez. Es una tormenta perfecta de varios factores que se juntan.
Primero: la sobreestimulación. Un evento de networking es un open space con alcohol y expectativas. Ruido, movimiento, conversaciones cruzadas, caras nuevas. Tu cerebro está procesando demasiado a la vez, y eso drena.
Segundo: la memoria de trabajo. El cerebro TDAH tiene lo que se llama memoria de trabajo reducida, que es básicamente la RAM del cerebro. En una conversación normal, mientras escuchas a alguien, también estás guardando lo que dijo antes, preparando tu respuesta y leyendo su lenguaje no verbal. En el networking, además tienes que recordar su nombre, su empresa, a qué se dedica, y conectarlo con algo relevante de lo tuyo.
Eso son demasiadas pestañas abiertas al mismo tiempo. Alguna se cierra sola.
Tercero: la disforia por rechazo. Si hay algo que puede activar el RSD (Rejection Sensitive Dysphoria) como un cohete es precisamente una situación en la que estás siendo "evaluada" por desconocidos. Una conversación que termina pronto se siente como un rechazo. Un silencio incómodo parece una señal de que caes fatal. Una persona que mira al móvil mientras hablas es un insulto en toda regla.
Tu cerebro lo registra todo y lo amplifica.
El networking que sí funciona con un cerebro TDAH
A ver, la buena noticia es que el networking tradicional es una herramienta bastante ineficiente para todo el mundo, no solo para las personas con TDAH. Así que no partes desde tan abajo como crees.
Lo que sí puedes hacer es buscar tus propios formatos.
El networking uno a uno funciona muchísimo mejor que el grupalmente. Una coffee con alguien interesante que hayas conocido online o por un contacto en común es infinitamente más productiva que dos horas en una sala llena de gente. Tu cerebro puede focalizarse, la conversación tiene profundidad, y no hay estímulos compitiendo.
Los grupos pequeños con tema específico también funcionan. Un taller, una clase, un evento con actividad concreta en vez de charla libre. Cuando hay una tarea o un tema central, la conversación tiene estructura, y la estructura ayuda al cerebro TDAH.
Si tienes que ir a eventos grandes, date permiso para irte cuando lo necesites. No tienes que aguantar tres horas para que valga. Una hora bien invertida es mejor que tres horas agotada y con cara de querer escapar.
El síndrome de la impostora se activa mucho en estas situaciones, porque la sensación de "no sé relacionarme bien" refuerza la narrativa de que algo falla en ti. Pero lo que falla no eres tú. Es el formato.
Si sospechas que tu cerebro funciona diferente y quieres entenderlo mejor, el test que construí puede ser un primer paso. 43 preguntas basadas en escalas clínicas reales. Puedes hacerlo aquí.
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Este post es orientativo y no sustituye el diagnóstico ni tratamiento profesional. Si te reconoces en lo que lees, habla con un psicólogo o psiquiatra especializado en TDAH adulto.
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